¿Quién puede frenar a Infantino en su camino a la reelección?

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La propuesta de Infantino se parece a lo que quería 'La Bomba' Rodríguez (4:07)

Su aparición en el Mundial femenino sub-20 en Polonia dejó ver que confía en ser reelegido pese a la oposición.


LODZ, Polonia — Cuando Gianni Infantino le entregó el trofeo del Mundial femenino sub-20 a Cristina Librán, capitana de la recién coronada campeona España, la victoria también representó un triunfo para el presidente de la FIFA, cada vez más cuestionado, además de la celebración de las jugadoras en el campo.

A Infantino le encantan las oportunidades para aparecer en fotografías; su cuenta de Instagram lo demuestra casi a diario. Pero esta vez presidió otra entrega de trofeo en un ambiente hostil para él dentro del fútbol europeo y al cierre de un torneo que estuvo cerca de no realizarse por el conflicto que desató entre los principales dirigentes del deporte.

Detrás de su sonrisa de celebración, Infantino sabía que estaba plantando bandera en territorio enemigo y enviando un mensaje: sigue adelante con su campaña para ser reelegido presidente. Fuentes dijeron a ESPN que cada vez está más convencido de que lo conseguirá.

Hace apenas dos meses, Infantino enfrentaba una batalla por conservar el cargo que ocupa desde 2016. La crisis llegó tras su fallido intento de recaudar 20.000 millones de dólares mediante la venta de una participación en futuros torneos de la FIFA —sobre todo el Mundial masculino— a Thrive Capital, una firma de inversión de capital de riesgo con sede en Nueva York y dirigida por Josh Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.

El plan de Infantino, que solo conocía un pequeño grupo de asesores cercanos, provocó indignación en el resto del mundo del fútbol. Por primera vez desde que sucedió al desacreditado Sepp Blatter hace 10 años, sus posibilidades de permanecer en el cargo quedaron seriamente en duda. Las confederaciones de Europa, Norteamérica y Centroamérica, y Asia —UEFA, Concacaf y AFC— pidieron públicamente que Infantino dejara el cargo. Además, UEFA prometió boicotear todos los futuros torneos de la FIFA, incluido el Mundial femenino sub-20 en Polonia, hasta que el dirigente de 56 años renunciara.

UEFA también anunció que preparaba una denuncia penal contra Infantino, su antiguo secretario general. La confederación lo acusó de "administración criminal" por su intento de obtener ganancias con el Mundial mediante una propuesta que habría generado 20 millones de dólares para cada una de las 211 federaciones miembro de la FIFA.

Sin embargo, la amenaza de boicot de UEFA perdió fuerza porque Polonia era la sede del Mundial femenino sub-20. El torneo había pasado casi inadvertido hasta que se convirtió en una prueba para medir si las 55 federaciones miembro de la confederación estaban dispuestas a mantenerse unidas y a no participar en ninguna competición de la FIFA.

Si UEFA hubiera mantenido su postura y Polonia hubiera renunciado a ser sede, Infantino probablemente habría tenido que admitir su derrota. Pero el 26 de agosto, UEFA retiró la amenaza de boicot y dijo que la FIFA le había garantizado que no volvería a presentar el plan para vender una participación del Mundial.

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En pocos días la vida le cambió a Infantino

Así, el torneo de 24 selecciones se disputó en Polonia. Y el domingo apareció Infantino, recién llegado de un vuelo nocturno de ocho horas y 40 minutos desde Antigua en un jet Gulfstream de Qatar Executive que Qatar Airways puso a su disposición. La FIFA había dicho antes a ESPN que "los viajes se organizan en aerolíneas comerciales —incluidas las de bajo costo— y, en ocasiones, en vuelos chárter privados, según lo que resulte más eficiente y rentable en cada circunstancia".

Antigua y Polonia son destinos poco habituales para una misma ruta, pero el viaje ofrece una ventana al mundo de Infantino. Desde que asumió la presidencia de la FIFA, siempre ha viajado por todo el planeta, pero los últimos días y semanas han dejado en evidencia la estrategia política de su campaña de reelección. Llega, da la mano, posa para las fotos, inaugura una cancha financiada por la FIFA y vuelve a subir al Gulfstream, listo para repetirlo al día siguiente.

Solo en la última semana, Infantino visitó Arabia Saudita para asistir a partidos de la Copa del Golfo, Jamaica, las Islas Vírgenes Británicas, San Cristóbal y Nieves, y Antigua. También se reunió en Nueva York con el presidente de la Federación de Fútbol de Pakistán, el primer ministro de Bután y el presidente de Kenia.

