El neerlandés logró una gran superación de entrada con Oscar Piastri y se llevó un triunfo fantástico en la competencia corta de la 13ª fecha en Spa-Francorchamps. El australiano lo escoltó.
Un viejo axioma del fútbol dice que “técnico que debuta, gana”. En Red Bull no llegó un nuevo DT, pero sí un flamante director: Laurent Mekies. El francés es apenas el segundo en ocupar la silla de pope de la escudería de las bebidas energizantes después de suceder en el cargo al despedido Christian Horner, quien ocupó el cargo durante 20 años, desde el nacimiento del team. Y mejor estreno no podía tener: festejó el triunfo de Max Verstappen en el sprint del GP de Bélgica, 13ª fecha del torneo 2025 de F1.
El neerlandés le regaló un triunfo notable a su nuevo jefe. El tetracampeón jamás izará la bandera de rendición en su pelea por lograr el quinto título este año, ni siquiera sabiendo perfectamente que su RB21 no está para pelear con los McLaren. Pero Max no va a aflojar. Encontró que la única chance que tiene de pelear contra los MCL39 será ir sobre un auto completamente descargado, no le queda otra. Por eso, en el segundo sector de Spa-Francorchamps, cuando hay que doblar, le cuesta. Pero vuela en las zonas 1 y 3, cuando hay que ir a fondo.
Ese chasis descargado le permitió despeinar a Oscar Piastri en la recta de Kemmel en la primera vuelta, para pasar de segundo a primero. Y, desde ahí, Verstappen se defendió de manera magistral. El australiano no pudo recuperar jamás la punta, ni con el DRS abierto en casi todos los giros, porque el Red Bull fue muy veloz. Claro, solo muñecas como las de Max pueden llevar el auto tan descargado en las curvas de Spa.
Piastri lo intentó, pero no pudo. Para el australiano, el segundo lugar terminó siendo negocio. Se vio favorecido por la superación de Charles Leclerc a Norris de la primera vuelta (también en Kemmel). El inglés perdió tiempo y, tras recuperar la posición con la Ferrari del monegasco, se quedó sin tiempo de ir a atacar a su compañero de McLaren. Piastri, así, estiró un punto la diferencia en la cima del Mundial con Norris (llegó a nueve).
La carrera no brindó grandes matices, fue bastante chata en su desarrollo. Pero la superación de Max a Piastri pagó la entrada. “Sabía que iba a ser muy difícil mantenerlos atrás, estábamos jugando al gato y al ratón, DRS, uso de la batería y fue una buena carrera con una diferencia de siete décimas. No podía permitirme errores graves; tuve un pequeño bloqueo en la última curva, pero aparte de eso, fue un gran resultado mantenerlos atrás y conseguir una victoria aquí en Spa. Estoy muy contento”, dijo el campeón.
La gran duda de Verstappen y Red Bull pasará ahora por planificar la qualy y la carrera del domingo. Se espera lluvia y será imposible llevar el RB21 descargado con esa condición. ¿Podrá volver a batir a los McLaren?
