SEVILLA -- El nuevo técnico del Real Betis, el argentino Gabriel Humberto Calderón, ha manifestado en su presentación que "entrenar al Betis era el sueño" de su vida pero que "no habría venido si no estuviera convencido de que se puede cumplir el objetivo" de la permanencia.
Calderón, exfutbolista bético entre 1983 y 1987, ha asegurado en la sala de prensa del estadio Benito Villamarín que "el campo del Betis es el sitio" en el que ha sido "más feliz" pese a que ha "jugado dos Mundiales y algunas finales, pero gracias al beticismo" ha "sentido ahí dentro cosas más grandes que en ningún otro sitio".
El preparador argentino ha estimado que "en cualquier club, sería casi imposible" lograr la permanencia "pero con la afición del Betis todo es posible", si bien ha pedido "unión para ganar estas dieciocho finales, no vale ningún otro cálculo", de modo que ha exhortado "a todos los béticos a olvidar rencillas personales porque todos van a ser necesarios".
"Conozco a la plantilla y sé es capaz de sacar esto adelante si está unida a muerte", ha añadido Calderón, quien, en su primer contacto con el vestuario, ha admitido que "la cara de los jugadores es de preocupación".
Ha recordado que "quien ha sido futbolista habla el mismo lenguaje que ellos", por lo que espera que "el mensaje llegue bien porque si el entrenador no llega al futbolista, los resultados no llegan".
En este sentido, el tercer entrenador del Betis en esta temporada, tras las destituciones de Pepe Mel y Juan Carlos Garrido, ha indicado que "los problemas del Betis tienen más de psicológico que de físico" aunque "no sabría decir en qué porcentaje, pero hay momentos en los que el futbolista baja los brazos y por eso hay que mentalizarlos de que cada partido es una final".
Calderón, sobre la posibilidad de que el club contrate a su compatriota del Boca Juniors 'Pichi' Erbes, ha señalado que es "un centrocampista que es agresivo, defensivo y recuperador. Es un jugador que debería aportar cosas que el Betis necesita".
PRIMERA SESIÓN DE TRABAJO
El argentino Gabriel Calderón ha dirigido en el Benito Villamarín la primera sesión de trabajo con sus nuevos jugadores, en la que participó como ayudante su compatriota Eduardo Anzarda, también con pasado bético.
El nuevo técnico del Betis, además de Anzarda, quien colabora con él en los últimos años en su etapa profesional en países del Próximo Oriente y fue jugador verdiblanco en la década de los setenta, llega con dos preparadores físicos, Pedro Gómez y Gabriel Calderón, éste hijo del entrenador.
Este primer entrenamiento ha sido presenciado por el presidente del Betis, Miguel Guillén, y el central franco-polaco Damien Perquis, quien ha recibido alta hospitalaria después de que ayer fuera intervenido debido a un cólico nefrítico que sufrió en la madrugada del pasado sábado.
Calderón, salvo con Perquis, ha podido trabajar con todos los componentes de la plantilla, a los que ha citado esta tarde para una segunda sesión y avanzar así en la preparación del encuentro del próximo viernes en Vigo ante el Real Celta, de la vigésimo primera jornada de la Liga BBVA.
