Jonathan Calleri volverá a La Bombonera, pero esta vez lo hará desde el vestuario visitante. El delantero argentino, hoy capitán y uno de los referentes de Sao Paulo, se reencontrará con Boca, el club que marcó un antes y un después en su carrera.
Llegó desde All Boys en 2014, debutó oficialmente el 26 de julio de ese año y, en poco más de una temporada, pasó de ser una alternativa en el ataque a convertirse en una de las figuras del equipo dirigido justamente por Rodolfo Arruabarrena.
Su paso por el Xeneize tuvo una particularidad: debió pelear por un lugar en un plantel cargado de delanteros. Durante buena parte del primer semestre de 2015 fue suplente de Daniel Osvaldo, pero en la segunda mitad del año ganó protagonismo y terminó siendo el goleador de Boca en el campeonato que conquistó el equipo. En total, disputó 61 partidos oficiales y convirtió 23 goles, además de aportar 12 asistencias según los registros estadísticos disponibles. Su producción incluyó tres tantos en la Copa Libertadores 2015 y diez en el torneo local, mientras que también marcó en la Copa Argentina. En ese período conquistó dos títulos: el Campeonato de Primera División y la Copa Argentina de 2015.
Entre todos esos recuerdos, hay uno que ocupa un lugar especial para Calleri: la rabona que convirtió frente a Quilmes en julio de 2015. Aquella noche, con Carlos Tevez recién regresado de Europa y Diego Maradona observando desde uno de los palcos, el delantero improvisó una definición que se transformó en una de las imágenes más recordadas de su etapa en Boca.
“Es el recuerdo más lindo que tengo con la camiseta de Boca”, contó años después. Para Calleri, aquel gol no fue solamente una cuestión estética: estuvo marcado por el regreso de Tevez, la reacción de la Bombonera y un contexto que hizo que aquella jugada quedara para siempre en su memoria.
La relación con Boca, de todos modos, no quedó limitada a los números ni a los títulos. El propio Calleri reconoció en distintas oportunidades la importancia que tuvo aquel año y medio para su crecimiento, al punto de que su rendimiento le abrió la puerta al salto internacional.
Después de ser campeón con el Xeneize, pasó a Sao Paulo a comienzos de 2016 y comenzó un recorrido que incluyó West Ham, Las Palmas, Alavés, Espanyol y Osasuna antes de regresar al club paulista, donde terminó convirtiéndose en uno de sus grandes referentes. En la actualidad, su vínculo con Sao Paulo se mantiene fuerte: renovó su contrato y superó los 260 partidos con la institución, además de transformarse en uno de los extranjeros más importantes de su historia reciente.
Ahora, el fútbol lo pondrá frente a frente con una parte fundamental de su propia historia. Sao Paulo enfrentará a Boca por los cuartos de final de la Copa Sudamericana y Calleri regresará a La Bombonera después de casi once años, esta vez con la misión de eliminar al club que impulsó su carrera. “Soy hincha de São Paulo. Vivo esta historia desde hace 10 años y soy muy feliz acá. Pero es un partido muy especial para mí”, reconoció antes de la serie.
