La visita sorpresa que recibió Scaloni en la práctica de Argentina

KANSAS CITY (Enviado especial) -- Lionel Scaloni saltó a la cancha de entrenamiento de la Selección Argentina en Kansas City, se ató los córdones de ambos botines, camino unos pasos más y un grito le llamó la atención: era Djalminha, su excompañero en Deportivo La Coruña y un amigo que le dejó el fútbol.

Con una sonrisa dibujada en su rostro, se dirigió al brasileño, que se encontraba del otro lado de la valla junto a la prensa acreditada, le estrechó su mano y le dio un fuerte abrazo. A los 10 segundos ambos lanzaron una carcajada.

Conversaron durante dos minutos y seguramente quedaron en volver a verse. Antes de retirarse, Scaloni le dijo a la prensa: “Este sí que era bueno. Uno de los mejores que vi en mi vida”.

Djalminha sobre Scaloni: “No me lo imaginaba entrenador”

Scaloni y Djalminha jugaron seis temporadas juntos entre 1997/98 y 2003/04 y lograron 4 títulos en el histórico Super Depor: La Liga 1999/2000, la Copa del Rey 2001/02 y dos Supercopas de España en 2000 y 2002.

La última vez que lo vi fue hace un montón, en un partido de veteranos contra Celta, y Leo todavía no era entrenador. Cuando era joven, con 19 o 20 años, no me lo imaginaba así. Después sí porque es un tipo que entiende mucho a la gente, consigue potenciar el grupo. Además conoce mucho de fútbol y lo más importante, es un ganador. Las ganas que tiene de vencer son gigantes”, analizó el hoy comentarista de una cadena brasileña.

Djalminha, admirador de Lionel Messi y Ángel Di María, admitió: “Yo creo que hoy Argentina está encima de Brasil. Lo de Brasil es más complicado, tiene poco tiempo de trabajo, todavía no tenemos un equipo y Argentina está más tranquilo y ya viene de un título mundial. Con Messi, seguramente es una de las favoritas”.

En días complicados, por lesiones, la necesidad de reformular la lista de convocados y el inminente debut en el Mundial 2026, el arranque del entrenamiento de este jueves en el Compass Minerals National Performance Center al menos le regaló una sonrisa a Scaloni gracias a su amigo Djalminha.