Para qué le servirá esta fecha FIFA a la Selección Argentina y a Scaloni

La Selección Argentina volverá a reunirse con una sensación inédita desde que Lionel Scaloni asumió como entrenador. Lionel Messi ya no formará parte, aunque tendrá su despedida de la albiceleste el 6 de octubre ante Benín. El capitán que durante más de dos décadas ocupó el centro de la escena decidió cerrar su etapa con la camiseta albiceleste después del Mundial 2026, y la próxima Fecha FIFA será el primer ensayo futbolístico de una Argentina que deberá aprender a vivir con esa ausencia. Los rivales confirmados son Bolivia, Burkina Faso y Benín.

El desafío llega después de una final del mundo perdida ante España, pero también después de un ciclo que volvió a colocar a la Selección entre los grandes protagonistas del fútbol internacional. Argentina ganó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y la Copa América 2024, además de alcanzar nuevamente la final de la Copa del Mundo en 2026. Una etapa que convirtió la competencia por los títulos en una costumbre.

Ahora empieza otra búsqueda. Scaloni tendrá que observar qué futbolistas pueden asumir mayores responsabilidades, qué sociedades pueden funcionar sin Messi como eje creativo y qué lugar tendrán los jóvenes que vienen empujando desde atrás. La Fecha FIFA ofrecerá tiempo de entrenamiento, partidos y minutos para tomar decisiones que tendrán consecuencias durante los próximos años.

Y el entrenador también estará bajo observación. Después de la final ante España, Scaloni dejó abierta la posibilidad de tomarse un descanso y puso en duda su continuidad más allá de diciembre. “Hasta diciembre voy a seguir. Después voy a hablar con el presidente. La idea es parar y descansar un poco”, explicó.

Encontrar una Argentina que funcione sin Messi

Si bien Leo jugará un partido como despedida, la primera misión será futbolística y enorme: descubrir cómo se construye el ataque cuando la pelota ya no tiene como destino natural al número 10. Messi dejó 125 goles y 207 partidos con la Selección, además de una influencia que excedía cualquier estadística. Su salida modifica posiciones, movimientos, responsabilidades y jerarquías dentro del campo.

Scaloni tendrá que comenzar a responder preguntas concretas. Julián Álvarez y Lautaro Martínez pueden compartir el frente de ataque. Nico Paz puede ganar terreno entre líneas. Thiago Almada puede recibir mayores responsabilidades creativas. También habrá que determinar qué extremos pueden ofrecer amplitud, desequilibrio y profundidad. La Fecha FIFA permite probar esas alternativas con futbolistas que llegan desde contextos diferentes y necesitan trasladar sus sociedades de los clubes al seleccionado.

El propio Scaloni explicó durante la preparación del Mundial que su prioridad en las ventanas internacionales también pasa por entrenar y observar. “La situación de los chicos que van entrenando aparte va mejorando”, dijo en junio, antes de los amistosos ante Honduras e Islandia. En aquella misma conferencia dejó otra definición útil para entender su método: “Vamos a darle minutos a los chicos, esa es la idea”.

Hay otra frase de aquel momento que adquiere todavía más valor después del retiro de Messi: “Nuestro equipo tiene una línea bastante marcada de juego y no la vamos a traicionar”. La nueva etapa, entonces, tendrá que conservar los principios que hicieron reconocible a la Selección mientras aparecen nuevas soluciones alrededor de ellos.

Repartir el liderazgo que dejó Messi en la Argentina

La salida de Messi, aunque juegue un último partido, también abre una cuestión de vestuario. Durante años, el capitán concentró una autoridad construida a partir de su fútbol, su trayectoria, sus títulos y su relación con sus compañeros. Ahora esa responsabilidad deberá distribuirse entre varios referentes.

Lautaro Martínez ya comenzó a asumir públicamente parte de esa tarea. Después del anuncio de Messi, contó que habló con él y explicó qué decidió llevarse de su compañero: “Me quedo con todo lo que nos enseñaste afuera, a no rendirnos, a seguir intentando después de cada golpe, a trabajar en silencio y sobre todo, a creer siempre en nosotros”.

El delantero del Inter también definió la dimensión del legado que queda: “Tu liderazgo no estuvo solamente en los goles, las asistencias o los títulos, sino en el ejemplo que nos diste todos estos años representando a nuestra selección”. Esa frase puede funcionar como una hoja de ruta para el nuevo vestuario. Los referentes tendrán que transformar esas enseñanzas en conductas cotidianas.

Enzo Fernández fue todavía más gráfico al describir lo que significa el cambio. “Hoy me cuesta imaginar la próxima concentración sin vos. Salir a la cancha y no verte adelante, con la 10. Fueron tantos años viéndote ahí que parece imposible pensarlo de otra manera”, escribió. Cuti Romero, Emiliano Martínez, Lautaro, Enzo, Alexis Mac Allister y Julián aparecen así ante una responsabilidad nueva: sostener una cultura competitiva que durante años tuvo a Messi como referencia máxima.

