La legislación en el gigante de América del Norte le impedirá descorchar champán en el podio al italiano. ¿Qué había pasado con Sebastian Vettel cuando fue el monarca más joven de la historia?
A ver, las cuentas dan, aunque resultan un tanto improbables. Pero, sí, Kimi Antonelli puede ser campeón de Fórmula 1 este domingo en el GP de Estados Unidos y convertirse en el más joven monarca de la historia del Mundial. Para que el boloñés de 20 añitos cumplidos 25 de agosto pueda asegurarse el 1 en Austin deberá ganar, sí o sí. Y después, mirar por el espejo retrovisor y tener a Lewis Hamilton quinto o peor y a George Russell como mínimo noveno.
El mismo Kimi ve que la cuesta es muy empinada. “Es una locura, por eso ni lo estoy pensando. Tiene que pasarles algo catastrófico a los demás para que yo llegue a ser…”, y se frenó Antonelli en plena conferencia de prensa. Anuló mufa, claro, la palabra, esa que arranca con c y termina con ampeón no la iba a decir ni de casualidad. “A ver, tiene que ser un fin de semana perfecto para mí y ellos tienen que sacar malos resultados, algo poco probable. Simplemente tengo que mantener la mentalidad de todo el año, ir una carrera a la vez, hacer lo mejor posible y luego veremos”, completó Antonelli, quien llega a Texas con 102 puntos de ventaja sobre Russell y 111 más que Lewis Hamilton.
Ahora bien, existe un detalle: si todos esos resultados se dan, Antonelli subirá al podio de Estados Unidos, se emocionará con el himno italiano, desatará el festejo y descorchará… ¡Una botella de agua de rosas con gas! Stop, ¡cómo! ¿Y el champán, las burbujas, la espuma? Nada de eso.
La legislación de Estados Unidos es clara y estricta: la edad legal para comprar y poseer bebidas alcohólicas es de 21 años. A Kimi no le da el documento para poder descorchar champán y rociarle al mundo desde el podio si llegara a ser campeón el domingo. Y no hay excepciones posibles. Nada. Ojo, no es la primera vez que le pasa. La tercera victoria de Kimi en 2026 fue en Miami, donde, claro, tampoco pudo descorchar champán, de hecho, en ese momento tenía 19. Para estos casos, Moët & Chandon, el proveedor oficial de los festejos, utiliza el agua de rosas con gas y fue lo que usó el boloñés en el semipermanente miamense.
Claro, pero en esta ocasión sería diferente, no se trataría de una victoria más para Antonelli; de darse los resultados sería su primer título. Y, además, se convertiría en el piloto más joven en ganar la corona de Fórmula 1, desbancando así a Sebastian Vettel, quien sumó su primera conquista en 2010 a los 23 años, cuatro meses y 11 días. Con un detalle que hace de toda esta historia algo casi increíble, de Hollywood. En aquella gran alegría, el alemán celebró… ¡Con agua! No puede ser, pero si en este caso tenía ya 23 años, una edad como para poder abrir un champán, ¿no? Claro, el detalle fue que, en aquella ocasión, el entonces piloto de Red Bull se consagró en la última fecha disputada en Abu Dhabi, lugar en el que por cuestiones religiosas está prohibido el alcohol en la vía pública y en espacios abiertos. Vettel descorchó entonces, hace 16 años, una botella de agua de rosas con gas.
Eso sí, Kimi ya tiene algo claro. Si los improbables resultados finalmente cumplen la lógica y no se dan y el italiano debe esperar una semana más para festejar, ahí sí, en México podrá descorchar champán tranquilo porque la ley mexicana lo permite desde los 18. ¿Agua con champán, con qué festejará Antonelli su título?
