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La seguridad de balón es un punto de énfasis ofensivo para los Broncos

ENGLEWOOD -- Ningún equipo en la historia de la NFL anotó más puntos en una temporada que los Denver Broncos en el 2013. Los 606 puntos los convirtieron en la primera ofensiva en superar la barrera de los 600 puntos.

Y en una distribución sin precedentes contaron con cinco jugadores que anotaron al menos 10 touchdowns. Ningún equipo había tenido a más de tres jugadores con 10 touchdowns en un año antes.

En resumen, los Broncos fueron despiadadamente eficientes cuando tuvieron la oportunidad de anotar touchdowns. Sin embargo, mientras saltan al campo esta semana para sus primeros entrenamientos con el equipo completo en lo que va de la temporada baja, siguen pensando en lo que pudo haber sido.

De haber cuidado mejor el ovoide, los números hubieran sido todavía más impresionantes. Seguro, pudieron haber corrido el balón con mayor eficiencia y haber protegido mejor a su mariscal de campo estelar.

Pero el punto es que los Broncos necesitan regresar a lo más básico de lo básico: necesitan cuidar el ovoide.

"Tenemos que hacer un mejor trabajo con eso como grupo", dijo el coordinador ofensivo de los Broncos, Adam Gase. "Eso fue un gran problema para nosotros desde el principio, donde el ovoide estaba sobre el suelo con demasiada frecuencia. Van casi dos temporadas al hilo y debemos ocuparnos de ello correctamente. Debemos ser mucho mejores en cuanto a cuidar el ovoide como grupo".

Esos números son casi igual de sorprendentes desde la temporada pasada. Los Broncos lideraron a la NFL en balones sueltos perdidos en el 2013 con 16 en un año en que ningún otro club de playoffs perdió más de 10.

El mariscal de campo Peyton Manning, cuyo agarre se vio un tanto afectado por la cirugía de fusión en la espina dorsal, lideró al equipo con seis balones sueltos perdidos. Pero Manning sufrió únicamente dos balones sueltos perdidos en el 2012, su primera campaña con los Broncos, y Denver ha intentado corregir los problemas de protección durante el actual receso de temporada.

El tackle izquierdo Ryan Clady regresará a la alineación titular después de perderse prácticamente todos los encuentros, con excepción de dos, por una lesión en el pie y Orlando Franklin ha sido movido del tackle derecho al guardia izquierdo para tratar de fortalecer los esquemas de protección de los Broncos en la cara de Manning. Si pueden limitar los golpes que recibe Manning en el bolsillo, su total de balones sueltos deben acercarse más, esperan los Broncos, a los del 2012.

Gase ha dicho que la seguridad de balón será punto de énfasis desde el principio con los corredores del equipo; como unidad, perdieron cuatro balones sueltos el año pasado, tres de ellos de Montee Ball. El entonces novato Ball no perdió un balón suelto después de la derrota del 24 de noviembre ante los Patriots en New England. Pero los Broncos necesitan que Ball se acerque a la clase de desempeño de Knowshon Moreno.

Moreno, a quien se le permitió caminar en la agencia libre, no perdió balón suelto la temporada pasada en 241 acarreos y 60 recepciones.

Los receptores abiertos de los Broncos pueden poner de su parte, también. Pese a la calidad de trabajo que hizo Denver por aire el año pasado, sus mejores receptores dejaron su cuota de pases, también.

Concedido, los Broncos fueron segundos en intentos de pase la temporada pasada --los Cleveland Browns fueron primeros -- así que más oportunidades ciertamente crean más errores. Pero los mejores tres receptores --Demaryius Thomas, Wes Welker y Eric Decker-- se combinaron para dejar caer 20 envíos.

El estudio de video muestra que Welker estuvo cerca del sótano en la liga con nueve pases dejados caer, mientras que Decker tuvo seis pases dejados caer --que pudieron haber sido siete, por cuestiones de criterio-- y Thomas registró cinco. Decker y Welker cada uno tuvo partidos con tres pases dejados caer y en general los Broncos tuvieron dos encuentros con al menos seis pases dejados caer en la temporada regular: fueron seis en contra de los Tennessee Titans y siete en contra de New England.

Emmanuel Sanders reemplazará a Decker en la alineación de tres abiertos este año y los Broncos invirtieron una selección de segunda ronda en el receptor abierto Cody Latimer durante el draft a principios de este mes. Y la mayoría de equipos tenían considerado a Latimer como uno de los receptores más confiables entre los prospectos de este año; uno de los entrenadores de Latimer en Indiana fue citado diciendo que quizás el chico habría dejado caer un sólo pase en entrenamientos o juegos.

"Eso siempre es uno de mis puntos de énfasis, simplemente atrapar el ovoide, para eso juego como receptor", declaró Latimer. "No quieres desperdiciar ningún pase. Es el énfasis que teníamos. Mi entrenador, llevábamos la cuenta de los pases dejados caer y siempre me dejaba saber, 'No tuviste pases dejados caer', o, 'Dejaste caer éste', pero no fueron muchos. Así que es algo en lo que nos enfocábamos como receptores".

"Creo que siempre vas a sentir como que dejas puntos allí, en ocasiones, aun con lo que hicimos", es como lo dijo Thomas. "Siempre podemos ser mejores".

Al final, con Manning de regreso como mariscal de campo, con Sanders sumando algo de elusividad y atleticismo a la ofensiva, y un receso de temporada completo para hacer modificaciones a todo lo que hicieron el año pasado, no hay motivos para creer que los Broncos no serán nuevamente una de las ofensivas más anotadoras de la campaña.

Pero si cuidan el ovoide de mejor manera de lo que hicieron el año pasado, recuperarán algunos de los puntos que dejaron atrás.