Abreu contó por qué no llegó a dirigir a Nacional: "No podía darle la espalda a Xolos"

Sebastián Abreu, entrenador de Xolos de Tijuana, contó por qué no se dio su arribo a dirigir a Nacional en esta ocasión, y expresó: “no era decirle que no a Nacional sino que era no poder darle la espalda al que me abrió las puertas”.

En entrevista con el programa “Polideportivo” (Teledoce), Abreu se refirió a los motivos que trasladó a la directiva del Bolso para no aceptar el ofrecimiento del cargo, que se dio luego de que fuera cesado Jorge Bava.

“Cuando vino el llamado de Ricardo Vairo y Flavio Perchman, te sacude todo porque es lo que soñás toda la vida. Es imposible que no te sacuda, es imposible no visualizarte y verte ahí al costado del Parque Central cumpliendo ese sueño pero uno con el tiempo tiene que ir madurando la razón con la pasión. En mi vida fui muy criticado por siempre poner la pasión por encima de la razón y llega el momento en que tenés que tener ese raciocinio”, expresó.

Abreu mencionó que es habitual que los entrenadores se quejen de que los clubes no les dan tiempo para desarrollar sus proyectos de trabajo, pero abandonan la institución cuando surge una posibilidad mejor de trabajo. “Me parecía que tenía que prevalecer la coherencia en este aspectos. Si me están dando todo y estamos en una comunión muy buena con el dueño del club y el equipo, no era decirle no a Nacional sino que era no poder darle la espalda al que me abrió las puertas y me está haciendo crecer como entrenador, y me está dando un espacio”, señaló.

“Entonces, con el dolor del alma y con lágrimas en los ojos, no podía darle la espalda a Xolos. No era decirle que no a Nacional sino que la situación me llevaba a eso”, añadió.

El “Loco” también reconoció que, más allá de esta convicción que prevaleció, dudó muchísimo por lo que le genera Nacional. “¿Cómo no vas a dudar? Cuando hay sentimiento es imposible que seas tan tajante. Siempre hubo muchos rumores de que yo era opción en la Selección Uruguaya o en Nacional, pero nunca nadie me llamaba directamente. Entonces la dejé ahí como una de esas tantas veces. En el momento en que te llaman te cae la ficha y te sacude porque es una decisión netamente personal. Puedo hablarlo con muchas personas pero el que lo vive internamente es uno y claramente, mi espíritu viajó. Físicamente estaba en Tijuana pero mi espíritu viajó y ya estaba en el Parque Central y en Los Céspedes conviviendo con toda la gente hermosa que queda de mi época, y tratando de revertir la situación y trasladar un sentido de pertenencia. Pero después tenés que poner los pies sobre la tierra, bajar todo y había que hacerlo rápido porque Nacional merecía que la decisión fuera rápida”, señaló.

Abreu contó que habló con el dueño de Xolos y llegaron a la conclusión de que el trabajo que estaban generando en Xolos estaba siendo muy productivo como para finalizarlo. “Él se ha lanzado a los comentarios o pedidos que uno ha realizado en este tiempo para seguir creciendo dentro del club. Hay un compromiso impresionante de los jugadores porque si ves los partidos, los jugadores trancan con la cabeza, algo no tan típico del fútbol mexcano que los partidos salen 5-4, 4-3 o 4-2. Han incorporado ese ADN uruguayo de cómo defender y marcar, creen en eso y si dejo a la banda tirada en la mitad… Después, ¿desde qué lado vas a vender el discurso de compromiso si a la primera de cambio el capitán del barco dice: me voy?”, expresó.

Para Abreu, tomó una “decisión sensata y honesta” en ese momento, aún sabiendo que las oportunidades de cumplir su sueño de llegar a Nacional no van a estar todo el tiempo, y remarcó que “la coherencia y el sentido común eran lo que correspondía”.