Stefanos Tsitsipas (53° de la ATP) tuvo que abandonar el US Open hace un año cuando con un fuerte dolor de espalda que le impidió caminar durante dos días. Ahora está en la cuarta ronda y su andar en el torneo es tan curioso que hasta a él lo sorprende.
Esa bendita espalda
"Bueno, empecemos por hablar de prácticamente todo un año. El año pasado se vio afectado por mis problemas de espalda. No lograba ganar impulso de cara a los torneos; en cuanto empezaba a agarrar cierto ritmo en la competición, me empezaba a doler la espalda. Así que fue un año muy extraño y lleno de altibajos, sin mucha continuidad a lo largo de toda la temporada. Jugué en Australia con dolor de espalda. Recuerdo que, durante la temporada de polvo de ladrillo, la situación se estabilizó y me sentí algo mejor, hasta que tuve que jugar -creo que fue contra Fils- en uno de los partidos de cuartos de final en Barcelona. Entonces reaparecieron los problemas de espalda, lo que generó mucha incertidumbre; es algo que provoca mucha preocupación. Y cuando la preocupación está presente a diario, te acaba consumiendo".
La mano mágica
Poco tiempo hizo falta para que el aporte de Patrick Mouratoglou, exentrenador entre otras de Serena Williams, se transforme en resultados concretos, ya que habían pasado más de dos años desde la última vez que había podido arribar a la cuarta ronda de un major.
Vivir sin dolor
"Dejé de disfrutar de los entrenamientos porque me dolía el cuerpo. Y, al afrontar un partido, la preocupación principal es si lograré terminarlo. Eso es lo primordial, cuando antes ni siquiera era una duda. ¿Por qué habrías de abandonar un partido por culpa del dolor? Así que sentía que libraba muchas batallas distintas, tanto internas como físicas. Surgían problemas por todas partes. Eso genera un caos interior y provoca mucha frustración. Pero, ¿sabes?, en realidad lo acepté bastante bien. Fui capaz de asumirlo. Si las cosas no salen bien, sé que tengo otra alternativa. Puede que esta temporada no haya sido la mejor, pero al menos me despierto cada día feliz de no sentir dolor, y sé que puedo ir a entrenar sin la incertidumbre de cómo responderá mi cuerpo".
New York, New York 2026
Luego de dejar en el camino a Arthur Fils (11°), Lloyd Harris (139°) y Jiri Lehecka (19°), el finalista de Roland Garros (2021) y el Australian Open (2023) va por más en Flushing Meadows y espera por Ben Shelton (9°).
