Mamo Ronconi está de regreso, el director técnico de Los Leones en el último Mundial y Juego Olímpico volvió a hacerse cargo de un plantel tras su experiencia con Argentina, pero esta vez se tornó especial su llegada a Quilmes: será acompañado de su hijo Juan.
“La primera vez que lo tuve como entrenador fue en los Seleccionados Junior y a partir de ahí, nunca más. Él siempre estuvo de coordinador del club y nunca pudo agarrar la Primera mientras yo estaba en el plantel. Es un debut esto, para los dos”, comenzó clarificando Juanro.
Mariano, que la última vez que había ejercido en el Cervecero fue en 2012, no ocultó los sentimientos que le producen este suceso: “Siento una gran alegría, un gran orgullo, una gran responsabilidad volver a mi club, a mi casa como técnico. Después de 15 años. Reencontrándome con algunos chicos. Tenemos un equipo muy joven, mucho para crecer y trabajar. Así que es un lindo desafío y la alegría es muy grande”.
En Cevallos y Conesa, la casa de Quilmes, sonaba fuerte el nombre de Mamo para tomar las riendas del equipo en 2026, pero el club se tuvo que unir para pedir su aval: “Nos juntamos como plantel, los más grandes, los referentes, y la verdad que la decisión quedó en esa mesa chica. La verdad es que todos querían que vuelva, querían que él tome la responsabilidad de ser el técnico”, aseveró Juan, uno de los más experimentados de la Cerveza.
Más allá de lo romanticismo del ‘regreso a casa’, Mariano fue honesto a la hora de referirse al hecho de asumir: “No sé si estaba para agarrar este año, por ahí en un anito más, pero bueno, las circunstancias se dieron así, ahora a disfrutarlo y sobre todo a trabajar porque hay mucho para aprender y disfrutar del día a día, pasito a pasito”, selló el entrenador olímpico.
