Durante los amistosos de la reciente fecha FIFA, la Selección Argentina empezó a mostrar sus nuevas caras. Lionel Messi dijo adiós y Lionel Scaloni resaltó su deseo de renovar su vínculo con la AFA, así que comenzó el “reseteo”. En ese marco, naturalmente aparecieron apellidos que estaban lejos del radar del gran público. No eran de esos nombres que “salían de memoria” al pensar en la Scaloneta.
Agustín Giay, defensor de Palmeiras que estuvo cerca de integrar la lista para el Mundial 2026, aprovechó la oportunidad y empezó a construir una candidatura propia como lateral derecho, un puesto en el cual Gonzalo Montiel y Nahuel Molina fueron las alternativas habituales.
Su aparición no se explica solamente por las ausencias de sus competidores: Molina, suspendido por la FIFA, y “Cachete”, fuera de esta convocatoria.
En los primeros amistosos de esta nueva etapa, Giay encontró una posibilidad de mostrar que su experiencia en selecciones formativas –fue capitán de la celeste y blanca que jugó el Mundial Sub 20 en 2023– y en el fútbol brasileño pueden convertirlo en una alternativa para un equipo que necesita renovar piezas sin perder competitividad.
El Mundial con Argentina, la ilusión que no pudo ser
Giay había llegado a la Selección Mayor en marzo de este año, cuando fue convocado para reemplazar a Montiel, lesionado, en la preparación para el Mundial.
El lateral debutó ante Mauritania y, ya en Estados Unidos, fue titular contra Honduras e Islandia –en esos juegos, Scaloni alternó a jugadores de la Selección con algunos de los sparrings-, por lo que aparecía con buenas posibilidades de meterse en la lista definitiva.
La lesión de Leonardo Balerdi y las recuperaciones de Molina y Montiel, que habían llegado desgarrados, abrían una ventana a la ilusión. Sin embargo, Scaloni finalmente convocó a Marcos Senesi, por lo que Giay no formó parte del plantel que disputó la Copa del Mundo.
Aprovechar las oportunidades, de eso se trata para Giay
Para Giay, el escenario cambió después del Mundial. Sin Molina ni Montiel, el técnico le dio la titularidad al exSan Lorenzo ante Bolivia, en Córdoba, en el primer amistoso de la fecha FIFA.
El siguiente paso llegó ante Burkina Faso, en el Monumental. Giay volvió a ser titular y participó de una acción que terminó en el penal que abrió el marcador. Argentina ganó 7-0, en una noche en la que varios jóvenes aprovecharon la oportunidad de mostrarse. Más tarde, jugó de punta a punta el partido contra Benín, en la despedida de Messi.
Por supuesto, las goleadas no sirven en sí mismas para demostrar nada, pero sí le brindaron al lateral derecho una continuidad clave en un momento fundamental para su desarrollo.
En esos partidos exhibió sus cualidades: despliegue físico, dinamismo y velocidad para recorrer la banda derecha, fiereza para luchar la pelota en el uno contra uno defensivo y proyecciones en ataque, en una zona en la que parece sentirse cómodo participando del circuito de pases.
De hecho, el propio Scaloni destacó en conferencia de prensa la sociedad que fue construyendo con Nico Paz, quien también jugó por ese sector.
Giay, de 22 años, también se destaca por su precoz liderazgo, ya que fue capitán en las inferiores de San Lorenzo y en la Selección Sub 20.
Además, el pibe nacido en San Carlos Centro, provincia de Santa Fe, posee gran versatilidad táctica, ya que puede jugar como carrilero en líneas de cinco o tres defensores, o como marcador de punta tradicional en una línea de cuatro.
En Palmeiras resalta su capacidad de adaptación
Palmeiras apostó por Giay con un contrato de largo plazo, entre 2024 y 2029, además de una cláusula de rescisión de 100 millones de dólares. La cifra, para “blindarlo”, también da una idea de la inversión que el club decidió hacer en un jugador joven al que considera parte de su proyecto.
En el equipo brasileño, Giay participa de una estructura que cambia de un juego a otro. En las últimas presentaciones arrancó con 3-4-2-1, un esquema que le permite al argentino ocupar una posición más adelantada y desempeñarse como carrilero por la derecha. Con tres centrales detrás, tiene margen para proyectarse, ganar metros y participar con mayor frecuencia en el último tercio de la cancha.
Su velocidad y su capacidad para sostener recorridos largos encajan en ese papel, aunque el desafío está en encontrar el equilibrio entre la proyección y la responsabilidad defensiva.
De todas maneras, también puede jugar como lateral clásico en los otros dos esquemas que utiliza su entrenador, Abel Ferreira: 4-4-2 y 4-2-3-1.
Su aporte ofensivo tuvo una muestra significativa en la Copa CONMEBOL Libertadores, cuando convirtió de cabeza ante Liga de Quito en los cuartos de final de la reciente edición.
La jugada se inició con una larga salida desde el fondo del Verdao. En tres cuartos de cancha, Víctor Roque presionó y le robó la pelota al defensor Ricardo Adé: el 9 de Palmeiras entró al área y sacó un potente remate que el arquero Gonzalo Valle alcanzó a rechazar. Giay, que había acompañado la jugada por derecha, capturó el rebote dentro del área y se lanzó en palomita: su cabezazo, al ángulo, dio primero en el travesaño y luego se sacudió la red.
La jugada amplía el retrato de un futbolista que no se limita a llegar hasta el último tercio para participar de la circulación: también puede aparecer en el área y convertirse en una alternativa de gol.
En total, suma 23 partidos en el Brasileirao y nueve en la Libertadores durante 2026, además de sus participaciones en la Copa de Brasil y el torneo paulista. Los números muestran la continuidad que encontró en uno de los equipos más competitivos del continente.
Esa capacidad de adaptación puede ser una de sus cartas fuertes en la Selección.
La cuestión será establecer qué función aprovecha mejor sus cualidades dentro del equipo de Scaloni.
Giay y la disputa por el lateral derecho en la nueva era de Argentina
La principal ventaja de Giay en la nueva era de la Scaloneta es que llega a esta etapa con una interesante mezcla de juventud, experiencia internacional de clubes y un amplio margen de crecimiento. Pero, por las mismas razones, su candidatura también tiene una exigencia: convertir las oportunidades iniciales en regularidad.
El de lateral derecho es uno de los puestos en los que la renovación de Argentina necesita encontrar respuestas concretas, especialmente después de las dudas que dejaron los irregulares desempeños de Molina y Montiel a lo largo del Mundial 2026.
Para Giay, el camino hacia el Mundial 2026 había quedado interrumpido antes de llegar a la lista definitiva.
Ahora, con la Copa del Mundo 2030 en el horizonte, tiene una nueva oportunidad, con un escenario distinto y una competencia que vuelve a empezar.
El desafío de mostrarse en la Selección Mayor ya quedó atrás. Ahora tiene que convencer a Scaloni de que puede quedarse y hacer un largo recorrido con la celeste y blanca. Por lo visto en los tres amistosos, condiciones técnicas, despliegue y ambición no le faltan.
