"Un partido del Seis Naciones en América sería bueno para el rugby": una exestrella de Inglaterra, a favor de la propuesta de World Rugby

Anthony Watson anotó un try para Inglaterra ante Gales en el Principality Stadium Getty Images

El futuro económico del rugby se discute por estos días en torno a la intención de World Rugby de llevar algún partido del Seis Naciones a Estados Unidos para hacer crecer ese mercado, pocos días después del éxito de convocatoria del duelo entre Sudáfrica y Nueva Zelanda, que tuvo lugar en Baltimore, por la gira Rugby's Greatest Rivalry.

Luego de algunas críticas desde medios británicos, ahora se sumó una voz a favor de llevar el torneo a Norteamérica con la opinión del exjugador de Inglaterra, Anthony Watson. "Cuando hablamos de hacer crecer el rugby, a veces hay que hacer cosas por el bien común. Mi reacción instintiva es, si estaba jugando y era un partido en casa para Inglaterra, absolutamente no. Pero como espectador, como aficionado al deporte, creo que sí absolutamente".

El veloz back que disputó 56 tests on el seleccionado de La Rosa, es una voz autorizada ya que ganó tres veces el Seis Naciones y además jugó la final de la Copa del Mundo de 2019: "Como exjugador ahora, creo que el rugby necesita ampliar su audiencia, aunque el deporte tendría que ser realmente inteligente e innovador en la forma en que lo hace. No creo que simplemente jugar un partido en Nueva York vaya a hacer lo que necesita para beneficiar al deporte".

"Hay que ser inteligente con la forma en que activas el juego, cómo involucras a personas clave con influencia real en Estados Unidos para poder promocionar el deporte. Básicamente, lo que intento decir es que sí, creo que un partido del Seis Naciones en América sería bueno para el rugby."

La intervención de Watson llega una semana después de que el director ejecutivo de World Rugby, Alan Gilpin, abordara el tema antes del final de la serie Springboks-All Blacks, y ofreciera incentivos económicos a las Uniones interesadas.

El organismo rector del deporte está desesperado por fomentar el interés por el rugby en el país nortemericano tras otorgar las Copas del Mundo masculina y femenina a Estados Unidos en 2031 y 2033 respectivamente.

"En cuanto a la economía de los días de partido [SA contra Nueva Zelanda] es como un partido del Seis Naciones", dijo Gilpin a The Telegraph. "Empieza a mostrar que [el retorno financiero] no es la barrera. Así que si hay ganas de llevar algunos de estos grandes partidos en el futuro a Estados Unidos, ahora podemos hacerlo."

Gilpin utilizó el ejemplo de Irlanda contra Italia como un encuentro que resonaría entre los aficionados expatriados en Estados Unidos, especialmente si se jugaba en Nueva York o Chicago. En Nueva York, 2,3 millones de residentes afirman ascender en Italia y los irlandeses estadounidenses representan el 5,3 por ciento de la población de la ciudad. En Chicago se estima que hay 570.000 residentes de ascendencia italiana y 450.000 que sangran verde.