Giorgian De Arrascaeta necesitaba un partido así. Jugar, rendir, anotar un gol y, sobre todo, retirarse de la cancha sintiendo el calor de la gente. Ante Perú, fue la primera vez, desde que se puso la camiseta de la Selección de Uruguay, que el 10 logró la aprobación de los aficionados por su actuación. Lo necesitaba.
No en vano, hace un tiempo atrás, Giorgian De Arrascaeta había reconocido en La mañana del fútbol (El Espectador Deportes): “La Selección Uruguaya es la piedra en el zapato de mi carrera. Ya sea por cómo juega el equipo, por la intensidad, pero nunca pude sentirme de la misma forma de la que lo he hecho en casi toda mi carrera en Brasil. Es algo que intento mejorar y siempre que me toque ir a la Selección, ir de la mejor forma”, declaró.
En junio se sacó y sacudió el zapato contra Venezuela para encontrar la piedra. Y este jueves, ante Perú, se la terminó sacando.
En su juego número 55 con la Selección (sin contar el amistoso con Euskadi) que le permitió superar a Cayetano Saporiti y quedar a uno de igualar a José Herrera y Nelson Gutiérrez, el 10 de Uruguay llenó la cancha de fútbol.
Desde el inicio dejó en claro que sería su noche. Corrían 9 minutos de juego cuando amenazó con un remate que pasó cerca del ángulo del arco que defendió Gallese.
Minutos más tarde inició la acción que derivó en el primer gol de Uruguay. Arrancó por el medio dejando rivales por el camino y abrió la cancha a la derecha, asistiendo a Guillermo Varela, que tiró el centro que conectó Rodrigo Aguirre de cabeza.
Dos minutos después buscó otra chance con un remate donde la pelota se fue apenas afuera. A los 24', dispuso de otra oportunidad de media vuelta, pero Pedro Gallese le ahogó el grito de gol. Giorgian cerró el primer tiempo con una definición de clase rematando suave, y abajo, contra un palo, pero la pelota se perdió apenas afuera.
De movida en el segundo tiempo, Uruguay llegó con una gran jugada colectiva que cerró De Arrascaeta con un remate que tapó el golero peruano. Casi enseguida le metió un pase de gol a Facundo Pellistri, pero un defensa del rival evitó la caída del arco cerrando justo.
Hasta que el 10 cerró su noche con un golazo. Aguirre tocó con Varela, fue al área a buscar la devolución y cuando la pelota le llegó, la bajó de cabeza para que De Arrascaeta le pegara venciendo la resistencia de Gallese.
Concretada su obra, el técnico Marcelo Bielsa lo sacó del campo y el 10 se retiró bajo una cortina de aplausos. Fue su noche consagratoria con la camiseta de Uruguay.
