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Selección Argentina: las conclusiones que saca Scaloni de la fecha FIFA

La última fecha FIFA no le dejó a Lionel Scaloni solamente dos partidos más para observar, sino también una serie de conclusiones importantes de cara a la lista definitiva para el Mundial. Entre un primer encuentro en el que la Selección Argentina dejó una sensación extraña tras un bajo rendimiento y un segundo compromiso en el que recuperó parte de su identidad, el entrenador terminó la ventana con una lectura clara: el funcionamiento sigue siendo la principal vara, aunque también hubo futbolistas que aprovecharon la oportunidad para meterse en la discusión.

En una base que parece cada vez más consolidada, esta clase de amistosos ya no se explican solo por el resultado. Lo que está en juego es otra cosa: cómo responde el equipo, qué variantes ofrecen los nombres que corren desde atrás y qué puestos siguen sin una resolución definitiva de cara al Mundial 2026. Y en ese escenario, la fecha FIFA dejó apuntes concretos.

El funcionamiento sigue siendo la vara de Argentina

Si algo volvió a quedar claro para Scaloni es que la medida de esta Selección no pasa únicamente por ganar, sino por cómo juega. El primer partido ante Mauritania fue, en ese sentido, una señal de alerta. Más allá del resultado, Argentina mostró una imagen deslucida, especialmente en el segundo tiempo, donde perdió control, dejó espacios, no logró sostener la presión y sufrió más de la cuenta frente a un rival que, en la previa, aparecía varios escalones por debajo.

El equipo se mostró largo, con poca agresividad para recuperar y sin la fluidez habitual para adueñarse de la pelota. Incluso, por momentos, quedó demasiado expuesto y terminó dependiendo de respuestas individuales para no complicarse todavía más. Esa actuación dejó una conclusión inmediata: cuando Argentina pierde intensidad y no logra imponer su estructura colectiva, baja mucho su nivel.

Y el propio Scaloni lo dejó bien en claro después del segundo partido, cuando remarcó: "El equipo entendió un poco el mensaje del viernes, que no estuvimos bien. Hoy jugamos como estamos acostumbrados a hacerlo. No se puede volver a repetir lo del otro día, porque nos fuimos enojados, porque no somos eso, más allá de ganar o perder, con cosas no buenas. Ahora quisimos en todo momento y esperemos que no vuelva a pasar".

El segundo encuentro con Zambia, en cambio, ofreció una respuesta mucho más cercana a la identidad que busca el cuerpo técnico. Si bien hubo algunos minutos del primer tiempo en el que al equipo le costó asentarse, después logró tomar el control, presionar mejor, recuperar más arriba y jugar con una intensidad mucho más reconocible. Más allá del rival o del contexto, la Selección volvió a parecerse a sí misma.

Ahí aparece una de las principales conclusiones de esta ventana internacional. Scaloni necesita que su equipo sostenga siempre esa versión competitiva, intensa y dominante, porque es ahí donde Argentina encuentra su mejor expresión.

Los jugadores de la Selección que aprovecharon su oportunidad

Más allá del análisis colectivo, la fecha FIFA también dejó futbolistas que lograron sumar puntos dentro de una estructura donde cada vez quedan menos lugares abiertos.

Uno de los que mejor capitalizó sus minutos fue Nico Paz. Cada vez que tomó la pelota y encaró, le dio a Argentina algo distinto. Fue desequilibrante, rompió líneas, marcó un gol, generó peligro y dejó la sensación de ser uno de los nombres con mayor capacidad para alterar el ritmo del equipo. Dentro de un plantel con muchas certezas, su aparición empieza a tomar cada vez más fuerza y hoy parece bastante más que una simple prueba.

También dejó señales interesantes Valentín Barco. Ante Zambia ingresó por Paredes y en primera instancia se lo vio un poco incómodo cuando le tocó arrancar por derecha, sobre todo por una cuestión de perfil y de naturalidad en los movimientos. Sin embargo, cuando pudo soltarse y aparecer en sectores donde tiene más influencia, mostró condiciones que lo vuelven una opción atractiva. Además, su gol terminó dándole un cierre más positivo a una actuación que tuvo matices.

En esa búsqueda, además, parece quedar una pista táctica importante: Barco puede ofrecerle a Scaloni algo más que un lateral, con la posibilidad de ocupar zonas intermedias, soltarse en ataque y funcionar casi como un mediocampista con llegada. Y el entrenador prácticamente lo confirmó al hablar de su actuación: "A Valentín (Barco) lo sentimos, aportó lo suyo, no es lateral y suma en el mediocampo, debe estar contento con esta actuación".

