LAKELAND, Florida - Los New York Yankees son los grandes favoritos para alzarse con el banderín de la División Este de la Liga Americana, tras haber incorporado a Gerrit Cole. Los Tampa Bay Rays ganaron 96 partidos el año pasado y estuvieron a punto de acabar con la carrera de los Houston Astros en rumbo a la Serie Mundial.
Por otro lado, los Boston Red Sox, cambiaron a su mejor jugador, Mookie Betts, y dejaron de contar los servicios de Alex Cora, quien es ampliamente considerado uno de los mejores managers de todo el béisbol, debido al escándalo de robo de señas. Boston ha reducido su nómina dramáticamente y los aficionados de los Red Sox han asumido una actitud de rebeldía durante todo el invierno, palpable en los programas participativos de la radio deportiva.
A pesar de ello, les mencionamos a continuación ocho razones por las cuales los Red Sox serán un mejor equipo de lo que ustedes piensan.
1. Se acabó la resaca post Serie Mundial
Los Washington Nationals intentarán hacer lo que no ha logrado hacer equipo alguno en las últimas dos décadas: ganar dos Series Mundiales consecutivas.
Los Red Sox lo intentaron en 2019, después de su temporada 2018 en la cual sumaron 119 triunfos y se alzaron con el campeonato; fracasando miserablemente, para terminar en el tercer puesto del Este de la Americana, con récord 84-78. Se produjeron lesiones y hubo malas rachas, aparte del desgaste, hecho reconocido por el manager interino de los Red Sox Ron Roenicke en la jornada del lunes, antes del partido de exhibición jugado por Boston en esta población de la Florida.
"Sabemos que no somos el mismo equipo de hace dos años", indicó Roenicke, quien parecía referirse primordialmente a la partida de Betts. "No obstante, tampoco somos el equipo del año pasado. Todos estos muchachos se sienten decepcionados por lo que hicimos el año pasado".
"Sé que es algo difícil de repetir; se trata de una lucha mental para llegar lejos y ganarlo todo... No creo que hubo complacencia el año pasado; realmente, eso no fue lo que vi. Creo que esa lucha mental es dura, tener esa misma sensación para encarar el próximo año. Pienso que podremos tener esa misma sensación este año".
"Al tener algo que demostrar, creo que hace la diferencia entre los muchachos. Estoy consciente de que los Yankees están mejor ubicados que nosotros (en las predicciones); estoy consciente de que Tampa está mejor ubicado que nosotros y eso está bien".
2. Rafael Devers es una súper estrella
Entre las frustraciones sufridas el año pasado, el antesalista de Boston se convirtió en un monstruo, refinando sus extraordinarias habilidades para guiar y conducir el bate con sus manos. El coach de bateo de los Red Sox Tim Hyers comparó la aptitud de Devers con la de un tenista: es sumamente capaz de darle poder a la pelota, como si moviera una raqueta. Devis dio un gran ejemplo de ello hace pocos días, enviando un pitcheo bajo, con su peso inclinado hacia su pie delantero, por encima del muro del jardín central.
En el torneo pasado, con 22 años, Devers demostró que podría ser el heredero aparente del legado dejado por muchos bateadores zurdos que han brillado en el Fenway Park durante toda la historia de los Red Sox, desde Ted Williams, pasando por Carl Yastrzemski, Wade Boggs, David Ortiz hasta llegar a "Carita", el apodo de Devers.
3. J.D. Martinez
Fue candidato al Más Valioso en 2018, bateando para .330 y empujando 130 carreras, cambiando la forma en la cual los Red Sox se preparaban con miras a cada encuentro, con una acuciosa atención al detalle. No mostró la misma calidad en 2019, quizás debido a que una lesión sufrida en su tobillo a finales del torneo le evitó hacer sus preparativos usuales; y sobre todas las cosas, Martínez es un pelotero que brilla gracias a su preparación.
Esta primavera, Martínez parece encontrarse en condiciones fenomenales después de haber retomado su preparación por completo y con 32 años, se muestra presto a remontar y acercarse a su producción del 2018.
4. A pesar de la ausencia de Betts, la ofensiva debería mantener nivel de elite
Roenicke, sentado en el banco de visitantes en Lakeland en la jornada del lunes, hizo referencia a todos los excelentes peloteros que forman parte de los Red Sox... y tiene razón. Devers. Martínez. Xander Bogaerts, quien tuvo la mejor temporada de su carrera en 2019, con 33 cuadrangulares y un total de 85 extrabases con OPS de .939. Christian Vazquez, quien soltó 23 jonrones el año pasado y alcanzó su tope personal, ligó para promedio de .276.
Incluso, en el marco de lo que fue considerada una campaña decepcionante, los Red Sox quedaron en el cuarto lugar en carreras anotadas en las Mayores. Asimismo, Boston cuenta con otros colaboradores notables, desde Jose Peraza pasando por Andrew Benintendi, Michael Chavis y Mitch Moreland.
No obstante, existen dos grandes factores "X" a tomar en cuenta: Bogaerts, pieza clave de la alineación ofensiva, ha estado fuera de acción debido a un problema con un tobillo que salió a relucir justo antes del inicio del campamento primaveral; además, los Red Sox se han mostrado evidentemente sorprendidos por su ausencia extendida. Y si bien Alex Verdugo, pieza fundamental entre las adquiridas a los Dodgers en la operación Betts, es considerado por los evaluadores como un bateador sumamente talentoso, en estos momentos está sometido a un tratamiento debido a un problema de espalda.
