Sebastián Villa regresó a Boca: así lo trató La Bombonera

Boca se mide con O’Higgins en La Bombonera por la ida de los playoffs de la CONMEBOL Sudamericana 2026, en un partido que significa el reencuentro de Sebastián Villa con La Bombonera.

El regreso de Villa a Boca fue uno de los acontecimientos que más expectativa generó en la previa del partido. Más allá de su aporte futbolístico, su vuelta reabrió un debate que atraviesa cuestiones institucionales, identitarias y extradeportivas.

En los días previos hubo todo tipo de reacciones en redes sociales, aunque la verdadera incógnita era cómo respondería La Bombonera. La recepción del público sería uno de los datos centrales de la noche, porque el regreso del colombiano llegaba acompañado por antecedentes que todavía generan posiciones encontradas entre los hinchas.

Cómo trató La Bombonera a Villa

La primera aparición del colombiano fue para los movimientos precompetitivos. Mientras su compatriota Álvaro Montero recibió el saludo de la gente, Villa pasó desapercibido. Sin reacciones significativas, su presencia pasó inadvertida entre el amontonamiento con sus compañeros.

Luego, llegó el famoso momento del "aplausómetro", donde la voz del estadio lee en el altoparlante, nombre a nombre, la formación del equipo. Con ritmo acelerado, se mencionó el apellido de Villa y hubo reacciones contrapuestas: algunos aplausos poco ruidosos y varios silbidos.

En el transcurrir del partido, las buenas participaciones del colombiano provocaron reacciones de aprobación, decantando en una amnesia selectiva mayoritaria. Cuando Villa dejó el campo de juego, hubo aplausos y no se escuchó reprobación.

Las virtudes futbolísticas del colombiano pasaron por encima de su multicausal recelo. Aunque el reconocimiento de La Bombonera fue muy tímido, casi culposo, es faltar a la verdad decir que Boca tuvo memoria.

¿Por qué el regreso de Villa generó polémica?

Las razones que explican las distintas posturas sobre su vuelta pueden agruparse en tres planos: institucional, identitario y extradeportivo.

En el aspecto institucional, Villa dejó Boca en medio de un conflicto contractual. Tras ser apartado del plantel profesional luego de su condena en la causa por violencia de género, el futbolista dejó de entrenarse con el club y se incorporó al Beroe de Bulgaria mientras Boca sostenía que su contrato seguía vigente. Esa situación derivó en un litigio entre las partes y en una salida problemática para la institución.

En el plano identitario, también quedaron declaraciones que despertaron debate. En 2024 Villa aseguró ser "100 por ciento bostero", aunque en enero de este año reconoció públicamente que aceptaría escuchar una propuesta de River y llegó a afirmar que, si Marcelo Gallardo lo llamaba, "viajaba mañana". Para algunos hinchas, esas manifestaciones relativizaron el sentido de pertenencia que había expresado anteriormente.

Por último, aparece el aspecto extradeportivo, el más sensible. En junio de 2023 Villa fue condenado a dos años y un mes de prisión de ejecución condicional por los delitos de lesiones leves agravadas por el vínculo y amenazas coactivas contra su expareja Daniela Cortés. En una causa distinta, iniciada por una denuncia de abuso sexual, fue posteriormente absuelto.

En la antesala del partido, al explicar su regreso, Juan Román Riquelme sostuvo que Villa "merece una segunda oportunidad" y señaló que había cumplido con la condena impuesta por la Justicia. Esa decisión abrió nuevamente el debate entre quienes consideran que el aspecto deportivo debe prevalecer y quienes entienden que los antecedentes judiciales también deben formar parte de la evaluación sobre la conveniencia de su regreso.

La reacción de La Bombonera terminaría siendo, entonces, mucho más que una bienvenida o un rechazo a un futbolista: sería una señal sobre cómo una parte del mundo Boca interpreta ese regreso.