Otro que dejó una imagen correcta fue Máximo Perrone. Sin grandes flashes, cumplió con lo que el equipo pedía y no desentonó en su ingreso. En un contexto donde cada detalle cuenta, eso también puede ser valioso.

Y aunque todavía sin una función completamente definida, Giuliano Simeone sigue apareciendo como una carta que Scaloni valora por su velocidad, despliegue y amplitud por las bandas. No terminó de destacarse de manera determinante, pero el entrenador lo utilizó más por el centro del ataque, principalmente con Zambia.

Selección Argentina: algunas cuentas pendientes

No todo lo que dejó la fecha FIFA fueron respuestas positivas. También quedaron zonas del equipo y nombres propios que siguen sin terminar de cerrar del todo.

Uno de los puntos que todavía parece abierto es el lateral izquierdo, un sector que continúa bajo observación. Marcos Acuña volvió a estar en el centro de la escena, pero sin una actuación que despejara completamente las dudas. En un puesto donde Argentina todavía busca certezas absolutas, su rendimiento dejó interrogantes que seguramente el cuerpo técnico seguirá evaluando.

En ese grupo también aparece Franco Mastantuono. El juvenil sumó minutos y volvió a estar dentro de la consideración, algo que ya de por sí marca que el cuerpo técnico lo sigue de cerca, pero su actuación no terminó de tener el peso suficiente como para destacarse dentro del balance general de la fecha. No desentonó, pero tampoco logró dejar una señal fuerte en una competencia interna cada vez más exigente.

De todos modos, su presencia en esta convocatoria y sus palabras al despedirse también muestran que sigue siendo uno de los nombres a seguir en la recta final. Antes de volver a Madrid, dejó en claro cuál es su objetivo: "Voy a trabajar mucho, ojalá pueda estar. Esta clase de partidos, más allá de la calidad de los rivales, sirve para juntar al grupo de cara a lo que viene. Las críticas que pueda hacer la gente siempre se entienden, pero por eso trabajamos para mejorar siempre".

También hubo ensayos tácticos y movimientos que todavía parecen estar en una etapa de prueba, con futbolistas que pueden ofrecer variantes pero que todavía no terminan de consolidarse como respuestas claras dentro del armado principal.

Y ahí también entra otra de las lecturas que deja esta fecha FIFA: no todos los lugares están definidos del todo, incluso dentro de un plantel que ya tiene una base muy consolidada. Scaloni, de hecho, fue tajante con ese mensaje interno: "Más allá de lo que yo pienso, con esta camiseta, acá no tenés tiempo para relajarte y pensar que tenés tu lugar asegurado. No puede volver a pasar, se puede jugar bien o mal. Inclusive ellos hablaron y se dieron cuenta. Acá se toman las cosas como son: esto es rendimiento, rendimiento y rendimiento. Hay jugadores que nos dieron y dan un montón, pero hay que seguir igual, bien; no hay otra lectura".

Esa frase no solo explica la reacción del cuerpo técnico tras el primer partido, sino también el contexto en el que varios de estos futbolistas se están jugando su lugar. Porque, aun dentro de una base fuerte, la exigencia sigue siendo la misma para todos.

La recta final hacia el Mundial 2026

Con esta ventana cerrada, Argentina empieza a entrar en una etapa decisiva. Los próximos amistosos previos al Mundial ya estarán mucho más atravesados por la cercanía del inicio de la competencia y con la lista cerrada.

Para entonces, Scaloni va a tener los 26 nombres definidos. Y justamente ahí es donde esta fecha FIFA cobró valor: no tanto por los resultados, sino porque le permitió al entrenador confirmar algunas sensaciones, detectar aspectos a corregir y seguir afinando detalles en la recta final hacia el Mundial.

La conclusión general parece bastante clara. Argentina volvió a comprobar que su mejor versión aparece cuando sostiene la intensidad, la presión y el dominio colectivo que la caracterizan. Y, al mismo tiempo, también encontró jugadores que pueden darle variantes reales a una base ya consolidada. Entre certezas, pruebas y algunas dudas todavía abiertas, Scaloni ya empezó a sacar cuentas de cara a la defensa de la corona en México, Estados Unidos y Canadá 2026.