Alexander Zverev está satisfecho. En su rueda de prensa concretada en el ATP 500 de Viena, donde debuta el martes contra el español Martín Landaluce, destacó sus objetivos logrados: ganar un Grand Slam y convertirse en el N°1 del mundo. Pero va por más.
"Siempre fue una meta importantísima para mí. Era el único gran torneo que aún no había logrado ganar. Ya había ganado títulos en todos los demás niveles, aunque, obviamente, no había ganado todos los torneos del mundo. Ganar un Grand Slam era muy importante para mí y para mi carrera. Sentía cierta presión mental, pero sabía lo mucho que significaba lograr esta hazaña", dijo sobre ganar su primer Grand Slam, que fue en Roland Garros.
Zverev necesita dos victorias en Viena para alcanzar el puesto N°1. Si no, llegará en París. Pero señaló que su vida no ha cambiado mucho tras sus logros: "Sinceramente, no creo que mi vida haya cambiado mucho. Llevo mucho tiempo en el circuito y he estado entre los diez mejores del mundo desde 2017. Creo que la percepción cambia más cuando se llega a la élite muy rápidamente; en mi caso, llevo muchos años compitiendo en los grandes torneos".
En cuanto a sus próximos objetivos, quiere completar el Grand Slam de carrera, es decir, ganar el Abierto de Australia y Wimbledon. Este año estuvo cerca en Londres, donde perdió la final contra Jannik Sinner en cuatro sets, y llegó a la final de Australia en 2025.
"Hace diez años, cuando tenía 18, dije que quería ganar 20 títulos. Hay que fijarse metas nuevas constantemente. Este año, mi gran objetivo era ganar un Grand Slam. En cuanto lo conseguí, el siguiente objetivo fue convertirme en el número uno del mundo. Siempre lo he dicho con mucha claridad", confesó. "También tengo otros objetivos. Espero tener la oportunidad de ganar los otros dos títulos de Grand Slam que aún no he ganado. Eso no significa que no quiera volver a ganar en París o Nueva York, pero ganar los otros dos sería algo muy especial para mí".
El tenista teutón, sin embargo, señaló el cansancio excesivo en esta recta final de la temporada: "Creo que hubo algunos partidos que no debería haber perdido, pero en general, considero que hice un buen trabajo. Hubo torneos en los que quizás no estaba en mi mejor forma física, pero aun así logré ganar mis partidos. Por otro lado, en los Grand Slams, llegué en plena forma. Creo que mi equipo y yo gestionamos muy bien ese aspecto".
