Los Spurs son más que Victor Wembanyama: el ataque gana partidos y la defensa, campeonatos

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¡San Antonio igualó la serie contra Oklahoma! (2:14)

Una gran actuación de Victor Wembanyama, con 33 puntos, le permitió a Spurs igualar a 2 la serie contra City Thunder (2:14)

Más allá de la noche brillante del unicornio francés, el equipo de Mitch Johnson igualó las Finales del Oeste por su juego sin balón.

Hay una frase trillada, en el mundo del deporte, que aplica a lo que ocurrió en el Juego 4 entre San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder en el Frost Bank Center, con la victoria del local por 103-82: el ataque gana partidos, pero la defensa gana campeonatos.

La hemos escuchado innumerables veces, pero no por eso deja de ser cierta. Los Spurs contaron con otra noche increíble de Victor Wembanyama (incluyendo un triple desde media cancha made in Stephen Curry) para igualar la serie, pero sería absurdo pensar que ganaron solo por eso.

Confesó De'Aaron Fox al final del encuentro que Gregg Popovich se acercó al vestuario luego del Juego 3 para dar un discurso. Para expresar su sentimiento luego de la dura derrota en casa. El Jefe reunió a toda la familia de Spurs para decirles una frase que significó un vuelco de 180 grados: "Esta no es la manera en la que jugamos nosotros".

¿Y cuál es, entonces, la manera de San Antonio? ¿Qué es lo que los trajo hasta acá, a jugar unas Finales de Conferencia contra el campeón reinante cuando en la temporada pasada ni siquiera pisaron el play-in? La respuesta es sencilla: la humildad, la sinergia entre partes y la colaboración continua. Con el balón, pero sobre todo sin él.

Defensa. Piernas tensadas, rotaciones dinámicas, diálogo e intensidad. Las pequeñas cosas que construirán otras gigantes. Hacer lo que el resto no hace. La Familia unida. La defensa es técnica, es esfuerzo, pero por sobre todas las cosas es actitud. Y en esto, tanto Spurs como Thunder se parecen bastante. En esa lucha de pulgadas, en esa distancia ínfima, estará la diferencia final.

La llave está igualada a dos juegos por bando. En la historia de la NBA, los equipos que ganaron el quinto partido en una serie a siete encuentros se quedaron con la eliminatoria en el 82% de los casos (198-44)

Controlarás a Shai Gilgeous-Alexander y controlarás al mundo

¿Aplica acaso esto también a Victor Wembanyama? Es probable. Shai es tan determinante para OKC como Wemby para San Antonio.

La defensa primaria de Stephon Castle sobre el base canadiense es digna de conservar en las bibliotecas de básquetbol más prestigiosas del mundo. Su movimiento lateral, su despegue hacia el aro, su acompañamiento para molestar con el pecho. Sus manos rápidas que por momentos son las más veloces del lejano Oeste.

Pero Castle no lo hizo solo. Hubo un partido extraordinario en ese sentido de Devin Vassell y también otros compañeros que se ajustaron a la causa. La frustración en la cara del MVP fue significativa todo el encuentro. Polémico en la búsqueda de faltas, pero talentoso también para extraerlas, se quedó en 19 puntos, cortando una racha de nueve encuentros de playoffs consecutivos fuera de casa con 20 unidades o más.

¿Qué hizo San Antonio para limitarlo? Alternó defensas individuales intensas, que comenzaban en mitad de cancha, y doblajes para que liberase rápido el balón a un compañero. El departamento de estadísticas de ESPN nos suministró datos valiosos que son un respaldo de lujo a esta premisa: Shai tiró 14 de sus 15 tiros de campo con marca encima, fue doblado 11 veces y atacó a 8 jugadores distintos del equipo de Mitch Johnson. Eso sí, contra Castle en particular, tiró 2-6 y perdió una pelota.

El problema para Gilgeous-Alexander fue que sus compañeros no estuvieron a la altura. Tiraron 7-18, con 2-9 en triples, y en un momento erraron cinco lanzamientos en fila. Nada que ver a lo ocurrido en el Juego 3, cuando la segunda unidad rompió todos los pronósticos con 76 puntos anotados. Esta vez fueron 34, con un paupérrimo 26% en lanzamientos y un 19% en triples.

Victor Wembanyama se supera a sí mismo noche a noche

Estamos en presencia de una de las mejores series de postemporada de los últimos años. Porque los dos equipos son intensos, porque reescriben libretos en cuestiones de horas, porque los dos realmente pueden avanzar a las Finales de la NBA.

Wembanyama casi no jugó el último cuarto, y aún así tuvo 33 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias y, claro, 3 tapas, además de desviar y molestar tiros toda la noche. El +/- del francés es absurdo: +50 con él y -40 sin él. En ataque volvió a brillar porque le pasó lo que no pudo gozar Shai: aporte de sus compañeros. Cuando se pierde estaticidad, cuando el balón se mueve rápido, pasan cosas positivas. Porque Wemby, en esa lógica, encuentra espacios. Los Spurs lanzaron 5-6 de los pases de Wembanyama y él se nutrió de sus compañeros, porque tiró 8-14 de sus asistencias.

Castle, Fox, Vassell, Dylan Harper, Keldon Johnson y hasta Harrison Barnes abren el juego a Wemby cuando son verticales hacia el aro. No son solo las caídas del pick and roll del gigante francés, que en este cuarto partido pudo aprovechar mucho más, sino las descargas que recibe por las ayudas obligadas de la defensa del Thunder para tapar el camino abierto hacia el aro de los perimetrales. La teoría de la manta corta: te destapás los pies y te tapás la cabeza, y viceversa. Cuando esto pasa, Wemby recibe cerca y ahí es doble, falta o doble con falta incluída.

La defensa, a San Antonio, le permitió correr. Y con vía libre hacia el otro lado, no hay quien frene a un equipo joven, elástico y voraz.

En el Juego 3, los Spurs se pusieron 15-0 en el arranque, pero no pudieron mantener la ventaja. En el cuarto partido, la situación fue distinta. No bajaron la intensidad, no dejaron huecos a la sorpresa y ganaron de punta a punta. Es un equipo joven que respeta y, por sobre todas las cosas, aprende. Tiene un alien en la pintura (y en el perímetro también), pero no gana por eso. Al menos no gana solo por eso. Es la estructura, el ecosistema fluido, el que le permite explotar las individualidades. Repartir responsabilidades. Uno para todos, y todos para uno.

El martes será el turno del quinto partido. Otra batalla durísima en el Oeste, esta vez en Oklahoma City: el Thunder está 7-4 en series igualadas a dos por bando y los Spurs 14-10.

Será otra fiesta del básquetbol para todos los que amamos este deporte. Es Shai vs. Wemby, pero también es mucho más que eso.

Defensa, actitud y concentración. Lo mejor, una vez más, está por venir.