Cinco latinoamericanos en el comienzo del PGA Championship en Kiawah Island

A partir de este jueves se jugará el segundo Major del año, la edición 103 del PGA Championship. El lugar: la Ocean Course de Kiawah Island, en Carolina del Sur. Un trazado extraordinario junto al océano Atlántico que ya recibió grandes eventos. El primero, en su inauguración en 1991, fue nada menos que la Ryder Cup, en la que el equipo estadounidense batió al de Europa.

Esta es la segunda vez que el PGA Championship elije esta gran cancha de tipo link diseñada por la renombrada pareja de Pete Dye y su esposa Alice. Estirada sobre la costa, esta joya de cancha espera siempre agazapada a los jugadores con sus vientos fuertes y cambiantes que la transforman en uno de los escenarios más desafiantes del golf. En 2012 recibió por primera vez a este mismo Major, que quedó en manos del norirlandés Rory McIlroy por un margen record de 8 golpes (-13) sobre el segundo, el inglés David Lynn (-5). Rory volvería a ganar el PGA Championship en 2014 en Valhalla, Kentucky.

Una curiosidad para el golf de Latinoamérica. En 2007 se jugó también aquí, en Kiawah, el Senior PGA Championship. En aquella ocasión Denis Watson, de Zimbawe, se impuso al argentino Eduardo (Gato) Romero por dos golpes.

Y hablando de latinoamericanos, esta semana en Kiawah habrá cinco abanderados de la región en la competencia. El chileno Joaquín Niemann, el colombiano Sebastián Muñoz, el argentino Emiliano Grillo y los mexicanos Abraham Ancer y Carlos Ortiz.

Hay varios nombres en danza esta semana. Y aunque es imposible hablar de candidatos firmes en el golf actual, en el que hay por lo menos 20 jugadores con posibilidades de ganar un Major, hay algunos que por distintas razones aparecen en la primera lista mental de los especialistas y de los aficionados.

En primer lugar está el dos veces ganador del PGA Championship, Rory McIlroy, que vuelve al escenario que lo vio ganar hace 9 años. Pero llega muy entonado por su reciente triunfo en Quail Hollow (Wells Fargo Championship), hace dos semanas, luego de un año y seis meses sin victorias. McIIroy tiene hasta el momento cuatro Majors, dos PGA Championships (2012 y 2014), el US Open en 2011 y el British Open en 2014. Para completar el Grand Slam le falta el Masters, torneo que siempre le fue esquivo y en el que su mejor resultado fue un cuarto puesto en 2015.

Otro que está en boca de todos es el texano Jordan Spieth, que parece estar nuevamente iluminado luego de un oscuro período sin triunfos y una abrupta caída en el Ranking Mundial. Su última victoria había sido en el British Open de 2017, ante Matt Kuchar en Royal Birkdale. Spieth cayó del primer lugar del ranking en 2015, año en el que ganó el Masters y el US Open, al puesto 92 en 2020. Pero el joven texano viene en alza y lo demostró ganando hace unas semanas el Valero Texas Open, su primer triunfo en casi cuatro años. En el Masters de este año también estuvo inspirado quedando en el tercer puesto. Pero quizá el dato más relevante que pone a Spieth en el candelero esta semana es que, si lograra un triunfo en Kiawah, completaría el tan deseado Grand Slam, logro que solo poseen cinco jugadores en la historia, Gene Sarazen, Ben Hogan, Gary Player, Jack Nicklaus y Tiger Woods.

El campeón defensor del PGA Championship es el joven estadounidense Collin Morikawa, que obtuvo una victoria enorme el año pasado en Harding Park, con una vuelta final de 64 golpes, que incluyó un águila en el par 4 del hoyo 16. Morikawa tiene todo lo necesario para ser la próxima estrella del golf mundial. Un breve repaso servirá para explicarlo. Él se hizo profesional en 2019. Recibió una invitación para jugar el Canadian Open. Unos pocos meses más tarde, en ese año, obtenía el segundo puesto en el 3M Open. Unas semanas más tarde, en agosto, ganaba su primer torneo del PGA Tour, el Barracuda Open. Ya en 2020, en julio, luego de la suspensión por el Covid, Morikawa le ganó un desempate a Justin Thomas y se llevó el Workday Charity Open en Muirfield Village. En agosto, en su segunda presentación en un Major, gana con gran estilo el PGA Championship en el TPC de Harding Park en San Francisco. En febrero de 2021 gana su primer WGC Championship en Concession Golf Club, en Florida. No hay mucho más para decir de este jugador que acaba de cumplir 24 años.

