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Argentina: el presente del rugby femenino en el país

El rugby femenino, previo a la pandemia había tenido un salto exponencial por ese entonces con un total de 6.084 chicas que practicaban el rugby en el país, según las últimas cifras oficiales que dio a conocer la UAR en 2019. En edad competitiva, es decir, a partir de M-15, fueron 142 chicas. Más adelante, llegó la pandemia y una buena cantidad de clubes se vieron afectados y perdieron jugadoras. Sin embargo, en otros casos, se rearmaron y pudieron encontrarle la vuelta.

En cuanto a la URBA, hay ejemplos de equipos como Ciudad de Buenos Aires, que se construyó post covid-19 y hoy compite en el 12, la categoría más fuerte de Buenos Aires. Pero también, grupos que se deshicieron, por distintas dificultades. En tal sentido, la presidenta de la Subcomisión Femenina, Mariángeles Mansilla confirmó en relación a los fichajes, que del 2019 a 2022, fue de 575 a 570 jugadoras.

Al mencionar diferentes realidades, Romina Ibañez, una de las caras de GEI, le manifestó a Scrum la necesidad de volver a competir: “Nos gustaría que el club nos ayude a difundir más el deporte, que nos de opciones para armarnos nuevamente. No es solo por nosotras, sino por las pequeñas que se encuentran en categorías inferiores. Vikingas es leyenda y no queremos desaparecer”.

Por caso, Las Panteras de Daom, hace algunos años sufrieron la baja de jugadoras, que también a veces es por lesiones. Mafe Aguilera, miembro y referente del club de Capital Federal expuso que “la pandemia más allá de la baja significativa de chicas, nos dio un tiempo para recomponernos para volver a empezar. Buscamos nuevamente volver aunque sea a Desarrollo o alguna competencia de la URBA. Fuimos junto con GEI y otros equipos, la línea fundadora del rugby femenino en Buenos Aires”. A lo que destacó que “me consta que hubo crecimiento porque empecé en el 2016 y había muy pocos equipos en seven y ahora es otra cosa”.

En la Argentina se desarrollan torneos como el Nacional de Clubes y el Seven de la República, que permiten conocer de manera directa el nivel de juego y crecimiento que hay a lo largo y ancho de todo el territorio.

La 11° edición del NdC durante el 2022 en Córdoba, reunió un total de 32 equipos (16 de juveniles y 16 de mayores). El torneo se realiza en formato Seven y las medallas doradas quedaron en manos de Universitario de Córdoba en las más grandes y Aguará de Misiones para las pequeñas. Con aspectos de distinta índole a mejorar o considerar como las reglas para la clasificación, el encuentro fue propicio por la cantidad de mujeres que disfrutaron de dos días completos de seven, sumado a la presencia Yaguareté en roles de acompañamiento y el buen nivel de referato femenino.

No todas las provincias están igual en cuanto al desarrollo, pero Córdoba es una de las que más promueve. La capitana de Club Universitario, Noelia Reyes, remarcó en primera instancia que “en los últimos años, las mujeres que representan a la Unión Cordobesa de Rugby, han sido protagonistas de distintos torneos, no solo a nivel provincial, sino también nacional, obteniendo muy buenos resultados. Por primera vez, el año pasado disputaron de manera oficial, un torneo bajo la modalidad 12, en el cual consiguieron mayor protagonismo y difusión, con la televisación de la final de dicho torneo”.

Asímismo, Reyes aclaró que “el desafío está en conseguir lo mismo o más con las juveniles, un objetivo ambicioso y con varios puntos a trabajar en 'equipo'... un buen comienzo sería lograr un torneo en el que las "pequeñas" sean protagonistas; mayor difusión de sus encuentros, hay que trabajar desde Infantiles con los clubes para la captación de niñas interesadas en el deporte”.

En Tucumán, “sí, es un nivel bastante competitivo”, comenzó Rita Cazorla, jugadora del club Cardenales. “La competencia a veces tiene sus falencias, pero se trabaja todo para mejorar. Hace muchos años se trabaja en las juveniles, hay muchas chicas en esas divisiones porque es un aporte para los planteles superiores y estamos en el proceso de pulir los semilleros. Desde mi club Cardenales por ejemplo, hacemos mucho hincapié en las juveniles mixtas”. Al ser consultada sobre qué podría mejorar, respondió entre otros ejemplos, que “podrían cambiar los horarios de los partidos”.

