Un país africano logra clasificar a su primer Mundial y en el debut da el mayor golpe del torneo al vencer a una súper potencia. Sin embargo, un infame pacto posterior le impide clasificarse a la siguiente ronda en una de las injusticias más grandes de la historia del fútbol. Eso le pasó a Argelia en España 1982 y en este Mundial 2026 tendrá la oportunidad de vengarse.
“¡Qué se besen, qué se besen!”, se gritó desde los cuatro costados del estadio ‘El Molinón’ de Gijón mientras Austria y Alemania Federal no se agredían para congelar el 1-0 a favor los germanos que clasificaba a ambos y eliminaba así a Argelia. Los hinchas españoles mostraron su indignación durante varios minutos y sobre el cierre del partido se dedicaron a entonar canciones de su querido Sporting, como muestra de desinterés por lo que sucedía dentro del campo de juego.
Por TV, los jugadores de Argelia veían como se les escapaban las chances de seguir en carrera. Este acontecimiento obligó a la FIFA a cambiar el reglamento para que los partidos de la tercera fecha de la zona de grupos se disputen a la misma hora y no pueda haber controversias de este tipo.
Una bronca y un rencor masticados durante más de cuatro décadas es hoy un combustible. El destino quiso volver a enfrentar a Argelia con Austria y el seleccionado africano, que no olvida, buscará tomarse revancha y curar su herida el 27 de junio en Kansas.
Los detalles de la ‘Desgracia de Gijón’
Con ese nombre quedó marcado por la prensa el papelón del Grupo 2 de España 1982. El mismo estaba integrado por Alemania Federal, Argelia, Austria y Chile. En la primera fecha, el conjunto africano le ganó sorpresivamente al hasta entonces bicampeón mundial por 2-1 y la Selección sudamericana cayó por la mínima en el debut.
En la segunda jornada, los alemanes golearon 4-1 a la Roja y Austria se impuso 2-0 ante los magrebíes. De esta manera, tras el 3-2 a favor ante Chile, solo un triunfo por un gol de Alemania ante su par europeo dejaría a Argelia afuera. Cualquier otro resultado les daría la chance a los Zorros del Desierto de seguir en carrera.
Bob Valentine, árbitro del partido: "Me llevó unos 30 minutos darme cuenta de lo que pasaba. Después del gol, todo fue como un entrenamiento, a paso lento. Cada vez que un equipo ganaba un córner, nadie salía a buscarlo y los arqueros se quedaban con los centros. Por suerte, la FIFA me apoyó. Yo no estaba ahí para obligar a dos equipos a jugar con más intensidad..."
El 25 de junio, en El Molinón, sucedió la vergüenza. Después del 1-0 convertido a los diez minutos por Horst Hrubesch para los teutones llegó un pacto de no agresión alevoso. Ese marcador dejaba primera a Alemania Federal y en segundo puesto a Austria. Pese al enojo de los hinchas y a la incredulidad de los periodistas presentes, los jugadores mantuvieron su postura con pases laterales y jugadas inofensivas hasta el pitazo final del árbitro Bob Valentine, que años más tarde reconoció no tener herramientas para detener lo que en su momento notó como un arreglo evidente.
La reacción de la prensa al pacto entre Alemania Federal y Austria
Uno de los detalles de color más significativos de la ‘Desgracia de Gijón’ estuvo a cargo del periódico local ‘El Comercio’. El título fue contundente: “Unas cuarenta mil personas, presuntamente estafadas en El Molinón por veintiséis súbditos alemanes y austriacos”. Sin embargo, la genialidad estuvo en ubicar a la crónica del encuentro en la sección de policiales, en lugar de ponerla en las páginas deportivas.
Hasta la propia prensa alemana y austriaca fueron críticas con lo sucedido. "Nichtangriffspakt von Gijón (Pacto de no agresión de Gijón)" o "Schande von Gijón (Vergüenza de Gijón)", titularon los diarios de los países involucrados en el escándalo.
Argelia y la posibilidad de venganza, 44 años después, en el Mundial 2026
Esta oportunidad los encontrará en situaciones diferentes. La que llegaba a 1982 como debutante y sin demasiadas expectativas hoy jugará su quinta Copa del Mundo con un plantel formado por futbolistas de Manchester City, Borussia Dortmund y Bayer Leverkusen, entre otros. Además, en el medio ganó dos veces la Copa Africana de Naciones y una vez la Copa de Naciones Árabes.
Si bien la posibilidad de enfrentar a Lionel Messi en su último gran torneo genera ilusión en Argelia, para algunas generaciones la sed de venganza hace que el foco principal sea el tercer encuentro. Ante este sentir popular llegó la respuesta de la embajada austriaca en Argel: "¡El año 1982 ya es cosa del pasado! Estamos encantados de que nuestros dos equipos se hayan clasificado para el Mundial de 2026, ocupando el primer puesto en sus respectivos grupos de la UEFA y la CAF". Las respuestas en los comentarios de la publicación no fueron tan amigables. La cuenta pendiente existe.
Ralf Rangnick, el alemán que actualmente es entrenador de la Selección de Austria prefirió no hacer referencia a este antecedente y basó su análisis en el presente. "Me alegra que nos hayan tocado rivales contra los que no jugamos en los últimos años. También creo que es bueno no jugar contra un europeo", expresó el extécnico de RB Leipzig y RB Salzburgo.
En la misma línea fue David Alaba, el capitán del combinado europeo, que basó su análisis en el presente y en lo que viene para su equipo, dejando así de lado lo sucedido hace 44 años. "Conocemos nuestras fortalezas y cualidades. Queremos demostraslas y tener éxito en el Grupo, pero también sabemos que no será una tarea fácil", comentó el defensor de Real Madrid.
De todos modos y aunque sea de forma unilateral, el morbo estará presente cuando el próximo 27 de junio la Selección del Magreb enfrente a Austria en la última fecha del Grupo J de esta Copa del Mundo. Los africanos podrán sacarse la espina de su primera participación mundialista frente al equipo que se dejó perder para eliminarlo. Esta vez, gracias al cambio reglamentario que FIFA tuvo que aplicar luego de aquel papelón, Argentina y Jordania jugarán en el mismo día y horario.
Una de las mayores vergüenzas de la historia de este deporte se volverá actual y los africanos se apoyan en una de las frases más trilladas y muchas veces poco certera: "El fútbol siempre da revancha". Veremos.
