El argentino firmó un fantástico trabajo en su segundo fin de semana en la telonera de F1, protagonizó un gran duelo con Joshua Dürksen y quedó a un paso del podio. Nikola Tsolov se llevó el triunfo en una maniobra sobre el final. 16º.
Primero que nada: ¡aplausos de pie para el carrerón que brindaron los pilotos de Fórmula 2 en el sprint de Miami! Superaciones, ataques, defensas, maniobras al límite, resultado abierto hasta la última curva, emoción, dramatismo… Fabuloso. Y en ese contexto, Nicolás Varrone fue enorme protagonista, luchó por el podio y firmó un fantástico cuarto lugar final para meterse por primera vez en zona de puntos en su segundo fin de semana en la telonera de Fórmula 1.
El argentino ya se había mostrado firme en su estreno en Australia, donde llegó a liderar la carrera principal durante 12 vueltas, aprovechando la estrategia diferente que decidió usar el equipo Van Amersfoort. La aparición de un auto de seguridad inoportuno lo condenó a cerrar el fin de semana de Melbourne sin puntos, pero esperaba la revancha para Miami.
La Fórmula 2 desembarcó en un lugar que no figuraba en la agenda inicial. Las cancelaciones de Baréin y Arabia Saudita por la guerra en Medio Oriente obligaron al cambio de planes y el semipermanente estadounidense se anotó de apuro. El desafío logístico fue grande, pero para Varrone fue la chance de llegar a una pista desconocida para todos y así igualar la baraja. Porque los pilotos que ya cuentan con una y hasta dos temporadas en F2 conocen los autos y las pistas. Para Nico fue empardarse. Y ya en qualy brilló con el sexto lugar con el auto del equipo neerlandés que el año pasado fue penúltimo. Los autos y los motores son todos iguales, la diferencia la hacen los ingenieros y los pilotos…
Varrone largó quinto en la carrera sprint de este sábado por la inversión de los diez primeros de la qualy para el armado de la grilla de la competencia corta. En el pique se metió detrás de Joshua Dürksen y el tándem sudamericano superó al alemán Oliver Goethe. La carrera no dio respiro. Varrone comenzó marcando tiempos muy veloces y miraba de cerca la lucha por la punta que tenían Nikola Tsolov y Laurens Van Hoepen. Por momentos era un tren de cuatro encerrados en muy poca diferencia que luchaban por el podio. Con el paso de las vueltas, el búlgaro y el neerlandés se alejaron y Varrone quedó en la batalla con el asunceño y el irlandés Alex Dunne, integrante del programa de desarrollo de Alpine, quien se vino para adelante.
El pasar de los giros, con el calor extremo de Miami empezaba a hacer mella y las cubiertas de todos estaban ya ante la necesidad de ser cuidadas. Ahí sacó ventaja Dunne, quien tuvo mejor resto, pudo superar al argentino y al paraguayo y se fue a la caza de los dos de adelante. Todo quedó reducido al duelo del argentino y el paraguayo. Un choque con historia de Copa Libertadores, de partidos ásperos de selecciones… Se trata de que el mejor plantado pudiera aprovechar lo poco que quedaba de resto.
Y ganó Varrone. En la antepenúltima vuelta logró superar con el DRS al Invicta del asunceño para ser cuarto. Así, en su segundo fin de semana de Fórmula 2, el piloto que también representa oficialmente a Corvette en las carreras endurance de IMSA selló su mejor resultado y anotó los primeros puntos. El bonaerense se llevó cinco unidades en el campeonato, pero, lo más importante, es que se volvió a mostrar.
Varrone hizo una apuesta grande a los 25 años. El desembarco de Cadillac en Fórmula 1 le avivó una llama de un sueño que ya estaba casi apagada: correr en F1. Cadillac pertenece a General Motors, misma compañía que tiene a Covette en su porfolio. Y Nico decidió hacer a un lado la tranquilidad de correr todo el año en IMSA, con contrato, para luchar por su anhelo. Para eso necesita mostrarse y vencer a Colton Herta, el estadounidense que también se la jugó, dejó IndyCar y fue elegido por Cadillac F1 como piloto de desarrollo. Cada vez que supere a Herta será un triunfo doble.
Dürksen, en tanto, finalizó quinto y se llevó cuatro puntos más para llegar a 15. El paraguayo fue elegido este año como piloto de desarrollo de Mercedes-Benz y en el parón que hubo desde Australia por las cancelaciones de Sakhir y Jeda pasó unos cuantos días en la base de Brackley de las Flechas de Plata. Joshua busca este año dar el gran salto y pelear por la corona de F2 en su tercera temporada y agrandar sus credenciales para llegar a F1.
Nikola Tsolov, un piloto para mirar de cerca
El León de Sofía llegó al mundo del automovilismo desde Bulgaria, un país con muy poca tradición en el deporte motor. El rally fue la disciplina más elegida por los búlgaros en la historia. Pero con el apoyo de su padre se metió de lleno en las pistas y, tras ganar los campeonatos de su país en karting, continuó su carrera en Italia, también en karting. Tsolov fue el primer piloto elegido por Fernando Alonso para incluirlo en su A14 Management, la agencia de representación que creó.
Nikola fue campeón de Fórmula 4 Española en 2022 y a partir de ahí sus resultados no fueron buenos, hasta que en 2025 llegó al equipo Campos de Fórmula 3 e ingresó al programa de desarrollo de pilotos de Red Bull. Tsolov fue subcampeón de Rafael Camara y este año saltó a F2. Muchos los miraban con reticencia, sin embargo, el búlgaro arrancó con todo. Venció en la carrera larga de Melbourne y se quedó con el éxito en la competencia sprint de Miami.
Más allá de la victoria, lo de Tsolov en Miami fue destacable por cómo la consiguió. Al ser décimo en la qualy, largó primero en el sprint y tuvo un duelo inolvidable con Laurens Van Hoepen, que se definió con la superación del búlgaro en la última vuelta después de haber protagonizado varias superaciones durante toda la competencia.
Tsolov lidera el torneo de Fórmula 2 y empieza a emerger como una opción importante para Red Bull y Racing Bulls para el futuro no muy lejano.
