LOS ÁNGELES -- En la parte de arriba del cubículo de Dee Gordon en el clubhouse de los Dodgers de Los Ángeles se puede leer un mensaje que no por ser común deja de ser efectivo.
"Trust the process (confía en el proceso)", anuncia el letrero.
Ese proceso es el que ha llevado al infielder de prospecto sin posición a segunda base estelar en cuestión de meses.
"Trabajo duro y siempre creí que ese trabajo daría resultados", reconoció. "Eso es lo que sigo y continuaré siguiendo por el resto de mi carrera".
Gordon batea .357 en 20 juegos con un jonrón y seis carreras impulsadas, además de haberse robado 12 almohadillas.
El jugador se declaró más maduro pero se rehusó a entrar en detalles al respecto.
"No quiero hablar de eso, quiero guardármelo y seguir haciendo lo que estoy haciendo", contó. "Eso y mucha fe y perseverancia. Siento que perseveré y puedo mostrarle a la gente cómo puedo jugar".
Su futuro estuvo en duda luego de un pobre 2013 en el que decepcionó y se encontró atrapado detrás de Hanley Ramírez en su posición natural de campo corto.
"No tenía una posición y no sabía dónde iba a jugar", confesó. "La temporada pasada fue una de altibajos y sabía que tenía que mejorar. Eso me dejó saber que no me prometían nada y que había que seguir jugando duro".
Gordon decidió jugar pelota invernal en Venezuela y ahí fue donde comenzó a experimentar con la intermedia y también en el jardín. El floridense agregó que no lo afectaron las firmas de los cubanos Alex Guerrero y Erisbel Arruebarrena, pero estas sin dudas sucedieron debido a las dudas acerca de su capacidad de batear al más alto nivel.
"No era un intermedista en ese momento", avisó. "Ya tenía a Hanley adelante mío y no había lugar para mí. Sabía que tenía que trabajar duro en el invierno para estar en la nómina ligamayorista. No iba a ser mucho peor".
Hoy por hoy el zurdo atraviesa el mejor momento de su carrera pero no pierde la humildad. Gordon no escondió sus ganas de jugar más seguido, aún ante lanzadores izquierdos, pero avisó que nunca se le cruzaría por la mente pedírselo al mánager.
"Yo quiero estar en la alineación todos los días", apuntó. "Quiero hacer lo que sea para ayudarnos a ganar, manufacturar carreras y solo mejoraré si tengo más oportunidades".
Don Mattingly dijo que esa posibilidad es una que están estudiando, aunque por el momento el veterano Justin Turner seguirá recibiendo oportunidades.
"Seguiremos viendo y tomaremos decisiones", dijo el mánager. "Hay algunos muchachos contra los que es mejor y otros que son difíciles para todos los zurdos. Tenemos que descifrar quiénes son".
