España fue demasiado para Argentina y le terminó ganando 1-0 la final en tiempo suplementario, bordando su segunda estrella como campeón del Mundial 2026. La Roja terminó poniéndole fin a una épica Albiceleste que logró hasta lo imposible para llegar a definir esta Copa del Mundo, pero también la drenó de energía y la hizo llegar disminuida al partido decisivo.
Hay varias explicaciones que dan cuenta del triunfo español. Aunque la principal, además de que jugó mejor, es que el equipo europeo llegó con mucho más aire a la definición de esta Copa del Mundo.
España llegó sin haber jugado alargues
Luego de una fase de grupos en la que terminó primera encima de Cabo Verde, Uruguay y Arabia Saudita, el equipo de Luis De La Fuente eliminó a Austria en 16vos. con goleada por 3-0, luego venció de forma agónica a Portugal por 1-0, a Bélgica también casi sobre los 90' y a Francia por 2-0 con comodidad.
Argentina, lo contrario: se complicó en 16vos. con Cabo Verde yendo a un impensado alargue y ganando 3-2, luego vivió un subibaja de emociones al remontar en 12 minutos un 0-2 contra Egipto, volvió a disputar un tiempo suplementario contra Suiza (3-1) y se impuso a Inglaterra en un emotivo clásico (2-1).
España tuvo un plantel "más largo"
Mientras Argentina aprovechó un solo partido para rotar a sus titulares, en el cierre de la fase de grupos frente a Jordania, La Roja fue alternando mucho más el once inicial y, salvo los arqueros suplentes (David Raya y Joan García), Alejandro Grimaldo y el delantero Víctor Muñoz, todos tuvieron minutos a lo largo de la Copa del Mundo y no en partidos sin importancia; mas bien al contrario: Martín Zubimendi, por ejemplo, debutó en la final con Argentina.
Otra: Pedri perdió la titularidad en los últimos partidos con Fabián Ruiz. Y Pedro Porro le robó en fase de grupos el puesto en el lateral derecho a Marcos Llorente, siendo decisivo en la consagración.
La Albiceleste, en cambio, no rotó demasiado más allá de uno o dos cambios circunstanciales que siempre salían de los mismos nombres. Por ejemplo el ingreso de Thiago Almada, Giovanni Simeone o de Nicolás González al equipo. O variantes en los laterales por molestias físicas. Pero el plantel se le hizo más corto con un aliciente a destacar: Messi, con 39 años, jugó todos los minutos a excepción de ese duelo con Jordania (en el que ingresó en el segundo tiempo y marcó un gol).
Además, varios de los cambios que hizo Scaloni a lo largo de la Copa del Mundo fueron reiterativos también entre pocas opciones, como el caso de Gonzalo Montiel por Nahuel Molina (o viceversa).
El estilo de juego también ayudó a España
El desgaste del equipo español no fue tanto como el argentino por una sencilla razón: el estilo de juego. El equipo de Luis De La Fuente fue el rey de la posesión en este Mundial y dominó el trámite con muchos toques, haciendo descansar al equipo y dejando piernas para momentos clave del partido. La estadística es concluyente: un solo gol recibido en la Copa del Mundo en manos de Bélgica.
Si bien Argentina también es un equipo que tiene mucho la pelota, es un poco más vertical. Junta pases hasta llegar al arco y es más goleador que España, pero también le pasa factura: jugó partidos de mucho desgaste emocional en esta Copa del Mundo, como contra Egipto e Inglaterra (con lo que significa ese partido) con remontadas para la historia.
Por último: la Albiceleste en un papel que no le sienta bien corrió de atrás toda la final del mundo porque España le manejó la pelota. Ya venía con desgaste y la situación lo sobrepasó, llevando a que varios futbolistas como Nicolás Tagliafico, Lisandro Martínez y Cuti Romero se lesionaran en la final misma y Scaloni terminara jugando con una línea final de recambio.
España, además, fue superior
La Roja se apegó al plan que lo trajo hasta aquí y dominó toda la final, como si no fuera una final. Tocó con paciencia y llegó varias veces sobre el arco de Dibu Martínez, aunque no fue hasta los 106' que logró hacer la diferencia.
Argentina estuvo muy incómoda con su rival y no logró gravitar en ningún momento. Messi, sin pelota, participó poco. Y el equipo recién en el final y por empuje llegó a pisar el área rival.