Hideki Matsuyama, el flamante ganador del Masters en el pasado abril, estrena su condición de ganador de Majors, luego de una prolongada estadía en su Japón natal en donde quedó convertido en héroe nacional. Matsuyama es otro de los grandes nombres que atraen la atención en Kiawah. El japonés jugó la semana pasada en el AT&T Byron Nelson para ponerse a tono. Después de su tercera vuelta magistral en Augusta, donde hizo -7 para llegar al cima del tablero y no bajarse de allí, más que para ponerse el saco verde el domingo a la tarde, Matsuyama es un claro aspirante a otro Major.

Cómo olvidar a Brooks Koepka. Con su rodilla en mejor estado que en el Masters, el gran jugador de Majors dice estar en buena posición para esta oportunidad. Ya ganó dos veces el PGA Championship, en ediciones consecutivas. Lo hizo en 2018 en Bellerive Country Club y en 2019 en Bethpage Black. Ya se sabe que los Majors lo inspiran, tanto que ya tiene cuatro contando sus dos US Open, también consecutivos, en 2017 en Erin Hills y en 2018 en Shinnecock Hills. Se sabe que estará al acecho y, mientras su rodilla no lo complique, será seguramente un merodeador del tope del tablero.

Bryson DeChambeau, campeón reinante del US Open (Winged Foot, New York), es otro de los nombres que atrae las miradas. Aunque más no sea por lo raro de su swing y por lo largo de sus drives. Nadie tiene dudas de que puede ganar otro Major, mientras sigue animando un PGA Tour que ya se acostumbró a sus excentricidades.

Si miramos el “top ten” del Ranking Mundial vemos a los pocos que quedaron afuera de los destacados arbitrariamente hasta ahora. El número uno, Dustin Johnson, ya ganó dos Majors el Us Open en 2016 en Oakmont y el Masters de 2020. Jon Rahm marcha tercero y viene pidiendo pista hace rato en los Majors, no es una cuestión de si ganará o no un gran torneo, sino más bien cuando. Pero mientras tanto sufre como pocos las frustraciones. Xander Schauffele se ubica en el puesto cuarto. Habrá que ver si su caída en el Masters, luego de ese triple bogey en el hoyo 16, cuando Matsuyama le había entreabierto la puerta, dejo cicatrices profundas o lo fortaleció. Octavo está el niño terrible del golf, Patrick Reed. No hay, dicho por todos, caddies y jugadores, un mejor juego corto en el PGA Tour. Ya ganó un Major, el Masters en 2018. Nunca debería faltar en una lista. En el puesto noveno está el Inglés Tyrrell Hatton. Está en un buen momento, si su temperamento explosivo no lo domina y sus luces se encienden, puede ser uno de esos imprevistos campeones que nadie imagina y termina alzando la copa. Finalmente, uno de los jugadores más queridos del PGA Tour, Webb Simpson. Ganador del US Open en 2012 (Olimpic, en San Francisco), Simpson tiene temperamento y juego para ganar. Es un extraordinario jugador con el putt. En 2020 ganó dos torneos, el Waste Management en Phoenix y el RBC Heritage en Hilton Head.

Todo listo en Carolina del Sur, en Kiawah Island. Por un lado los jugadores. Por otro la cancha, que de por sí representa un gran desafío. Pero el tercer gran protagonista para esta semana de Major será sin duda el clima. Con una temperatura bastante fría, entre 11 y 15 grados y un viento que se espera muy fuerte para jueves y viernes con alrededor de 40 km/h y bajando ligeramente para el fin de semana donde se lo espera en 27 km/h, las condiciones serán muy ásperas. Por ello, nada mejor que instalarse en el mejor sillón disponible a disfrutar de un gran fin de semana extendido de buen golf.