El piloto argentino dijo que “fue realmente extraño” lo que sucedió en la maniobra que lo tuvo como protagonista involuntario de un choque que pone en tela de juicio el reglamento de F1.
Franco Colapinto quedó envuelto en el tremendo accidente que protagonizó Oliver Bearman. Y no porque el argentino hubiera hecho algo, es que con el nuevo reglamento técnico que la F1 estrenó este año la mayoría de los pilotos habían advertido la posibilidad de que se encontraran en pista dos autos en fases de energía diferentes y la situación podía generar un accidente fuerte ante la gran diferencia de velocidad. Y ocurrió en el GP de Japón, tercera cita.
El argentino viajaba con su Alpine en la recta que desemboca en la curva de la Cuchara y su unidad de potencia Mercedes estaba recargando baterías. Detrás, venía lanzado Bearman con su impulsor Ferrari a tope. La diferencia de velocidad fue brutal: el A526 iba a 260 km/h y el Haas, a 308. El inglés se encontró en un puñado de milésimas encima del argentino y debió meter un volantazo hacia la izquierda para evitar embestir al auto del team de Enstone. Al tocar el pasto, el VF-26 entró en trompo y terminó chocando con una violencia pavorosa de 50 G contra el muro.
"Fue realmente extraño, para ser honesto. Yo estaba un poco expuesto. Creo que la diferencia de velocidad era tan grande, tan amplia. Es casi como si uno estuviera en una vuelta de salida y el otro estuviera en una vuelta lanzada", explicó Colapinto en declaraciones recogidas por Motorsport.com, presente en Suzuka. “Es muy raro. Es una curva que hacemos a fondo y él iba como 50 km/h más rápido que yo. Así que es muy extraño", agregó.
Los comisarios deportivos analizaron la maniobra para evaluar si Colapinto había realizado un movimiento hacia la izquierda que hubiera generado el volantazo de Bearman. Pero el argentino no se movió hacia ningún lado: “Nunca me moví ni nada por el estilo. Creo que la diferencia de velocidad, los restos de goma... son muchas cosas. Pero la principal es que un coche va 50 km/h o más rápido, y ahí es cuando se vuelve peligroso. Creo que se vuelve realmente complicado cuando las rectas no son rectas y él está girando, porque no estamos en una línea recta, estamos un poco en curva. Y cuando miré por el espejo, él estaba en el pasto haciendo trompo. Incluso trompeando me adelantó, así que imagínense la diferencia de velocidad. Creo que en algunos puntos se vuelve realmente peligroso. Me alegra que esté bien. Lo vi caminando en el paddock y parece estar bien", cerró.
Bearman fue atendido en el centro médico del trazado donde se constató que no tenía fracturas en su pierna derecha, la zona de su cuerpo que recibió el impacto y que lo obligó a salir renqueante. Ayao Komatsu, director de Haas, explicó en Sky: "Tenía una diferencia de velocidad enorme con respecto al coche que iba delante de él, así que tuvo que apartarse. Ahí pisó el pasto y se estrelló. Fue aterrador”.
