Por primera vez desde su llegada a Alpine, el argentino llegó a una última instancia de clasificación, fue más veloz que Pierre Gasly y partirá octavo.
Franco Colapinto llegó a Miami con su bolso lleno del enorme cariño que recibió en el multitudinario road show que protagonizó en las calles de Buenos Aires. No hay dudas de que eso es una inyección de confianza y fortaleza que no entrega ni el gimnasio ni el simulador. Con su alma cargada de emociones, el argentino llegó a Estados Unidos para la cuarta fecha de Fórmula 1 después de un bache de cinco semanas sin competencias debido a las cancelaciones de Baréin y Arabia Saudita por la guerra de Medio Oriente. En ese parón, el bonaerense trabajó en Enstone, la base de Alpine, visitó la Argentina y conoció a Lionel Messi. Mientras tanto, los ingenieros del team francés trabajaron a destajo para tratar de lograr un salto competitivo en el A526 y ubicarse, definitivamente, como la quinta fuerza. Con un gran paquete de actualizaciones llegaron al semipermanente miamense y los resultados quedaron a la vista: Colapinto logró su mejor posición en cualquier tipo de qualy desde su llegada a Alpine al quedar octavo y Pierre Gasly completó el doblete del team en SQ3 con el décimo.
Colapinto necesitaba un resultado, especialmente en la clasificación, sin importar si se trataba de carrera principal o sprint. El argentino había dado sobradas muestras de ser un gran corredor de carreras, de tener muy buen ritmo y de encontrar y generar huecos para superar autos. Pero la vuelta rápida no salía. Sus fines de semana quedaban siempre hipotecados después de la clasificación, pero en Miami logró pegar el salto necesario en la qualy del sprint y, no solo llegó a la última instancia (desde su paso por Williams que no intervenía en una Q3). Y no solo eso, también logro batir a Pierre Gasly, un dato para nada menor, después de la carrera de Japón en la que estuvo sistemáticamente siete décimas por detrás del francés.
Ya en el entrenamiento, Alpine había demostrado un paso al frente con el trabajo realizado por los ingenieros en Enstone. Colapinto no se metió en el top ten porque en su intento final se encontró con tránsito. Pero era el ensayo, lo importante era la qualy para el sprint. Y ahí Franco pudo acelerar, aunque no dejó de tener un problema en la SQ1, cuando una salida de pista de Lance Stroll en la curva 17 lo obligó a levantar por la bandera amarilla y perdió el intento. Mientras tanto, Gasly ya tenía un tiempo para meterse tranquilo en SQ2. Colapinto debió esperar casi hasta el final para meterse y quedó octavo, justo detrás de Gasly, con 1m30s386 (402 milésimas más lento que el francés).
En SQ2, la taba se dio vuelta y el argentino se metió cómodo en SQ3, tras finalizar otra vez octavo y con una enorme diferencia sobre Gasly: 446 milésimas. Ya en la parte final de la clasificación, Alpine dio ventaja. El reglamento de las clasificaciones para los sprint marca que en SQ1 y SQ2 todos deben girar con un solo juego de neumáticos medios y no se pueden cambiar. En la definición (SQ3) están obligados a calzar compuesto blando. Y la escudería francesa fue la única que decidió poner los que había usado en la parte final del entrenamiento. Los otros ocho coches salieron con caucho flamante.
Y Colapinto volvió a brillar. Marcó 1m29s320 y quedó octavo, lugar desde el que largará en la carrera corta de este sábado. Gasly quedó décimo, con 1m29s474. Para Fanco y Alpine queda la satisfacción extra de haber vencido a un Red Bull que tenía cubiertas nuevas: Isack Hadjar se ubicó noveno.
Por una vez, Franco no terminó con un gesto adusto después de una sesión clasificatoria. El año pasado tenía el peor auto de la grilla y solo Gasly pudo sacar algunas migajas en una temporada para el olvido. En 2026, Alpine apuntó a más, a ser, de entrada, el mejor del resto haciendo a un lado a Mercedes, Ferrari, McLaren y Red Bull, el póker de ases. El francés sumó puntos en las tres carreras, pero el argentino pagaba el precio de sus malas clasificaciones. En Miami, la racha, al menos en la qualy del sprint, se cortó.
Viernes fantástico para Colapinto y Alpine. El trabajo del team en el parón fue clave, porque las actualizaciones funcionaron. En un año con reglamento técnico nuevo la curva de desarrollo será enorme y los franceses, que tiene a David Sanchez como jefe de ingenieros, se movió bien. Racing Bulls, Audi y Haas, los tres que estuvieron sentados en la misma mesa de discusión que Alpine en las tres citas previas, quedaron atrás en el viernes de Miami.. Está claro que trabajarán (llevaron actualizaciones a Miami, pero no tantas como Alpine, especialmente Haas y Audi) y tratarán de recuperar el terreno perdido, pero en el mientras tanto, Alpine se posiciona como el quinto mejor equipo. Y Colapinto se sacó la mochila de poder cerrar esa bendita vuelta rápida para largar en una posición en la que la chance de terminar en los puntos no sea una quimera.
