El Barcelona volvió a acostumbrarse a ganar. Desde la llegada de Hansi Flick, el conjunto azulgrana recuperó el dominio en España y construyó un proyecto que mezcla talento joven con futbolistas consolidados. Sin embargo, todavía tiene una cuenta pendiente que eclipsa cualquier otro logro: volver a conquistar la UEFA Champions League, un título que se le escapa desde 2015.
En apenas dos temporadas, Flick transformó al equipo. Ganó dos Ligas, una Copa del Rey y dos Supercopas de España, varias de ellas imponiéndose al Real Madrid, y devolvió al Barça el protagonismo que había perdido tras años de reconstrucción. Pero Europa sigue siendo la gran deuda.
En su primera temporada, el conjunto culé estuvo a un paso de disputar la final, aunque cayó en una inolvidable semifinal frente al Inter de Milán. Un año después, la aventura terminó en los cuartos de final tras la eliminación frente al Atlético de Madrid de Diego Simeone.
El equipo azulgrana volvió a competir entre los mejores, pero todavía le falta ese detalle que marca la diferencia entre ser un gran equipo y convertirse en campeón de Europa.
Rodri, el fichaje que puede cambiarlo todo
Ahí aparece el nombre de Rodri. El mediocampista del Manchester City no figuraba entre las prioridades del club hace algunos meses, pero la lesión de Frenkie de Jong cambió los planes de la dirección deportiva. El Barcelona aceleró una operación inesperada y, si finalmente logra cerrarla, habrá conseguido quedarse con un futbolista que también era seguido por el Real Madrid.
La llegada del vigente Balón de Oro FIFA del Mundial 2026 supondría un salto de calidad inmediato para un equipo que ya cuenta con uno de los mediocampos más talentosos del continente.
Rodri se uniría a Pedri, Dani Olmo, Gavi, Frenkie de Jong, Fermín López y Marc Bernal, ofreciendo a Flick una variedad de opciones difícil de igualar en Europa.
Además, el español permitiría modificar el dibujo táctico. Hasta ahora, el técnico alemán ha utilizado un doble pivote con Frenkie o Bernal junto a Pedri. Con Rodri como eje, el internacional español podría adelantar varios metros su posición y recuperar definitivamente su versión más creativa y ofensiva.
Más velocidad para las bandas
El mediocampo no fue el único sector reforzado. Pese a contar con dos figuras como Lamine Yamal y Raphinha, el director deportivo Deco decidió sumar todavía más desequilibrio por los costados.
Con la ida de Marcus Rashford, el primero en llegar fue Anthony Gordon, llamado a competir por un lugar en la banda izquierda. Más tarde se incorporaron Karim Adeyemi y el joven Jesse Bisiwu, una apuesta de futuro que inicialmente tendría un rol secundario dentro del plantel.
La intención es clara: aumentar las variantes ofensivas y mantener la intensidad durante toda la temporada.
El gran interrogante sigue siendo el '9'
Si hay una posición que todavía genera dudas es la del centrodelantero. La salida de Robert Lewandowski y la posible marcha de Ferran Torres dejaron al Barcelona sin un referente ofensivo consolidado. Aunque el joven egipcio Hamza Abdelkarim, apodado El Faraón del Gol, dejó buenas sensaciones durante la pretemporada, Flick considera que necesita un delantero de máxima jerarquía para competir por la Champions.
Por eso, el gran objetivo del club es Julián Álvarez.
El argentino continúa negociando su salida del Atlético de Madrid y la próxima semana podría resultar decisiva para conocer su futuro. En caso de concretarse, el Barcelona completaría una delantera capaz de competir con cualquiera en Europa.
Si la operación finalmente no prospera, el club ya analiza otras alternativas. Aunque Dani Olmo, Gordon, Adeyemi e incluso Raphinha pueden desempeñarse como falso nueve, Flick considera que su plantilla necesita un especialista en esa posición.
Una defensa con menos cambios de los esperados
Curiosamente, la línea defensiva sería el sector menos modificado.
El Barcelona continúa atento a la situación de João Cancelo, pero, más allá del portugués, no se esperan demasiados movimientos.
La pareja formada por Pau Cubarsí, Gerard Martín y Eric García apuntan a mantenerse como titulares, mientras que Andreas Christensen y el joven Álvaro Cortez aportan profundidad al plantel, que cedió a Ronald Araujo al Liverpool.
Por los laterales, Jules Koundé y Alejandro Balde parten con ventaja, con la posibilidad de que Cancelo vuelva a ofrecer soluciones en ambas bandas si finalmente se concreta su incorporación.
Durante el mercado sonaron nombres como Alessandro Bastoni, Aymeric Laporte e incluso Cristian Romero, pero el importante esfuerzo económico destinado a la posible llegada de Rodri cambió las prioridades del club. Solo si fracasa la operación por Julián Álvarez podría reactivarse la búsqueda de otro defensor de primer nivel.
¿Alcanza para volver a ser campeón de Europa?
Sobre el papel, el Barcelona presenta uno de los planteles más completos de los últimos años.
La explosión definitiva de Lamine Yamal, el crecimiento de Pedri, la experiencia de Rodri —si se concreta su fichaje— y una plantilla repleta de futbolistas jóvenes convierten al equipo de Hansi Flick en un serio aspirante a conquistar todos los títulos.
En LaLiga, el objetivo será aprovechar el proceso de adaptación que vivirá el Real Madrid con su nuevo entrenador y varias incorporaciones de peso.
Pero el verdadero examén llegará en Europa porque después de más de una década de frustraciones continentales, el Barcelona sabe que ya no basta con dominar España.
Un detalle que alimenta la ilusión culé
Hay un dato que no pasa desapercibido para los hinchas del Barcelona. La final de la UEFA Champions League 2026/27 se disputará el sábado 5 de junio de 2027 en el Estadio Metropolitano de Madrid, la casa del Atlético de Madrid.
Para el conjunto azulgrana, levantar la Orejona en la capital española tendría un significado especial. No solo pondría fin a una sequía de 12 años sin conquistar Europa, sino que lo haría en territorio de uno de sus grandes rivales y en una ciudad donde el Real Madrid ha construido buena parte de su historia continental.
Todavía queda un largo camino por recorrer y el fichaje de Rodri aún no es oficial. Sin embargo, si el Barcelona consigue cerrar su incorporación y completar el plantel con el delantero que busca Hansi Flick, la ilusión de volver a reinar en Europa estará más viva que nunca.
El proyecto de Flick será juzgado, sobre todo, por una pregunta que persigue al club desde 2015: ¿Será este, por fin, el equipo que devuelva la Champions al Camp Nou?
