Kimi Antonelli en San Pablo: entre el título, Senna y las ganas de ganar

Kimi Antonelli y su monopatín, inseparables en el paddock de Interlagos. AP

El flamante campeón contó cómo fueron los días posteriores a la consagración, que ahora puede arriesgar un poco más y su encuentro con la familia de Ayrton.

Kimi Antonelli aún no cae. Es jueves en San Pablo y la lluvia de la mañana ya le dejó paso a un día nublado y pesado. El agua se espera para el resto del fin de semana, especialmente para el sábado de la 20ª fecha de Fórmula 1. El italiano llega en su simpático monopatín al corralito de prensa para charlar con los medios. Hace apenas cuatro días se consagró como el campeón más joven de la historia de Fórmula 1 con apenas 20 años y un par de meses. Su frescura habitual es aún más grande con el objetivo cumplido. Amable, el nuevo campeón de F1 responde las preguntas ante los medios, entre los que se encuentra ESPN.com.

“Fueron días increíbles. No tuve mucho tiempo para digerir lo que pasó, realmente. Pero acá estoy de nuevo en Brasil con ganas de ganar. Fueron días increíbles y con muchos mensajes recibidos. Recibí mucho apoyo y mensajes de mi ciudad, celebraciones, pero definitivamente no puedo describir un solo momento porque fueron todos geniales. El mensaje de Vettel fue muy lindo, Max, Lewis, Charles, Lando… Todos me hicieron muy feliz con el mensaje de respeto”, dice el piloto de Mercedes.

De los mensajes recibidos, Kimi destaca uno: “Me gustó mucho el mensaje de Sebastian Vettel. Me dejó un mensaje importante: 'Todavía queda una carrera por ganar'. Y es cierto, porque no quiero parar aquí. Quiero seguir, y la victoria más importante aún está por llegar”.

Ya sin la mochila de tensión de tener que pelear por el título, que tanto sufrió en México, Antonelli quiere ir por más en San Pablo. “Ya no tengo que preocuparme por el campeonato. Lo único que debo evitar es relajarme demasiado. Tengo que mantener la intensidad adecuada, la misma determinación y las mismas ganas de ganar. No es que ya hayamos ganado el título y pueda parar. Quiero terminar la temporada con fuerza. Ahora puedo arriesgar un poco más porque el título ya está”.

Antonelli tiene a Ayrton Senna como su gran ídolo. Por eso el número 12 que lleva en su Mercedes porque es el que llevaba el paulista en el Lotus. Y es el que continuará usando porque no va a llevar el 1 en su auto el año que viene (es el único número que no se puede elegir). Justo a Interlagos llega el boloñés como campeón. Antes de comenzar su fin de semana del GP de San Pablo, el campeón visitó la finca Tatuí invitado por la familia Senna y se subió al Lotus de 1986.

“Nos recibieron con los brazos abiertos, fueron muy amables. Me dieron muchos regalos, incluyendo una réplica de la chaqueta de cuero marrón que usaba Ayrton y una miniatura de la escultura que se encuentra aquí en Interlagos. Fue un día inolvidable”, contó.

Termina la sesión de prensa y Kimi se sube a su monopatín y se va para el hospitality de Mercedes. Su padre Marco lo espera en la puerta y festeja esa frescura de su hijo. Y le avisó a ESPN.com: “Yo le he dicho que si él cambia, yo no estaré más con él. Si él sigue así, yo hasta, que pueda, y toda la familia estará siempre con él. Si él cambia, nosotros no estaremos más con él”.