"No puedo jugar así": el enojo de Alcaraz antes de quedar eliminado ante Bergs en el Masters 1000 de Shanghai

Luego de proclamarse bicampeón en el ATP 500 de Tokio, el español Carlos Alcaraz (3°) se ilusionaba con prolongar su racha triunfal en el Masters 1000 de Shanghai, donde este lunes evidencería su enojo antes de quedar inesperadamente eliminado al caer contra el belga Zizou Bergs (39°) por 7-5 y 7-6 (4) en la tercera ronda.

Alcaraz: "No puedo jugar así"

Después de sufrir un quiebre clave en el 5-5 del primer set, el ex número 1 del ranking mundial no ocultaría su frustración ante su nivel y las adversas condiciones de juego en la competencia china, exteriorizando sus sensaciones hacia su box en el inmediato descanso: "¿Cómo puede ser que una pelota me pique y otra me deslice? No puedo jugar así, no lo entiendo. No puedo jugar por intuición. No me puede picar así, es una locura".

"Has tenido tus opciones, sigue positivo. El slice te está cortando a ti el ritmo. Tira más liftado por la zona de revés. Limitate a hacer tu tenis, metete con alegría. Si tienes que fallar se falla bien fallado, haciendo lo que tú sabes hacer. Pégale a la pelota, valiente. Vamos que a esto se le da la vuelta. Y tírale más segundos saques al cuerpo", intentaría calmarlo su entrenador, Samuel López, una vez que el murciano, de 23 años, dejara escapar la manga inicial y su rival de turno se tomara el toilet break.

Los problemas con su segundo servicio

No obstante, el dueño de 27 títulos en el Tour, siete de Grand Slam, no lograría bajar las revoluciones y seguiría recalcando su baja efectividad desde la línea al ganar apenas el 27% de los puntos desde el segundo servicio: "Es muy malo, tío. No puede ser que cada vez que quiero apretar un poco con el saque haga doble falta. Pero luego en el entrenamiento saco todo al 70% y sale el efecto".

"Ánimo que queda mucho y le ha costado. Presente y carácter. Olvídate del resultado y punto, juega, juega. Esto es lo que toca, vamos", replicarían los integrantes de su equipo hacia el último proclamado del Australian Open, que venía de superar al argentino Juan Manuel Cerúndolo (55°) en el estreno y recuperaría una rotura decisiva en el 6-5 de la segunda manga para forzar el tie-break, momento en que el oriundo de Lommel, de 27, exhibiría un nivel cinco estrellas y concretaría la mejor victoria de su carrera.