El piloto argentino se fue sin puntos del GP de Baréin en una competencia que tuvo de todo. Pierre Gasly tampoco anotó y el equipo francés sigue perdiendo terreno con Racing Bulls.
El fin de semana del GP de Baréin, 16ª fecha de la temporada, estaba hipotecado desde antes de comenzar por los 15 puestos de penalización que debía cumplir en la grilla de partida (cinco por su error de Azerbaiyán y otros cinco por cambio de componentes de su unidad de potencia). El puesto 21 de la parrilla que debió ocupar en la parrilla del circuito de Malasia convertía la chance de sumar puntos en una tarea complicada, pero no imposible por el ritmo mostrado por el argentino con el Alpine en los entrenamientos. Por eso el argentino pedía lluvia antes de la competencia, algo que obligara a barajar de nuevo el mazo. Y llegó, con un enorme caos incluido, pero falló la estrategia del equipo de Enstone. Así y todo logró avanzar hasta el puesto 13.
El diluvio que cayó cuando quedaban 30 minutos para el arranque de la carrera llevó a dirección de carrera a tomar una decisión a la que los fanáticos de F1 ya se acostumbraron: retrasar la partida. La espera se hizo larga; 40 minutos después de la hora estipulada salieron los autos, pero si el chaparrón había llevado desorden, lo que ocurrió detrás del auto de seguridad directamente armó un caos que la FIA manejó a los tumbos y sin dar explicaciones. La lluvia generó que algún sensor generar un fallo de software en cinco autos, con tres que se plantaron en la pista. Bandera roja y todos a boxes para otra demora y la carrera no había comenzado aún. La gran duda que empezó a rondar en los pits era qué neumático poner para largar finalmente, porque la lluvia ya había dejado de caer y el asfalto se estaba secando. Y llegó el error de Alpine…
Los ingenieros del equipo de Enstone mandaron a pista a sus dos pilotos con cubiertas para piso seco. Error enorme porque la pista estaba muy mojada en buena parte de su traza. El yerro de Alpine fue le mismo que cometieron en Ferrari, Cadillac, Audi y Aston Martin. Un viejo refrán dice “mal de muchos, consuelo de tontos”. Pero la determinación por el lado del team francés destruyó la carrera y la chance de sumar puntos. Especialmente para Pierre Gasly, quien largaba noveno. El equipo comandado por Steve Nielsen y Flavio Briatore podría haber dividido estrategias, ir a lo seguro con el piloto que ya estaba en la zona de anotación y arriesgar con Colapinto, que largaba en el fondo. Pero no, fue a todo. Y el francés, por ejemplo, hasta se despistó en la primera de las dos vueltas detrás del auto de seguridad que tenían que dar antes de armar la grilla.
El error de estrategia de Alpine condenó la carrera de Gasly y Colapinto. Los ocho autos que partieron con neumáticos para piso seco quedaron de inmediato encolumnados en los ocho últimos lugares, detrás de los 14 que salieron con los de lluvia intermedia. Los que llevaban gomas lisas no podían acelerar porque los autos patinaban y en las frenadas el despiste estaba a la orden del día. De hecho, el bonaerense visitó el pasto en ese momento caótico. A partir de ahí, las chances de que el argentino pudiera escalar hasta la zona de puntos se convirtieron en una cuestión de fe divina más que deportiva. En cinco vueltas, el argentino estaba a un minuto del líder de la carrera. Todo terminado.
El ingreso del auto de seguridad en la novena vuelta por el despiste de Valtteri Bottas le dio una mano enorme a los 14 con intermedios porque la pista se había secado bastante y pudieron ir a boxes a poner cubiertas para piso seco. Los Alpine también se detuvieron y quedaron en el fondo del pelotón y ni siquiera llegaron a reagruparse en el fondo. Colapinto se quedó completamente descolgado y solo en el puesto 21.
Cuando el caos pasó y la carrera se normalizó, se vio lo mejor del argentino. Mientras su compañero era llamado a boxes una y otra vez (paró en cuatro ocasiones), Colapinto comenzó a girar con un muy buen ritmo, el que había mostrado desde el viernes en ensayos, girando por momentos un segundo más rápido que los autos que lo rodeaban en la pista (Oliver Bearman, Lance Stroll, Carlos Sainz, Esteban Ocon y Pierre Gasly). Finalmente, el expiloto de Williams avanzó hasta el puesto 13 en el que finalizó la carrera.