La renovación en la Argentina también será una cuestión de nombres

Argentina llega a este proceso con una ventaja importante: el recambio ya había comenzado. El plantel que disputó el Mundial permitió observar futbolistas de distintas generaciones y el ciclo de Scaloni mantiene una base amplia de jugadores capaces de competir al máximo nivel. La tarea ahora será determinar quiénes pueden pasar de acompañantes a protagonistas.

La Fecha FIFA puede darle espacio a jugadores que necesitan consolidarse y a otros que quedaron cerca del Mundial. Nico Paz aparece entre los nombres que despiertan interés por su capacidad para jugar entre líneas y asociarse. Franco Mastantuono, si recupera su nivel, también espera una nueva oportunidad después de quedar fuera de la Copa del Mundo. El joven mediocampista ofensivo fue claro al hablar de su objetivo: “La camiseta de Argentina es la más linda de todas, y espero volver a usarla pronto, pero para que eso suceda, necesito trabajar duro, entrenar y jugar”.

Su mensaje resume una competencia que será cada vez mayor. “Messi es único y el mejor de todos los tiempos; jugar con él en la selección fue un privilegio”, agregó Mastantuono. Ahora la generación que creció mirando a Messi tendrá que empezar a construir su propia historia internacional.

El recambio también puede producirse entre futbolistas experimentados. Leandro Paredes puso en duda su continuidad después del Mundial y vinculó su decisión con la salida de Messi, la sanción de diez partidos que recibió por los incidentes posteriores a la final y la exigencia que implica continuar en la Selección. “Va a ser difícil que siga”, reconoció. Después agregó: “La vara está muy alta y seguir compitiendo de esa manera y seguir logrando cosas importantes va a ser difícil”.

Paredes y Scaloni ponen otra pregunta sobre la mesa

La situación de Paredes muestra que el cambio puede ser más amplio de lo previsto. El mediocampista fue una pieza importante durante buena parte del ciclo y forma parte de una generación que ganó prácticamente todo. Su posible salida obligaría a buscar otra alternativa en una zona donde también aparecen Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Exequiel Palacios, Giovani Lo Celso, Thiago Almada y otros nombres que pueden competir por minutos.

Paredes explicó con crudeza el impacto que tuvo la decisión de Messi: “Que él no esté va a hacer difícil que todo siga funcionando igual”. Y completó: “En estos años, en este proceso, hemos conseguido formar un grupo de jugadores y personas increíbles, y en ese grupo teníamos a nuestro líder, que era Leo, y él ya no estará”.

La frase también sirve para entender el momento de Scaloni. El entrenador no tiene que reemplazar a un único futbolista. Tiene que reorganizar un grupo que durante años funcionó alrededor de una referencia extraordinaria y que ahora puede sufrir nuevas salidas. La Fecha FIFA le permitirá observar quiénes quieren seguir, quiénes están preparados para asumir otra responsabilidad y qué combinación de experiencia y juventud puede sostener al equipo.

Ahí aparece una de las grandes preguntas de esta ventana: ¿qué Argentina encuentra Scaloni cuando mira al vestuario? La respuesta puede influir tanto en sus decisiones futbolísticas como en su futuro personal.

La Fecha FIFA también puede definir el futuro de Scaloni

Scaloni tiene una relación con la Selección que ya ocupa un lugar histórico. Su ciclo acumula cuatro títulos y cinco participaciones consecutivas entre los cuatro mejores en las grandes competencias disputadas bajo su conducción.

Después de la final ante España, el técnico habló desde un lugar diferente. La exigencia de tantos años, el cierre del ciclo de Messi y la necesidad de volver a construir un grupo aparecen detrás de sus dudas. “Para seguir se necesitan un montón de cosas, volver a resetear, a formar un grupo como este, que difícilmente se repetirá”, explicó tras la Copa del Mundo.

Por eso esta Fecha FIFA, donde enfretará a Bolivia, Burkina Faso y Benín, puede ser importante también para él. Scaloni podrá comprobar si el plantel conserva el hambre, si los nuevos nombres generan respuestas, si los referentes están preparados para conducir y si existe una nueva estructura capaz de mantener a Argentina en el nivel que él mismo convirtió en habitual. El entrenador necesita volver a encontrar estímulos después de ocho años al frente del seleccionado.

El escenario tiene una particularidad: Argentina no necesita disputar Eliminatorias en esta etapa. La ventana ofrece un espacio de trabajo mucho más flexible, con tiempo para observar, experimentar y tomar decisiones. Para Scaloni puede ser el comienzo de una nueva etapa o el momento en que termine de confirmar qué necesita para continuar. Para Argentina puede ser el primer paso de una Selección capaz de honrar una era extraordinaria mientras empieza a escribir otra historia.

La ausencia de Messi será imposible de disimular. Tampoco hace falta intentarlo. La tarea pasa por encontrar respuestas futbolísticas, nuevos liderazgos y una identidad que pueda sostenerse con otros protagonistas. Si la Fecha FIFA deja esas respuestas, habrá cumplido una función enorme: darle forma al futuro de la Selección y, al mismo tiempo, ayudar a Scaloni a decidir si quiere seguir siendo parte de él.