El español tuvo un ritmo brutal en Motegi y se llevó un gran triunfo para quedar a dos puntos de Jorge Martín, quien llegó segundo. Para el campeón, el problema es el futuro cercano: Indonesia.
El plan de Marc Márquez es claro y lo cumple: quedarse con los 37 puntos en juego que hay en cada fecha de MotoGP cada vez que llega a un circuito que lo favorece por su manejo. Justamente eso hizo el campeón en Motegi, donde se disputó la 16ª fecha de la temporada. El piloto de Ducati había vencido en el sprint del sábado y se quedó con el éxito en la competencia larga.
A diferencia del sprint, Márquez tardó en llegar a la punta. En la competencia corta lo hizo en la primera curva, al superar a Jorge Martín, quien picó desde el primer cajón. En cambio, este domingo dedicó la primera parte de la carrera de 24 vueltas a perseguir al piloto de Aprilia. Se notaba claramente que la Ducati tenía más ritmo y velocidad, solo se trataba de esperar a que el catalán llevara adelante su ataque.
Y lo hizo en la 11ª vuelta. Se tiró en la novena curva, superó a Martín y rápidamente comenzó a distanciarse. Con un ritmo brutal, Márquez logró cosechar una diferencia que alcanzó el segundo de luz y la carrera esta absolutamente terminada. Martinator se conformó con el segundo puesto porque siempre supo que no tenía cómo correr a Marc y Marco Bezzecchi completó el podio con su Aprilia, soportando en el cierre el ataque de un encumbrado Enea Bastianini, quien llegó cuarto con su KTM.
Márquez llegó a Motegi a 12 puntos de Martín y se fue a dos. Le descontó cinco en el sprint y otros tantos en la carrera larga. Bez perdió más terreno: quedó a 49, una diferencia ya importante con seis fechas para el cierre de la temporada. Parece ser una batalla entre los españoles.
Terminada la séptima fecha, en Italia, Márquez estaba a 102 puntos de Bezzecchi, quien entonces lideraba. Desde entonces, el piloto nonacampeón ganó seis de las nueve carreras largas que se disputaron y consiguió cinco dobletes de sprint y competencia principal (Hungría, Alemania, Aragón, San Marino y Japón. Ese es parte del plan, ganar todos los puntos en juego cuando la pista le sienta bien.
“Era muy importante tratar de reducir la diferencia de puntos y se logró. Fue duro, especialmente cuando estaba atrás de Jorge, después mi ritmo fue fuerte. Pude aumentar la diferencia y hacer las últimas vueltas más relajado”, dijo Marc.
Dentro de ese listado de circuitos en los que Márquez busca llevarse todos los puntos, claramente no figura Indonesia, la próxima estación del ejercicio 2026 de MotoGP que de disputará la próxima semana. Mandalika recibe al Mundial desde 2022 y en las cuatro ediciones, el español no pudo terminar ninguna de las carreras largas ni vencer en un sprint. No solo eso, sufrió dos fortísimos accidentes: en el warm up de 2022 (no largó la competencia) y en la primera vuelta del año pasado, cuando recibió un topetazo de Marco Bezzecchi que lo mandó al quirófano para operarse del hombro derecho y lo dejó afuera de las cuatro citas finales. Para suerte del español ya había definido el título en la cita previa en Japón.
Con esos antecedentes, Márquez llegará a Indonesia con el objetivo de minimizar el daño, porque se espera que Aprilia ande muy bien allí. Será la oportunidad de Martín para aumentar esos dos puntos de ventaja. El Mundial está abierto, con seis fechas para el final, porque todo indica que la visita a Qatar se realizará.
