Los penales, durante mucho tiempo, han sido una de las situaciones que más tensión han generado alrededor de las selecciones Colombia. Esta vez, sin embargo, la historia terminó de otra manera: la Sub 20 femenina se apoyó en los doce pasos para conseguir el tercer lugar del Mundial de Polonia 2026.
Colombia empató 1-1 con Italia después de 120 minutos y terminó imponiéndose 4-3 en la tanda. Luisa Agudelo fue determinante al atajar dos cobros y la Tricolor consiguió así la primera medalla de su historia en un Mundial Femenino Sub-20.
Detrás de esa definición hubo un trabajo que las jugadoras habían realizado durante el torneo. Así lo explicó Juana Ortegón, capitana del equipo, en entrevista con ESPN F90.
“Los penales se practicaban siempre de forma muy seria en el entrenamiento. Realmente nos parábamos los dos equipos y cada uno hacía su caminata y hacía el penal en el entrenamiento”, contó Ortegón.
La preparación, sin embargo, no siempre había tenido ese nivel de rigurosidad. La jugadora explicó que antes del Mundial los cobros se trabajaban de una manera mucho más informal, pero que la metodología cambió cuando Colombia entró en las fases definitivas.
“Antes del Mundial lo hacíamos como: listo, pateamos unos penales al final. Pero luego de que entramos en fases definitivas, desde octavos de final contra Polonia, ahí sí se hizo de esa manera”.
Para Ortegón, ese cambio permitió que las jugadoras empezaran a familiarizarse con la presión que implica una definición desde el punto penal.
“Yo siento que eso no lo habíamos hecho antes, no lo habíamos experimentado antes en ningún otro proceso. Entonces, desde ahí empezás como a vivirlo de la manera en que lo puedes vivir en ese momento. Siento que la parte emocional y psicológica jugaba un buen papel”.
Y ese componente psicológico tuvo un trabajo específico dentro de la preparación de la Selección.
El psicólogo Rafa Zabaraín acompañó al grupo durante el proceso y trabajó con las jugadoras tanto en las charlas como en los entrenamientos. Uno de los métodos utilizados fue la visualización.
“Todo el tiempo era de ayudarnos a convencernos de que podíamos ejecutarlo de buena manera”, explicó Ortegón.
La idea era trasladar al partido las sensaciones que las jugadoras habían experimentado durante los entrenamientos.
“Si lo hacíamos de buena manera ahí en el partido tendría que salir. Obviamente juegan otros componentes, porque estás en definición de una medalla de bronce, pero siento que desde esa parte él te apoya todo el tiempo, de convencerte, de que confiemos en el pateo”.
La preparación adquirió todavía mayor importancia después de la derrota 3-0 ante Corea del Norte en las semifinales. Colombia quedó sin la posibilidad de disputar el título, pero todavía tenía por delante un partido que podía terminar con una medalla histórica.
“La charla después del partido contra Corea de semifinales fue muy emotiva al darnos cuenta de que había una última posibilidad de que ese proceso terminara de buena manera, logrando una medalla histórica”, recordó la capitana.
Esa última posibilidad terminó llegando precisamente a los penales.
Ante Italia, Colombia consiguió igualar el partido después de comenzar en desventaja y mantuvo el 1-1 durante la prórroga. En la definición, las colombianas se impusieron 4-3, con dos atajadas de Luisa Agudelo, para subir por primera vez al podio de un Mundial Sub-20 femenino.
Para Ortegón, el momento podía haber sido diferente. Con los primeros cobros fallados, la presión aumentó, pero el grupo mantuvo la confianza en el trabajo realizado.
“Era muy complicado en ese momento solamente pensar que Italia hacía uno y estábamos afuera, ya no teníamos posibilidades de ponernos esta medalla. Pero confiábamos”.
Finalmente, esa preparación terminó teniendo su recompensa. Colombia no solo ganó una tanda de penales: consiguió una medalla que hasta ahora nunca había logrado en esta categoría.
