El de Mercedes dominó toda la carrera y en el final aguantó el embate de Max Verstappen para festejar. Kimi Antonelli, quinto.
George Russell necesitaba un fin de semana como el que tuvo en el GP de Azerbiayán, 15ª fecha de F1 para recuperar su confianza. La paliza continua que sufrió en 2026 de parte de su compañero Kimi Antonelli esmeriló al inglés que arrancó la temporada con el número 1 del equipo y enorme candidato al título. Pero con el correr de las competencias, el italiano hilvanó Grandes Premios a puro éxito y sin fisuras. Mientras que el británico sufría con un Mercedes que no le caía bien a su manejo, problemas de fiabilidad y falta de competitividad propia. Por eso, su triunfo en el urbano de Bakú cobró tanta trascendencia para Russell.
El inglés apabulló en los dos primeros días en la visita a Azerbaiyán, con tiempos de vuelta que lo ponían en una galaxia diferente al resto de la parrilla, incluyendo a su compañero. De hecho, Kimi cometió su primer gran error del año en el urbano azerí al golpear el muro interno en la primera curva durante la Q1 y quedar relegado a partir 16º. El panorama para Russell era inmejorable.
