Neymar volvió a Santos tras el fin de la campaña de Brasil en el Mundial 2026 y anotó un doblete para el empate por 2-2 ante Chapecoense, por la fecha 20 del Brasileirao.
El primero de sus dos goles llegó a los 35 minutos, a partir de una brillante jugada que protagonizó junto a Álvaro Barreal. El argentino encontró a su compañero dentro del área, para luego jugar una pared y definir abriendo el pie al segundo palo, dejando sin respuesta al arquero rival.
Acto seguido, el número 10 realizó su festejo típico, llevándose las manos a las orejas y sacando la lengua, para luego imitar a un croupier repartiendo cartas, en referencia a las duras críticas que recibió por participar en torneos de poker poco después de la eliminación en la Copa del Mundo.
A pesar del buen comienzo, los dirigidos por Juan Pablo Vojvoda tuvieron un difícil encuentro ante el conjunto de Santa Catarina, último en la clasificación, que dio vuelta el marcador en el segundo tiempo, hasta que sobre el final Germán Caballero recibió una falta dentro del área.
Neymar tuvo así la oportunidad de sellar la igualdad con el eventual penal, y lo consiguió con un remate potente y al medio del arco. Rápidamente agarró la pelota y se dirigió al círculo central, no sin antes tener algunos intercambios con los futbolistas rivales.
El tanto de todos modos no inspiró una remontada del Peixe, y el resultado no se movió hasta el final. Como consecuencia, los simpatizantes locales expresaron su fastidio con sonoros silbidos hacia el plantel, dado que el empate deja al equipo paulista en la 15° posición de la Série A, a solo dos puntos del descenso.
