La generación de los 2000 toma el relevo en Grand Slams y deja atrás a los 90

Después de años de espera frente a la generación de los '90 encabezada por Daniil Medvedev, Alexander Zverev y Stefanos Tsitsipas, la generación de los 2000 logró lo que hasta ahora parecía imposible: hacerse lugar en los Grand Slams desplazando a la hegemonía del Big 3 con Novak Djokovic, Rafael Nadal y Roger Federer como los protagonistas de las últimas décadas del tenis mundial.

Durante temporadas recientes, la generación de los '90 ha cargado con el peso de "relevar" a las grandes figuras del tenis. Sin embargo, por alguna razón u otra, ni Alexander Zverev (1997), ni Stefanos Tsitsitas (1998), ni Casper Ruud (1998), ni Matteo Berrettini (1996), ni Nick Kyrgios (1995), todos ellos finalistas de Grand Slam, lograron imponerse en los grandes escenarios que esperaban ansiosos la confirmación de la llegada de una nueva camada de jugadores a la primera plana del ATP Tour.

Pese a ello, son destacables los campeonatos que consiguieron Dominic Thiem (1993) en el US Open 2020 y Daniil Medvedev (1996) en el US Open 2021 ya que son los únicos representantes de esa camada que lograron levantar Majors en estos años.

Mientras ellos perdían en instancias decisivas de los torneos más importantes del mundo, una nueva generación de tenistas comenzaba a gestarse de manera completamente diferente. Teniendo en cuenta que las leyendas siguen presentes pero sin miedo a enfrentarse a ellas y ganarles. Esa "falta de respeto" a la investidura de los máximos campeones de Grand Slam ha hecho que, en pocos años, dos de sus exponentes hayan logrado lo que una generación casi completa no pudo.

Carlos Alcaraz (2003) y Jannik Sinner (2001) suman, en sus cortos años dentro de la gira masculina, un total de tres títulos de Grand Slam gracias a los dos del español (US Open 2022 y Wimbledon 2023) y el más reciente del italiano (Australian Open 2024). Mientras que la generación de los 90 tiene dos gracias a Thiem (US Open 2020) y a Medvedev (US Open 2021). ¿Lograrán ponerse en igualdad de condiciones o este será el despegue definitivo de los representantes del siglo XXI?