Las fuertes críticas por las condiciones de las pelotas del ATP 500 de Rotterdam no tardaron en sumar nuevos exponentes este martes, cuando el australiano Alex De Miñaur (8°) y el francés Arthur Fils (42°) se manifestaron al respeto luego del cruce entre sí correspondiente a la primera ronda.
Después de que el ruso Daniil Medvedev (11°) explotara en plena derrota contra el galo Ugo Humbert (36°), el tradicional evento neerlandés, primero de la categoría en la temporada, junto al de Dallas, recibió duras recriminaciones acerca de las bolas utilizadas sobre las pistas duras indoor, convirtiéndose en uno de los temas más comentados del circuito masculino por los encarecidos pedidos de algunos protagonistas.
“Tuve muchas dificultades durante los entrenamientos. La verdad es que me decepcionaron bastante las pelotas que usaron durante los entrenamientos, algo que no me pasa. Entiendo perfectamente lo que dice Daniil. Definitivamente no son mis favoritas y creo que no las de nadie", destacó el máximo favorito, de 26 años y reciente cuartofinalista en el Australian Open, luego de vencer al ex número 13 del mundo en sets corridos, en declaraciones al medio The Athletic.
En la misma línea, el nacido en Sídney, subcampeón en 2024 y 2025 al caer ante el italiano Jannik Sinner y el español Carlos Alcaraz, respectivamente, reflexionó: "Son muy difíciles de controlar. Es difícil de explicar, pero es una pelota muy muerta. Es ideal para bateadores fuertes, jugadores que le dan mucho efecto a la pelota y son capaces de golpearla con fuerza”.
Por su parte, el europeo, de 21 y ex número 13 del mundo, quien regresó a la competencia la semana pasada, en el ATP 250 de Montpellier, no dudó en puntualizar los aspectos a mejorar: "Cuando juegas a nivel profesional, con muy buenos jugadores, ver cómo las pelotas se hacen más grandes y más lentas después de dos juegos es inusual. No sé quién está a cargo, quizás la ATP, pero tienen que hacerlo mejor. Es inusual jugar con estas pelotas a nuestro nivel”.
