Que el fútbol uruguayo es absolutamente impredecible, no debe ser ninguna novedad. Ya escribimos sobre las vueltas que ha tenido la implementación del VAR. Pues bien, como si eso fuera poco, ahora el fútbol se paró. Los jueces dijeron basta, se acabó. Una amenaza vía mail a un asistente designado para el partido Nacional-Montevideo City Torque y una agresión o intento, dentro de la cancha, a la terna del partido de Danubio-Peñarol, fueron las gotas que colmaron el vaso. El mismo sábado por la noche decidieron parar y el domingo ya no hubo fútbol en la continuidad de la quinta fecha.
Una locura total.
Es increíble la liviandad con que dirigentes, jugadores y técnicos, ni hablar los aficionados en redes sociales, se encargan de echar leña al fuego y para ellos son los jueces los únicos responsables de los resultados. Como si los futbolistas no erraran goles cantados, penales o se equivocaran en la toma de decisiones.
Como si los técnicos no fallaran en la elección del equipo o en los cambios.
Como si los dirigentes no tuvieran equivocaciones en la elección de entrenadores o jugadores.
Es cierto que los árbitros se equivocan. Desde que el fútbol es fútbol. Sin ninguna duda. Pero aquí ya se pasa una raya cuando se habla que hay un sistema creado, que favorecen a tal o cual equipo para que salga campeón. Por favor. Los jueces se equivocan a favor y en contra. Porque los que hoy se quejan no cuentan cuando fueron favorecidos y hasta salieron campeones con fallos arbitrales en el torneo.
Hay mil ejemplos. Mil. Y de todos los partidos y campeonatos.
Lo que no se puede soportar y menos fogonear es la amenaza cobarde a un tipo que es un laburante, padre de familia, que tiene mujer e hijos, porque a mi me parece, viendo la jugada varias veces, que lo toca.
Es insólito. Nadie piensa que igual que usted y yo en nuestras vidas y trabajos, nos equivocamos mil veces y los acusamos apuntándole con el dedo. Y lo peor que son los propios protagonistas los que salen, con el argumento de defender los intereses del club, a tirarle toda responsabilidad al juez, sin importar los propios errores.
A esto le dijeron basta los árbitros y hoy el fútbol está parado. A pocos días de jugarnos la clasificación al mundial, la noticia recorre el mundo. Los jueces de paro.
A todo esto el VAR brilla por su ausencia y por ahora ni miras de instalarlo en todas las canchas. Fútbol profesional uruguayo le dicen.