Después que Roenicke diera un diagnóstico menos alentador sobre la situación de Bogaerts en su charla matutina con los periodistas, Bogaerts comentó a los reporteros en horas de la tarde que había tenido un día de progresos positivos y que aspiraba a jugar partidos durante el transcurso de la semana. "Me fue bien", dijo Bogaerts. "Estoy ansioso de participar en los juegos, probablemente esta misma semana. No sé exactamente en cuáles días, pero me siento muy cerca del 100 por ciento. (Aún no me encuentro) allí, pero estoy bastante cerca. He avanzado muchísimo con respecto a mi situación cuando llegué aquí".
5. No le podría ir peor a los pitchers que ocuparán los últimos puestos de la rotación de Boston en comparación a lo visto en 2018... y pueden llegar mucho más lejos
Rick Porcello y David Price son pitchers ganadores del Cy Young, quienes han sido altamente estimados por sus colegas dentro del clubhouse de Boston como compañeros excepcionales. Tuvieron roles fundamentales dentro del equipo campeón de 2018.
No obstante, mientras los Red Sox cayeron hasta sumar 84 triunfos hace un año, Porcello y Price no aportaron mucha productividad: Price, quien lidia con un problema en su codo, tuvo efectividad de 4.28 en 107 1/3 innings en 22 aperturas. Porcello, por su parte, tuvo la peor campaña de su carrera, con efectividad de 5.52. Price pasó a los Dodgers en la negociación que involucró a Betts y Porcello partió como agente libre; y los Red Sox podrían aspirar, dentro de lo razonable, que conseguirán mejores resultados por parte de esos dos puestos de la rotación en comparación al año pasado. Eso podría ocurrir gracias al ascenso de un lanzador a la rotación abridora o el uso de un "opener", posibilidad que Chaim Bloom, nuevo jefe de operaciones deportivas de Boston, ha discutido con Roenicke.
Un inciso: Nathan Eovaldi, quien frecuentemente ha sufrido lesiones en su carrera, se muestra aparentemente saludable y ha tenido apariciones solventes esta primavera.
6. Chris Sale parece estar listo para regresar
Debido a la forma en la cual Sale lidió con las molestias en su brazo a finales de la temporada 2018, los Red Sox le apartaron de sus preparativos usuales durante la primavera pasada y éste nunca pareció recuperar su nivel característico. A medida que intentaba hacer ajustes durante el transcurso de la temporada anterior, alterando su mecánica de pitcheo, Sale fue apaleado reiteradamente, permitiendo 24 cuadrangulares en apenas 147 1/3 innings.
El zurdo de los Red Sox Brian Johnson (quien compitió contra Sale en sus años de juventud, ya que ambos crecieron en Florida) estimuló a Sale para volver a su estilo usual, fluyendo libremente y mostrándose intratable sobre la lomita. Sale experimentó mejoras, pero se lastimó el codo y quedó fuera de acción por el resto de su temporada perdida, sumando efectividad de 4.40, la peor de su carrera.
Este año, la llegada de Sale a los entrenamientos primaverales se demoró debido a una neumonía; sin embargo, luego de su incorporación a los Red Sox, éste se refirió de manera entusiasta a la forma como se siente actualmente y la buena sensación en su brazo. El lanzador cumplirá 31 años a finales de este mes y el cuerpo técnico se siente confiado de que verá una versión de Sale más próxima al nivel acostumbrado en su trayectoria, que le ha llevado a obtener siete invitaciones al Juego de Estrellas.
7. El bullpen del 2020 muestra mejoras con respecto al año pasado
En realidad, el abroche de cinturón financiero de la organización de Boston comenzó hace un año, cuando los Red Sox decidieron no renovar el contrato de Craig Kimbrel y no invirtieron para incrementar su cuerpo de relevistas; y durante la primera parte del año, el bullpen representó un dolor importante. Sin embargo, a mediados de campaña, se desarrolló una nueva estructura, mucho más fuerte, reforzada por el ascenso de Brandon Workman hasta asumir el puesto de cerrador, el trabajo desempeñado por Matt Barnes y la insurgencia de Darwizon Hernandez. El bullpen de Boston no tiene la misma calidad ni profundidad del cuerpo de relevistas de los Rays, e incluso no llega a igualar al de los Yankees, pero sí ha mejorado sustancialmente.
8. Bloom tiene el hábito de mantenerse en la búsqueda de piezas para mejorar al equipo
En años recientes, los Yankees y Dodgers se han separado del resto de los clubes de mercados grandes por su habilidad de buscar en el apartado de gangas del béisbol para conseguir peloteros de gran calidad: hombres de la talla de Max Muncy y Chris Taylor en el caso de los Dodgers; y en el de los Yankees, a peloteros tales como Mike Tauchman, Gio Urshela y Luke Voit.
Bloom llega a la organización de los Red Sox con los reflejos naturales de un ex ejecutivo de Tampa Bay. "Ya está buscando formas de mejorar el roster", expresó un evaluador. "Y seguirá haciéndolo durante todo el año. Buscará ayuda constantemente".
Los Rays han brillado en este aspecto y no sorprendería a nadie si los Red Sox, bajo el mando de Bloom, comienzan a igualarse a los Dodgers y Yankees en su habilidad para hacerse con peloteros valiosos.
