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Marcelo Romero, su sentimiento por Peñarol, y la chance de que su hijo se ponga la Celeste

Marcelo Romero, exfutbolista uruguayo, habló en el programa “Minuto 1” (Carve Deportiva) sobre la situación de su hijo Manuel, que juega en las inferiores del Real Madrid y podría llegar a vestir la Celeste.

El “Gato” Romero vive en España desde hace muchos años, y en 2022 se mudó junto a su familia desde esa ciudad a Madrid, para acompañar a su hijo Manuel en su paso por las divisiones juveniles del conjunto Merengue.

“Está trabajando bien, es lo que se le inculca desde chiquito, la base que te enseñan en Uruguay, donde competís en el entrenamiento, en el patio del colegio y en el día a día. Es lo que trato de inculcarle a él, que cada día de entrenamiento es una competición más y hay que entrenar como se juega, eso no se negocia. La parte deportiva lo llevo yo, pero está la parte de su educación que la lleva más que nada la madre y que se ocupa de ‘meterle caña’: mientras los estudios van bien, va todo de la mano; en el momento que se afloje pegaremos la vuelta a Málaga, eso lo tiene claro. Le pongo los ejemplos de nosotros los que no tuvimos estudios, que ‘por h o por b’ confiás en gente que te termina engañando. Le pongo ejemplos que me pasaron para que a él no le ocurran y esté preparado en la vida”, indicó el exjugador de la Selección Uruguaya.

Manuel Romero, el hijo del “Gato”, tiene 14 años y nació en Estados Unidos, cuando el jugador tenía sus últimas experiencias como profesional en ese país. Por ello, puede ser seleccionable por Estados Unidos, por Uruguay y por España, debido a los orígenes de sus padres. Romero dijo que Manuel “es un chico muy maduro”, y que suele hablar con él sobre estos temas. Ya tuvo una participación como invitado a entrenar en el Complejo Celeste en julio, dentro de la Selección Sub 15. Pero también entrenó poco después con el combinado español juvenil.

“Lo puse en contexto cuando íbamos para Uruguay, de lo que se iba a encontrar. Es muy chico, le he dicho que aprovechara, que disfrutara y tiene tiempo de tomar una decisión. Es algo que tiene que tomar él, yo le puedo explicar o ayudar, y la madre por ser española le puede explicar el sentimiento español, pero el que entra la cancha y juega es él. Entonces en el momento en que tome la decisión, lo apoyaremos”, comentó el padre del joven futbolista.

Romero también habló de cuánto disfrutó Manuel su estadía en Uruguay. “Acá en España tenés buenos campos y canchas, y todos tienen su auto para ir a entrenar. Manuel convivió un mes en Uruguay, los dos primeros días lo llevé al Complejo, y los otros días iba en ómnibus desde el Estadio Centenario con el grupo e iba feliz. Lo pasó espectacular. Vivió algo que era muy difícil tenerlo acá, es otra experiencia y se va enriqueciendo de lo que hay en otro país. Todo suma, el carácter que hay en Uruguay, la competición. En España te dan la educación, te brindan todo para que seas buen futbolista, y tiene la posibilidad de Estados Unidos, que puede ir a estudiar o a jugar allí”, indicó.

La vida tras colgar los botines

Marcelo Romero contó que tiene varios negocios en España (desde una guardería a una panadería, o una escuela de fútbol), y que si bien todavía le pica el ‘bicho’ de ser entrenador, por ahora está dedicado a ello y a buscar lo mejor para sus hijos. “Nunca se descarta ser entrenador. En este momento es más que nada por estar acompañando a Manuel en este proceso que es difícil, pero también bastante duro. Cuando Manuel vea que estamos de más, me dedicaré a lo mío, pero estamos apoyándolo”, comentó.

Consultado sobre si no vislumbra la chance de dirigir en el fútbol uruguayo, dijo que lo intentó durante varios años, pero solo encontró puertas cerradas. “Siempre me respondían lo mismo: estás afuera, no sabés qué pasa en el fútbol uruguayo, no estás en el día a día, siempre eran peros. Entonces me resigné a querer entrenar en Uruguay porque estuve intentando durante cuatro años y nunca tuve puertas abiertas. Cuando se termina un capítulo, hay que pasar de página. Entrenar en España es más fácil para mí”, explicó.

De todas maneras, Romero sigue prendido al fútbol uruguayo, y contó que mira los partidos del campeonato junto a un grupo de charrúas en España. “A Peñarol lo sigo más últimamente por Darío Rodríguez. Estoy viendo a Peñarol jugar en un pedazo de estadio, nosotros jugábamos en el Centenario, que si bien para mí es lo más grande del fútbol uruguayo... pero ves a Peñarol en su propio estadio, con su hinchada y se te eriza la piel. Vuelvo a años atrás y me imagino jugando en ese estadio. Cuando hablo con Manuel le muestro a Peñarol, le digo que eso es fútbol, que se tiran de cabeza... ¡Uruguayo nomá’, le grito! (risas)”, contó.

También, destacó que “es impresionante” cuando un uruguayo fuera de fronteras menciona que es de ese país y ver cómo respetan a esa nación. “Cuando llega un uruguayo saben que va a dar el 100%. Cualquier chico que sale está dando la imagen de un país que es tan chiquito. Siempre me preguntan cómo salen tantos jugadores de Uruguay, y les digo: hay hambre, ¿qué querés? Te pones ahí y te comemos, esa es la diferencia (risas). Cuando llegué a Málaga, vi la Costa del Sol y pensé: ¡de acá no me sacan ni con agua caliente!”, relató.