El WTA 1000 de Beijing tiene a una nueva campeona: Qinwen Zheng. La china, actualmente ocupando el puesto N°54 del ranking mundial femenino y que tuvo que ingresar con un wild card al cuadro principal, derrotó a Mirra Andreeva en la gran final del certamen asiático por 7-5 y 6-4 y levantó uno de sus títulos más importantes.
Este trofeo en su tierra fue contra todo pronóstico. Lejos de lo que se esperaba, la ex N°4 del mundo fue paso a paso superando pruebas cada vez más difíciles hasta alzarse con el trofeo. Y en un torneo que vio varias sorpresas tempraneras, como las eliminaciones de Aryna Sabalenka y Elena Rybakina, la nacida en Shiyan supo aprovechar todas las oportunidades que se le presentaron.
En el camino al título, Zheng tuvo que derrotar a Shi Han, Anna Kalinskaya, Marie Bouzkova, Alina Charaeva, Elina Svitolina, Elise Mertens y a la mencionada Andreeva. De estas siete rivales, seis de ellas gozaban con mejor ranking que la china y eran preclasificadas. Lejos de que su posición en el escalafón hablara, Qinwen dejó que su tenis se exprese en la cancha.
Este trofeo es el primero para la china en dos años (el último había sido el WTA 500 de Japón) y el más importante en su carrera después de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024. De esta manera, acumula un total de seis títulos ganados desde su debut como profesional: uno de WTA 1000, dos WTA 500, dos WTA 250 y la mencionada presea en Francia.
Zheng, la primera tenista china en ser campeona en Beijing
Si bien China siempre ha tenido jugadoras de importancia en los últimos 30 años y su importancia en el circuito femenino creció enormemente con la promoción de muchos torneos, nunca ninguna tenista local había podido consagrarse campeona en uno de sus eventos más importantes: el WTA 1000 de Beijing.
Desde la reinauguración de este certamen, en 2004, ninguna jugadora de China había siquiera llegado a la final. La última en lograr esto había sido Chen Li, en 1996, cuando el torneo era considerado un WTA Tier IV. Sin embargo, 30 años después, Zheng rompió el maleficio y escribió su nombre en la historia grande del tenis de su país.
