Premier League: Arsenal y otra prueba de credenciales ante Chelsea

Los Gunners superaron a los Blues en sus dos cruces de Copa de la Liga, pero buscan venganza al no pasar del 1-1 en la liga.


Arsenal se medirá este domingo ante Chelsea por cuarta vez en lo que va de la temporada, pero aún con un pendiente: a pesar de vencerlo en los dos partidos de la semifinal de la Copa de la Liga, no lo pudo doblegar en la Premier League.

En su cruce anterior, que tuvo lugar en Stamford Bridge cuando Enzo Maresca aún dirigía a los Blues, el puntero del campeonato contó con ventaja numérica durante casi una hora por la expulsión de Moisés Caicedo en la primera mitad, pero encontró serias dificultades para romper la resistencia rival y solo se pudo llevar un empate por 1-1.

En aquel momento, el entrenador Mikel Arteta y su equipo eran sujetos a fuertes cuestionamientos sobre su producción ofensiva, su dependencia de la pelota parada para convertir y si este rendimiento era sostenible para montar una lucha por el título hasta el final. Tres meses después, las respuestas a esas preguntas tienen matices: los delanteros siguen dando un desempeño por debajo de las expectativas, particularmente en el torneo local, pero Viktor Gyökeres se activó con 15 goles en todas las competencias, y los Gunners aún lideran la Premier con 5 puntos de ventaja sobre Manchester City.

Chelsea, en constante transición

Chelsea, en cambio, no esperaba estar donde hoy se mueve. La Conference League y el Mundial de Clubes obtenidos en 2025 debieron ser un cimiento ideal para construir un equipo ganador, pero hoy no puede estar más lejos de esas expectativas. Para empezar, Maresca ya no es el entrenador del equipo, a pesar de los dos títulos que consiguió en un año y medio: sus disputas constantes con la cúpula dirigencial llevaron a su despido apenas arrancó el 2026.

La destitución del italiano llegó como un shock, pero al ver el desarrollo de los Blues en la presente temporada no fue demasiado sorpresiva. Una vez más, la propiedad de BlueCo invirtió grandes cantidades de dinero para dar el siguiente paso, pero ni João Pedro, ni Liam Delap, ni Jamie Gittens ni Alejandro Garnacho pudieron acoplarse con comodidad al equipo, y por si fuera poco Palmer también atravesó un inusual período de sequía goleadora. El brasileño Estêvão ha sido de lo más ilusionante en cuanto a las llegadas, pero el propio Maresca vio cuestionamientos internos sobre su decisión de rotarlo.

El resultado es que, en la Premier League, Chelsea aún se encuentra en una situación muy similar a la del curso pasado, donde lucha por mantenerse en los puestos de clasificación a las copas europeas, y en buena medida fue eso lo que propició la contratación de Liam Rosenior desde Racing de Estrasburgo para reemplazarlo.

Bajo el mando del inglés, los del oeste londinense encontraron algo más de estabilidad que con el exasistente de Pep Guardiola, como lo demuestran las 5 victorias que encadenaron entre los dos cruces de Copa de la Liga, pero persisten dudas sobre el potencial del equipo en esta temporada. En sus últimos dos partidos por liga se pusieron en ventaja ante los recién ascendidos Leeds y Burnley, pero en ambos casos se llevaron apenas un punto. La inestabilidad defensiva, en especial a la hora de cerrar los encuentros, es un problema que ni Rosenior ni sus antecesores han podido terminar de resolver, y ante su mayor rival de la ciudad tendrá una exigencia máxima.

Los Derbis londinenses, ¿punto de inflexión para Arsenal?

Desde su último Derby con Chelsea hasta la fecha, Arsenal ha pasado por picos muy altos y valles igual de pronunciados, en una campaña marcada por la ansiedad y la obligación casi autoimpuesta por romper la sequía de 22 años sin hacerse con la Premier. Hubo un enfático 4-1 sobre un Aston Villa en racha; una dura derrotapor 3-2 ante Manchester United, la primera como local en toda la temporada, donde los hinchas abuchearon al equipo; incómodas remontadas sufridas a manos de Brentford y Wolverhampton; y la más reciente paliza por 4-1 a Tottenham como visitante, fundamental para calmar las aguas.

En esa seguidilla también se enmarcó la serie de semifinales de la Copa de la Liga, que bien podrían ser interpretadas como un cruce de Rubicón para Arteta y compañía. A pesar de los grandes progresos que habían hecho en la liga y la Champions League, arrastraban 6 años sin alcanzar una final de cualquier índole, y habían caído en instancia del torneo en dos años consecutivos a manos de Liverpool y Newcastle. Aún al tratarse de la competición menos prestigiosa de las cuatro en disputa, esta doble eliminatoria se perfilaba como clave a nivel mental.

Arsenal lo afrontó con la importancia que merecían. El resultado de 3-2 en la ida no fue un reflejo fiel del dominio de los Gunners en el desarrollo, y de regreso a Emirates se dio el lujo de concretar el 1-0 final de la mano de Kai Havertz, adquirido directamente desde Chelsea, quien se dirigió a la tribuna local y se señaló al escudo.

La irrupción del delantero alemán tras casi un año en los márgenes por distintas lesiones fue una válvula de escape crucial para el ataque de los del norte de Londres, en especial para el despertar goleador de Gyökeres, que anotó 10 veces solo en 2026. Pero duró solo cuatro partidos antes de volver a resintirse, y su presencia en este nuevo clásico está en duda. Si Arteta puede volver a contar con él tanto para este choque como el resto de la temporada, con la final de la Copa de la Liga ante Manchester City en solo un mes, podría ser determinante para las aspiraciones de su club.