Por el lado de la Unión Santafesina, una de sus históricas, Gisela Acuña señaló que “tenemos varios clubes, algunos, con algunos años con la división femenina y otros comenzando, el domingo fue el primer encuentro del año en la ciudad de Coronda (unos 50km) de la capital. “Incluyó el encuentro desde pre juveniles (14 y 15 años), juveniles (16-18 años) y plantel superior (mayores 18 años)”.

En cuanto a La Rioja y Catamarca, la coordinadora de rugby femenino Ana Pacheco, precisó que “se está empezando a ver niñas pequeñas practicando en diferentes clubes y eso es muy reconfortante. Las juveniles tienen su competencia local, regional y nacional al igual que los planteles superiores”. “Para los que trabajamos en esto en forma voluntaria y ponemos el corazón y nuestro tiempo para que el rugby femenino crezca, es muy importante que haya mucha competencia porque es una forma de contener y captar jugadoras de las distintas edades”.

Por el lado de Tierra Del Fuego, las chicas tienen que lidiar con las inclemencias climáticas para entrenar y jugar. “No sólo por estaciones, sino que hay días en el que tenemos 3/4 estaciones; lluvias, nieve, fuertes vientos y soleado. Algo importante también es que estos climas influyen a que no tengamos buenas canchas, lo que se dificulta a la hora de jugar y cuidar de las mismas”.

“Luego también que es importante en nuestro deporte las pretemporadas; la que tenemos en invierno perdura cuatro meses contando desde mayo hasta agosto, donde se entrena en un espacio cerrado que muchas veces deben ser pagados por los clubes ya que los fríos son bajo cero”.

“Por otro lado la pretemporada de verano que es de diciembre hasta febrero permite que sí se pueda entrenar en las canchas de los clubes. Haciendo una suma total de pretemporadas tenemos ocho meses de preparación para luego jugar cuatro meses”, argumentó Ariana Tuñón, jugadora fueguina.

Sucede además, que algunas jugadoras se mudan a Buenos Aires por las posibilidades universitarias. Tal es el ejemplo de Camila Contreras, ex jugadora de Calafate Rugby Club, quien comenzó a jugar a los 6 años y este año buscará rodaje en con las Canarias, el conjunto campeón del 12 de la URBA. “La situación actual es que nuestra zona es muy complicada porque tenemos solo tres clubes en la Ciudad (Comodoro Rivadavia). Los únicos clubes que completan un plantel de mayores son Portugués y Comodoro Rugby. Con Calafate Rugby luchamos todo el tiempo para completar mayores y juveniles, de todos modos el año pasado fuimos campeonas con las juveniles en el torneo local”.

Las perspectivas son diversas en el país, pero algo tienen en común todas las jugadoras: cuando hablan del rugby, lo pronuncian desde un lugar de absoluto amor y eso les da resto para luchar contra la corriente. En otro orden, se empieza a ver con algo de frecuencia jugadoras que van a perseguir una oportunidad entre profesional y semi profesional en el exterior como Josefina Padellaro en Stade Francais. Entre los casos más nuevos, la cordobesa Ariana Pérez decidió irse a Australia y el camino la derivó en Melbourne Rebels, que por primera vez, el Super Rugby W tendrá una argentina entre sus filas.

La forward, detalló que “llegué en mayo del año pasado a Australia con el objetivo de profesionalizarme. Sabía que venir acá iba a ser una oportunidad muy grande. Igual yo lo veía un poco complicado por el buen nivel que hay, no esperaba que se diera tan rápido. Apenas llegué, me seleccionaron al equipo provincial de sevens y quedamos como segundas del país y yo como la mejor forward del año. Eso me abrió mucho las puertas… una de las chicas viene y me dice por qué no te probas para los Rebels, el entrenador también me dijo lo mismo porque es el mismo que me entreno en sevens y dije no tengo nada que perder”.

“Estaba súper nerviosa porque nunca jugué XV antes, pero bueno, siempre súper predispuesta a aprender lo más rápido y lo mejor posible para amoldarme al equipo. Antes de empezar los partidos de pre temporada hicieron una lista de 32 jugadoras y quedé”, dijo la cordobesa.

En síntesis, todas quieren lo mismo: desarrollarse desde infantiles- juveniles y llegar al XV, porque es la forma de reconocerlas. No es una tarea fácil porque implica redoblar significativamente los esfuerzos; y más que la intención, es la decisión, porque la materia prima y el potencial dieron sobradas creces de que existen. En el camino de seguir sumando, el próximo fin de semana CTM (Uruguay), Centro Naval, Ciudad de Buenos Aires y La Plata jugarán un cuadrangular en XV, y ese parece ser el camino.