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La historia casi desconocida del pasaje de Racing a la final de la Copa Libertadores 1967

Después de casi tres décadas, Racing pisó nuevamente el campo de juego en unas semifinales de la CONMEBOL Libertadores. Con Flamengo enfrente, la Academia volvió a mirar a los ojos a la historia. Más allá de la derrota por 0-1 en el Maracaná, la serie quedó abierta y encendió la vieja llama de la fe racinguista. Una fe que mueve montañas.

Bajo el actual formato de llaves eliminatorias, Racing perdió las dos semifinales anteriores: en 1968 frente a Estudiantes de La Plata y en 1997 ante Sporting Cristal de Perú. La puerta se cerró apenas un paso antes de la final: el Pincha lo eliminó en un desempate histórico que pasó del césped a la cárcel de Devoto y los peruanos le pusieron fin al sueño en Lima con un 4-1 que dejó herida la ilusión albiceleste.

Sin embargo, hubo un tiempo en que Racing sí supo cruzar esa frontera. En 1967, cuando las semifinales se disputaban en grupos, la Academia venció en un desempate a Universitario de Lima y avanzó a la final que luego lo coronaría campeón de América y, más tarde, lo transformaría en el primer equipo argentino en ganar la Intercontinental. Esa campaña sigue siendo faro y espejo: la prueba de que, cuando la historia vuelve a llamar, Racing puede responder.

Unas semifinales de Libertadores para comerse las uñas por los nervios

En aquella Copa Libertadores 1967, las semifinales se jugaron en grupos de cuatro equipos. La Academia, que había sido primera en su zona de primera fase, tuvo un momento delicado en “semis”, ya que Universitario de Lima superó a River y al propio Racing en Argentina en apenas 48 horas y quedó como solitario líder del grupo.

Con dos fechas por delante, los peruanos eran candidatos a ser primeros y, por ende, a clasificarse para la final.

Sin embargo, el Racing de la gloria eterna superó por 2-0 a Colo Colo de Chile como visitante y por 3-1 como local y se vio beneficiado por una gran actuación de River en la capital peruana: el Millonario igualó 2-2 con Universitario y Hugo Gatti le detuvo un penal clave a Héctor Chumpitaz.

Última fecha, a todo nada para Racing y Universitario de Lima

Igualados en puntos, Racing y el equipo peruano se jugaban todas sus chances en la fecha final. La Academia, como local frente a River. Universitario, de visitante contra Colo Colo.

La expectativa para esa jornada era tal que la revista El Gráfico hizo una encuesta y consultó qué actitud debía tomar River, ya eliminado, en su cruce contra la Acadé. “River enfrenta a Racing por la Copa... ¿una cuestión deportiva o una cuestión nacional”, planteó.

“Sobre 200 personas encuestadas, 130 dijeron que River debe salir a ganar y 70, que debe 'ayudar' a Racing para su clasificación. Sobre esta 'ayuda' hubo distintos consejos: equipo con suplentes, jugadores 'argentinos' con pierna liviana y hasta hubo quien opinó que River no debía presentarse”, decía la presentación del sondeo del semanario.

“Como titular de la institución y velando por los prestigios del fútbol argentino, opino que deben ser dignos contrarios y jugar con lealtad. Como hincha de la tribuna, que nos dejen ganar...”, respondió Baldomero Pico, presidente racinguista.

“Como argentino prefiero que la Copa se la lleve Racing antes que cualquier equipo extranjero. Como riverplatense, deseo el triunfo de mi divisa”, expresó Enrique Pardo, expresidente de River.

Finalmente, Racing le ganó por 3-1 como local a River y Universitario venció de visitante a Colo Colo 1 a 0, por lo que ambos líderes quedaron igualados. Si bien la Academia tenía mejor diferencia de gol y más goles a favor, el sistema de aquellos años obligaba a jugar un desempate para definir el ganador del grupo.

En el Estadio Nacional de Chile, frente a un gran marco de público, el equipo argentino venció por 2-1 al elenco peruano con un doblete de Norberto “el Toro” Raffo. De ese modo desequilibró la balanza y, como ganador de su grupo de semifinales, se clasificó para la final, en la que enfrentó a Nacional de Montevideo, primero del otro grupo.

La voracidad ofensiva del Toro Raffo en las semifinales de Racing en la Libertadores 1967

La voracidad ofensiva mostrada por el Toro Raffo en ese grupo de semifinales fue devastadora. Hasta ese instante, el artillero de Racing llevaba 13 goles en 14 partidos de la Copa Libertadores 1967.

De esos 13, 8 llegaron en semifinales, con cuatro dobletes demoledores: 2-1 sobre Universitario, en Lima; 2-0 frente a Colo Colo, en Santiago; 3-1 contra River, en Avellaneda y 2-1 sobre Universitario, en el desempate en Chile.

En la finalísima de aquella Libertadores, el histórico equipo dirigido por Juan José Pizzuti empató sin goles frente a Nacional primero en Montenvideo y luego en Avellaneda. Aún sin penales para definir la serie por el título, argentinos y uruguayos debieron jugar el desempate en el mismísimo Estadio Nacional de Chile en el cual la Academia había ganado el partido clave de semifinales contra Universitario.

La Academia ganó por 2-1 con goles de Cardoso y ¡otra vez Raffo! y se consagró campeón de la Copa Libertadores 1967. “Racing nos devolvió la Copa”, tituló El Gráfico. Era, por supuesto, un orgullo nacional. Ahora, en 2025, el de Gustavo Costas es el único equipo argentino en semifinales de la CONMEBOL Libertadores. Sus hinchas, memoriosos, seguramente se ilusionan con repetir la hazaña de 1967.