El paraguayo fue cuarto en la clasificación de la novena fecha de F2. El colombiano fue décimo y partirá en punta este sábado. El argentino Nicolás Varrone tuvo una sesión complicada y deberá remar.
A Sebastián Montoya le llegó rápido la posibilidad de tomarse revancha. Una semana atrás, el piloto colombiano estuvo ante la gran chance de conseguir su primer triunfo en Fórmula 2 en la carrea sprint de Spa-Francorchamps. La chance le cayó casi del cielo poque había sido 11º en la clasificación, justo la primera ubicación que queda fuera de la inversión para el armado de grillas. Pero la quita de tiempos para Noel León le permitió escalar un peldaño y se encontró así con el primer cajón de partida para la competencia corta. Sin embargo, la falta de ritmo de su Dallara del Prema lo fue retrasando y finalizó noveno, fuera de los puntos. El hijo de Juan Pablo, expiloto de F1, tendrá este sábado otra posibilidad porque picará adelante en Hungría.
Montoya había sido 16º y su nombre no aparecía en la baraja de candidatos a luchar por la pole, pero sí en tratar de acercarse a ese top ten que le podría dar una chance en la competencia corta. Y en la vuelta final de su qualy, marcó 1m29s463 y se metió décimo por apenas ¡tres milésimas! Esa luz que logró sacarle a Martinuis Stenshorne le sirvió para ser décimo y largar adelante este sábado.
El piloto colombiano buscará su primer éxito en F2 y el primero en cuatro años contando cualquier categoría. Montoya no gana una carrera desde su triunfo en febrero de 2022 en la Fórmula Regional Asiática en el circuito de Dubái. En Fórmula 2 acumula cuatro podios. La ventaja que tendrá en Hungaroring es que se trata de un trazado en el que los sobrepasos no son moneda corriente por su dibujo intrincado y una corta recta. El principal objetivo para Sebastián será tener una buena partida.
Por su parte, Joshua Dürksen, quien viene de ganar el sprint de Bélgica, volvió a anotarse como candidato del fin de semana en Hungría, especialmente para la carrera larga del domingo, la que más puntos reparte. El paraguayo fue cuarto en la clasificación con 1m29s106 y desde esa ubicación partirá en la segunda competencia. Este sábado su empresa será más complicada porque largará séptimo y avanzar en Budapest es difícil. Además, no hay cambio de neumáticos en la carrera corta, por lo tanto, tampoco podrá buscar desde la estrategia. Pero será uno de los candidatos para la competencia principal con el auto del equipo Invicta.
Quien sí quedó muy complicado es Nicolás Varrone. El argentino había sido tercero en el entrenamiento y parecía que podría luchar por un lugar entre los diez en la qualy, pero quedó muy lejos. El bonaerense marcó 1m29s829 (consiguió su mejor tiempo en el intento final) y quedó 16º, lugar desde el que deberá partir en ambas competencias. Su fin de semana quedó hipotecado para cumplir el objetivo de sumar puntos, algo no consiguió en las últimas cinco fechas (diez carreras).
Kush Manini se quedó con la pole position, con 127 milésimas de diferencia sobre Rafael Camara, el compañero de Dürksen. Nikola Tsolov, el líder del certamen, quedó séptimo y Gabriele Mini, escolta del búlgaro a 27 unidades, se ubicó noveno.