Para ser reelegido en el Congreso de la FIFA del próximo marzo, Infantino necesita asegurar los votos de los 211 miembros. Si obtiene una mayoría simple —106 votos—, gana. Aunque Concacaf expresó su oposición a Infantino, algunas de sus federaciones caribeñas ya se han desmarcado y han anunciado su apoyo individual al dirigente.

"Hablamos de la situación que ha estado ocurriendo y queremos decir abiertamente que estamos aquí para seguir apoyándote [Infantino] en tu visión", afirmó Atiba Harris, presidente de la Asociación de Fútbol de San Cristóbal y Nieves.

Kieron Edwards, presidente de la Asociación de Fútbol de Trinidad y Tobago, dijo: "Le hemos dado todo nuestro apoyo al presidente Infantino y no hemos cambiado de postura. La FIFA es nuestro mayor respaldo cuando se trata de infraestructura".

Para cerrar una semana productiva en el Caribe, Michael Ricketts, presidente de la Federación de Fútbol de Jamaica, declaró: "Soy admirador de Infantino. También admiro a [Victor] Montagliani, presidente de Concacaf, pero voy a ponerme de pie, levantar la mano en apoyo a Infantino y esperar que, cuando llegue la elección, sea reelegido presidente de la FIFA".

Montagliani, vicepresidente de la FIFA y expresidente de la Asociación Canadiense de Fútbol, sería el rival más probable de Infantino. Tendría el respaldo de UEFA, AFC y Concacaf, pero el dirigente de 61 años todavía no ha anunciado su candidatura, cuyo plazo de presentación vence el 18 de noviembre.

Fuentes dijeron a ESPN que podría haber novedades sobre un posible rival de Infantino después de la Asamblea General de Clubes de Fútbol Europeos, que se celebrará esta semana en Copenhague. La oposición a Infantino sigue siendo fuerte. Según fuentes, la decisión del presidente de la FIFA de contratar al reconocido experto en mercadotecnia Martin Sorrell demuestra su determinación de consolidar su campaña de reelección.

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Infantino fue a ganar votos al Caribe y lo consiguió

Consultada al respecto, la FIFA dijo que los servicios de Sorrell no están relacionados con ninguna campaña de reelección. "Como todas las grandes organizaciones globales, la FIFA contrata proveedores en distintas áreas, incluida la comunicación, para controlar los costos de personal y tener mayor flexibilidad durante sus periodos de mayor actividad", indicó en un comunicado. "Para que no haya dudas, los contratos con proveedores de la FIFA cumplen con los procedimientos internos y los firma el departamento correspondiente, no el presidente de la FIFA.

"Es evidentemente falso vincular un contrato con un proveedor con la elección presidencial de la FIFA. Los servicios de nuestros proveedores promocionan las actividades de la FIFA en todos los ámbitos, incluso ante nuevas audiencias en todo el mundo".

Una fuente dijo a ESPN que "la única forma de que Gianni no gane es que no se presente, porque tiene los votos". Esa posibilidad será difícil de aceptar para las principales figuras de UEFA, pero las federaciones que se han beneficiado de los 10 años de Infantino al frente de la FIFA son las más propensas a mantenerlo en el poder.

La semana pasada, Infantino envió una carta a los 211 miembros en la que pidió opiniones y diálogo sobre posibles reformas. Sin embargo, quizá no haya cambiado la postura de los votantes, que ya están divididos en dos bandos. Eso podría no importar.

"Gianni está completamente concentrado en continuar con su trabajo como presidente de la FIFA: escuchar y conversar para que se conozcan las opiniones de todos", dijo a ESPN en Lodz una fuente de la FIFA. "Fue elegido democráticamente y nada ha cambiado. No se distrae con el ruido. Quiere seguir desarrollando el fútbol para todos, en todas partes del mundo.

"Miren la reacción que recibe en muchos países: la gente le pide selfies y hay un claro respeto y confianza en él y en la FIFA. Nunca había estado tan conectado con el fútbol y ningún otro dirigente de este deporte habla con tantas personas distintas".

Quizá esa sea la clave. Infantino es el clásico político de contacto directo, pero su rival —si es que lo tiene— todavía no ha aparecido.

Por ahora, Infantino tiene el camino despejado y está aprovechándolo, literalmente.