Azambuja: el sueño de entrenar con Valverde y Bentancur, mirar a Darwin, y escuchar a Papelito

Las vivencias del juvenil Sub 17 de Danubio entrenando con la Selección de Marcelo Bielsa. AUF

Con 13 años se vino de su Salto natal para vivir en la casita de Danubio. El chiquilín, surgido del club Saladero, se adaptó bien a las luces de la capital. Se movió en ómnibus como un montevideano más, pero futbolísticamente, el primer año no fue como esperaba. Jugó pocos partidos. Para la siguiente temporada, todo cambió.

Nicolás Azambuja comenzó a correr por las canchas del Complejo Celeste como jugador de las Selecciones juveniles de Uruguay. El primer desafío, la Sub 17, terminó con un duro golpe por no clasificar al Mundial.

Sin embargo, el técnico de Uruguay, Marcelo Bielsa, alabó a esa generación y tiene en Azambuja a uno de sus centrodelanteros predilectos como sparring de la Selección mayor.

En nota con el programa Derechos Exclusivos de Radio Uruguay, el juvenil reveló sus vivencias entrenando con las estrellas de la Celeste bajo la conducción de Bielsa.

“Primero es un sueño, como el de cualquier pibe, querer compartir con los mejores de tu país. Y después es un orgullo, una felicidad, compartir la experiencia, aprender, el hecho de verlos nomás, es algo que vos decís nunca me va a pasar y cuando estás ahí no te das cuenta”, comenzó diciendo Azambuja.

El delantero, que fue capitán de la Sub 17 de Uruguay, dijo que se sorprendió con Valverde, pero destacó a Bentancur expresando: “Es un jugador que me encanta. Me gusta todo de su juego, siempre está bien ubicado, los controles que hace, los cierres, los movimientos, la técnica que tiene”.

Azambuja agregó: “Nosotros estamos a disposición de Bielsa y hemos participado con ellos en los entrenamientos donde por ejemplo yo le he dado pases a Valverde y él me los devuelve. Ellos (los jugadores de la Selección mayor) son cracks en todo sentido, te saludan, te hablan, te suman al grupo. Somos uno más”.

El juvenil destacó su sorpresa por: “La velocidad y la intensidad que le ponen los jugadores de la Selección al juego. Es algo notorio y es tremenda la diferencia. Y luego la calidad técnica. Yo estoy observando y viendo cómo lo hacen ellos porque eso me permite mejorar. Y otra cosa es el control y el pase. Bielsa es muy exigente con el pase firme y siempre al pie del compañero que le permita girar y tener control orientado. Uno dice, eso es básico, pero es lo que hace la diferencia a ese nivel”.

Los movimientos de Darwin

Azambuja comentó que otro jugador al que prestó atención fue a Darwin Núñez.

“Aprendí mucho con ellos las dos primeras veces que estuve, sobre todo mirando a Darwin (Núñez), por los movimientos que hacía y lo que le marcaba Bielsa. Y luego en la ubicación, el control y el pase, que eso es todo el tiempo. Eso fue lo que rescaté de ellos y de Darwin, los movimientos, las diagonales, el vengo y voy, que me ayudó un montón a mejorar”.

El juvenil delantero debutó en el primer equipo de Danubio bajo la dirección técnica de Alejandro Apud y no olvida los nervios que vivió en las horas previas al partido.

A pesar de haber jugado en Primera, y formar parte del grupo de sparring de la Selección, Azambuja quiere seguir con los pies sobre la tierra: “Lo estoy viviendo tranquilo, no me quiero apurar y estoy aprendiendo, sobre todo de Papelito (Sebastián Fernández). Es el tipo más bueno que hay. Habló muchísimo con él, y no solo de fútbol, sino que es una persona con la que podés hablar, te escucha, te da consejos, y me ayudó a crecer un montón como persona y como jugador”.

Y mientras construye su carrera, Azambuja sigue estudiando y está cursando el último año del Taller de Deportes en UTU. Por si fuera poco, convive con el sueño de sus hermanos, Benjamín (Sub 15) y Bautista (Sub 14), que también juegan como centrodelanteros en las formativas de Danubio.