Kimi Antonelli, el niño campeón que no puede cambiar

Kimi y su padre, siempre unidos. Getty Images

ESPN.com habló en San Pablo con Marco Antonelli, el padre del monarca de Mercedes, y dejó claro que no deberá modificar su forma se ser por el título.

Kimi Antonelli se pasea por al paddock del circuito de Interlagos en un monopatín blanco, chiquito, con varios stickers pegados. Y no es de los eléctricos, se da impulso con la pierna como los niños. Bueno, es que se trata de un niño. Pero, claro, tiene algo especial, con apenas 20 años es campeón del mundo de Fórmula 1. Cuando el flamante monarca termina las entrevistas en el corralito de televisión, Marco, su papá, lo recibe sentado en una mesita alta en la puerta del hospitality de Mercedes. Kimi se frena y se queda charlando un rato con él antes de meterse en la marea de periodistas que la segunda marea de periodistas que lo esperan para seguir con entrevistas. Es fácil encontrar a Antonelli en San Pablo, está donde hay un montón de cámaras. Ahí, está el boloñés.

Mientras el pequeñín campeón charla con la prensa, ESPN.com conversa con Marco, el orgulloso papá. “Wait a momento, please”, dice en italiano. Termina la charla que tenía y comienza a hablar con este medio, ya en italiano.

-¿Cuál es la sensación como padre de tener un hijo tan pequeño campeón de F1?

-Normal, es una sensación normal. No me es nada especial. Es como si hubiera ganada una carrera o un campeonato en karting y en la Fórmula 4. Tal vez poco a poco nos daremos cuenta que se trata de un título de Fórmula 1.

-Todo demasiado rápido, tiene apenas 20 años.

-Es por eso que es difícil de creer. Es difícil de entender algo tan grande. El un seceso increíble, en el 2021 fue su último año de karting y pasaron cinco años. Nunca pensé que podía llegar tan rápido. Sí sabía que Kimi podía tener buenos resultados por cómo es, pero no en su segundo año en Fórmula 1.

-¿Qué es Mercedes para la familia Antonelli?

-Mercedes para la familia Antonelli es otra familia. Porque sin Mercedes no estaríamos acá. Ellos lo apoyaron desde chico y es muy importante para Kimi. Espero que con este resultado hayamos podido dar un poco de reconocimiento a todo lo que hicieron.

-¿Cuántas noches durmió Kimi en la casa de la familia Wolff?

-No recuerdo, pero fueron varias. Cuando salió campeón en México, nos abrazamos con Toto y me decía: “Merito tuyo”. Y yo le decía, “no, mérito tuyo”. Y así estábamos.

-¿Quién es la persona que los espera para la fiesta en Italia?

-No pensamos dónde será la fiesta, pero alguno en Italia ya debe estar pensando por nosotros y nos dará la sorpresa. La abuela lo espera con los tagliatelle.

-Como padre, ¿cómo se lo mantiene para que no se le vuele la cabeza con el título siendo tan chico?

-Yo le he dicho que si él cambia, yo no estaré más con él. Si él sigue así, yo hasta, que pueda, y toda la familia estará siempre con él. Si él cambia, nosotros no estaremos más con él.

La charla se termina porque Kimi sale del hospitality y parte raudo con su monopatín. El chiquilín que con 20 años es el dominador de la Fórmula 1.