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CASI madura, se alimenta de triunfos y pisa fuerte en la cima del URBA Top 14

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En un final infartante, CASI derrotó a CUBA por 38-37 (4:13)

La Academia se llevó el triunfo en tiempo cumplido y festejó en Villa de Mayo. (4:13)

Allí está, en la cima de la tabla, este CASI que no gana para sustos. Es un puntero con 7 triunfos y una sola derrota que camina por la cornisa con la audacia de los que se saben fuertes, pero que a la vez expone un corazón apto para cardíacos. Un partido que nacía para romance tranquilo en Villa de Mayo, que lo llevaba con sapiencia en el primer tiempo, terminó transformándose en un electrizante tire y afloje con CUBA. Una batalla a pura entrega física que dejó la moneda del lado académico recién en la última acción de la tarde, gracias a un penal de Juan Akemeier que selló el definitivo y ajustado 38-37 ante un indomable equipo universitario por el URBA Top 14.

Todo era sonrisas en los de San Isidro a pesar de las curvas peligrosas y los vaivenes de la tarde. El libreto del partido fue un carrusel de emociones: lo ganaba cómodo, después el margen se volvió una línea delgada, luego pasó a perderlo y, finalmente, desató el desahogo con los brazos en alto. Comparte la cima de la tabla con Hindú, sin embargo, hubo dos caras muy marcadas en un mismo partido.

El centro, Jerónimo Solveyra, le puso sensatez al análisis de esa doble identidad: “la palabra que resume el partido es irregularidad de nuestro lado. CASI es un equipo que puede hacer lo que hizo el primer tiempo, es un equipo que te pasa por arriba, que no te deja jugar, que decide, que toma buenas decisiones, que te va sacando ventaja, que te domina con los forwards. Volvimos a arrancar mal el segundo tiempo y esta vez no lo dimos vuelta al instante".

Para el back, esta academia explosiva que lleva la voracidad en el ADN y que siempre da un poco más, todavía debe pulir el engranaje definitivo: “nos falta un click. Para mí es un click, un cambio muy pequeño, con Matreros por ratos lo vimos. Con CUBA lo mantuvimos todo un tiempo. Creo que lo vamos a tener que buscar todo un partido, pero para mí es un detalle que nos va a hacer equilibrar todo y sacar más ventaja”.

De lo que no quedan dudas es que el equipo que conduce Oscar Murgier va a ser un animador de fuste este año; la convicción no se negocia en el vestuario de San Isidro y Benjamín Belaga lo refleja en palabras: “por determinación, por constancia, somos el mismo equipo de 2 o 3 años. Siempre estamos sumando juego y hacer el mismo trabajo e ir mejorándolo hace que estemos ahí arriba”.

En el microscopio del torneo, Solveyra palpita fecha a fecha el URBA Top 14 y vive en carne propia la paridad extrema de un certamen que no da tregua. Para él, el secreto se esconde en las trincheras: “las formaciones fijas, que pesan mucho en este torneo. Tener un buen scrum, tener un buen line y maul. Creo que ahí uno termina haciendo la diferencia, sacando penales”.

Belaga se suma a esa sintonía y amplía el concepto de la practicidad como bandera: “nosotros tenemos que saber lo que nos funciona, o sea, si nos favorece el line seguir haciendo eso, si nos funciona el scrum, es ir por ahí y no intentar buscarle una vuelta ni hacer cosas difíciles, sino que todo lo que nos funciona en el partido, repetirlo lo más posible. Si en otro partido nos funciona otra cosa, vamos por otro lado”.

En esa partitura de los delanteros, el empuje de la primera línea se vuelve el argumento definitivo cuando las papas queman. "La verdad que el scrum es todo —dice el pilar Facundo Scaianoporque es lo que te puede definir un partido”. Para el pilar, el CASI está encontrando su velocidad de crucero en el momento justo: “está arrancando a tomar envío. Venimos de menor a mayor y partido a partido se está pudiendo ver”.

Desde la voz de la experiencia, Eugenio Sartori aporta perspectiva para entender que este presente de luces altas no es un brote de fortuna espontánea, sino el fruto de una siembra a largo plazo: “la verdad que no es una casualidad. Venimos trabajando año a año. El plantel está creciendo, todos los planteles de todos los equipos están compitiendo y nos permite agrandar la base. Marca un poco el presente del club. Estamos en un en un buen momento, lo tenemos que mantener así. No nos podemos conformar con esto, hay que seguir, hay que seguir trabajando en la semana y vamos por el objetivo que es grande y con la mentalidad siempre en positivo”.

Por último, el calendario avisa que recién van ocho estaciones de un viaje extenuante. El propio Sartori sabe que la regularidad será el juez supremo que dicte la sentencia al final del camino: “el recorrido es largo, largo, largo, largo y todos los partidos tenés que ir mejorando. Es mejor arrancar así, ir para arriba, apuntar para la cima. Hay que trabajar y por suerte estamos en un buen momento, tengo mi experiencia en el plantel superior y la verdad que estamos en un gran momento como plantel. Así que lo tenemos que aprovechar y divertirnos todos los partidos que nos toque”.

El Atlético abrazó un triunfo con el alma y, entre ráfagas de juego arrollador y lagunas, demostró que tiene el cuero duro y las armas listas para defender el liderazgo. La Academia sabe que el libreto de la perfección absoluta no existe, pero mientras descansa en lo más alto, se da el lujo de pulir detalles con la dulce tranquilidad que solo otorgan las victorias.