Márquez arribó a la MLS en agosto de 2010 después de siete temporadas con el Barcelona, en la que ganó varios títulos como la Champions League o LaLiga.
MORRISTOWN, NJ.- En el lujoso complejo de entrenamiento de los New York Red Bulls no hay un recuerdo físico de Rafael Márquez a la vista. Los pasillos se adornan con fotos y camisetas de sus máximas leyendas, pero el ahora entrenador de la Selección Mexicana ha sido borrado de su historia.
Sin embargo, Rafa sí dejó una huella imborrable en la memoria neoyorquina. Para muchos, el “Káiser” es inolvidable.
“Los muchachos dejan de ser jugadores y se vuelven hijos. No quería sólo para el equipo, sino por las personas, yo quería que Rafael Márquez la rompiera, que fuera el jugador número uno de todos los tiempos del New York Red Bull, entonces me dio pena que se fuera por la puerta de atrás, me dolió mucho. Nos despedimos de abrazo”, recuerda, entre lágrimas, Fernando Ruiz, utilero por más de 20 años del club neoyorquino y muy cercano al “Káiser” en esa época, en entrevista con ESPN.
El New York Red Bulls tiene un complejo deportivo que costó más de 100 millones de dólares. En él hay guiños hacia el pasado, playeras de Thierry Henry, ex compañero del Márquez en el Barcelona, imágenes de su máximo goleador Bradley Wright-Phillips, del colombiano Juan Pablo Ángel, y de varios planteles en los 20 años de historia con Red Bull.
Incluso hay una bufanda que hace referencia a la canción de Bad Bunny titulada “Nueva Yol”, pero del nacido en Zamora, Michoacán, no hay nada.
“Es realmente lamentable que haya dejado su experiencia en la MLS y en el New York Red Bull de esa manera. E incluso en cierto modo, la forma en que los aficionados lo interpretaban. Lo único que puedo decir es que, como compañero, como alguien que se sentaba en el banquillo con él, siempre fue muy amable y se tomaba su trabajo muy en serio. Esa es siempre la parte difícil del deporte profesional: nunca sabes realmente qué pasa en la vida de alguien. La única información que tienes sobre ellos es la que ves en la cancha. Sin embargo, como seres humanos, llevamos todo lo que vivimos en nuestra vida privada, en casa, tal vez con nuestra familia, al vestuario y a la cancha”, recuerda Luis Robles, ex portero de los Red Bulls en la etapa de Rafael Márquez, en entrevista con este medio.
Márquez arribó a la MLS en agosto de 2010 después de siete temporadas con el Barcelona, en la que ganó títulos de Liga, Copa del Rey, SuperCopa de España, así como Champions League y SuperCopa de Europa. A los 31 años, se convirtió en el tercer Jugador Franquicia del New York Red Bulls, jugó 50 partidos, hizo un gol y dio nueve asistencias, pero estuvo en medio de críticas de los aficionados y periodistas por su rendimiento, constantes lesiones y expulsiones. El club neoyorquino lo liberó en diciembre de 2012, de donde se marchó al Club León de la Liga MX.
“Es difícil para los aficionados saber qué ocurre en la vida de esa persona. Y quizás con Rafa, durante esos tres años, hubo problemas personales, tal vez asuntos familiares que desconocíamos y que él arrastraba al campo. Lo único que puedo decir es que mis interacciones con él siempre han sido positivas, y mi tiempo a su lado fue inspirador, al pensar que compartía vestuario con alguien tan exitoso como Rafa, no solo para su club, sino también para la selección nacional”, agrega Luis Robles, el ex compañero de Márquez.
Rafa incluso reconoció que había sido un error rechazar múltiples ofertas que tenía del futbol europeo y dar el paso del Barça a New York en el verano de 2010.
"Cuando dejé Barcelona, me frustré en Nueva York porque estaba acostumbrado a un estándar y un requerimiento, un nivel alto de entrenamiento y juegos intensos. Venir a un estándar diferente, honestamente, me hizo sentir fuera de lugar. No pude hacerlo. En ese momento me arrepentí de ir a Estados Unidos”, dijo Márquez en una charla con ESPN en 2018.
"Cuando llegué a León, dijeron que estaba listo para retirarme, pero realmente estaba disfrutando mi carrera otra vez después de ese sabor amargo que me dejó el paso por la MLS, donde no me adapté a Nueva York. En León me recuperé, volví a sentir la alegría de ser capaz de jugar futbol", añadió el “Káiser” en dicha entrevista.
El seleccionador nacional prefirió no ahondar en la memoria de 15 años atrás cuando fue cuestionado sobre su regreso a New York y al estadio donde jugó dos años y medio, de cara al duelo amistoso entre México y Perú este martes 29 de septiembre.
“Nada, es lindo recordar que viví muy bien aquí, la pasé muy bien y no tengo más que buenos recuerdos”, expresó escuetamente.
Márquez, la persona por encima del futbolista en la MLS
Fernando Ruíz estuvo detrás de cada uno de los pasos de Rafael Márquez en el New York Red Bulls. Con el actual DT de la Selección Mexicana, hacía chistes y le ayudaba a mantener su equipo de trabajo de la mejor forma posible: “siempre fue una gran persona, nunca exigió nada”. Cuando el ex del Barcelona fue citado al Juego de Estrellas de la MLS, le regaló la playera a su utilero: “La tengo como un gran recuerdo”.
“Lo reciben como un héroe, como la salvación del equipo, los fanáticos comenzaron a hacer planes, porque también llegó Henry. Lástima que las cosas no salieron como a Rafael le hubieran gustado y como a nosotros nos hubiera gustado, pero más allá de eso fue un buen momento para el equipo”, recuerda el utilero.
Márquez pedía calcetas blancas al tobillo para salir a entrenar y siempre estaba atento al equipo. Junto a Thierry Henry, Rafa era un ejemplo para el grupo al quedarse a practicar después de los entrenamientos, sin importar que ambos eran las estrellas del equipo.
“Henry y Rafael Márquez, esas figuras se quedaban después de las prácticas a tirar tiros libres, mientras que los otros se iban, decía que estos muchachos figuras internacionales se quedan horas extras y los otros se van, por eso la diferencia”, explica Ruiz.
La relación entre Rafael Márquez y el Red Bulls parece haber sido enterrada en las bodegas del club y en los buscadores de internet, pero para los aficionados, el “Káiser” dejó una huella imborrable.
