Proyecto Uzbekistán: la siembra silenciosa de Asia Central que busca cosechar en el Mundial 2026

Entre las urgencias de un fútbol cada vez más histérico que se incomoda ante el largo plazo, Uzbekistán consiguió su mayor logro a partir de la paciencia. Creyó en una de las maneras más simples, aunque a veces ingrata para reivindicar el proceso. Siempre habrá espinas en ese viaje. También afán. Voces que piden abandonar.

La convicción tiene premio. La nobleza del trabajo artesanal está a la vista con esta selección asiática que desde 2011 fortaleció sus equipos prejuveniles. Los clasificó a los Mundiales Sub 17. Aprendió a competir, se cayó, se levantó, se transformó. Siguió un plan coherente potenciado en diferentes categorías con una recompensa lógica. Hoy, se alista para su primera Copa del Mundo.

El punto de partida de Uzbekistán

Abbosbek Makhstaliev conoce a la perfección aquello del paso a paso. Fue el goleador del equipo en el Mundial Sub 17 de 2011 disputado en México. Mediocampista de perfil ofensivo marcó tres tantos en ese torneo. Todos en triunfos. Uno a Estados Unidos, otro a República Checa y el más valioso, el que abrió el 4-0 a Australia en los octavos de final. El equipo llegó hasta los cuartos. Quedó eliminado frente a Uruguay. Sin embargo, mostró el camino. Es por acá.

Makhstaliev también fue el referente en el Mundial Sub 20 de 2013 de Turquía. Hizo dos anotaciones en esa campaña hasta cuartos. Francia (futuro campeón) lo sacó con el nivel de Lucas Digne, Paul Pogba, Florian Thauvin, Mario Lemina, entre otros. Siguió hasta la Sub 23 dos años más tarde. La absoluta fue una cuenta pendiente. Siguió en clubes locales hasta su retiro el año pasado.

Más que en logros deportivos, su influencia es valorada porque ejemplificó una política estatal.

"Decretos presidenciales adaptados para reformar el fútbol hace cinco o seis años marcaron el inicio de un proceso que continúa", destacó Ravchan Khaïdrov, actual entrenador de los seleccionados juveniles, a la agencia noticiosa AFP.

Cómo fue el camino de Uzbekistán al Mundial 2026

Uzbekistán clasificó una fecha antes en el Grupo A de las Eliminatorias de Asia. Igualó 0-0 contra Emiratos Árabes en Abu Dhabi. Ganó seis partidos, igualó tres, perdió uno. Metió 14 tantos, encajó siete.

Antes, pasaron cosas.

Consolidó su poderío en las competencias de formación. En 2023 alcanzó cuartos de final del Mundial Sub 17. ¡Eliminó a Inglaterra en octavos! En el último partido cayó ante Francia. Su delantero, Amirbek Saidov terminó en el top cinco de artilleros con cuatro goles. Siempre está en registros de protagonismo.

Por primera vez participó en los Juegos Olímpicos. Fue en París 2024 con el Sub 23 en el que sumó un punto en los grupos.

Una vez más, el proceso se manifestó con la promoción de talentos. A los 21 años, el defensor Abdukodir Khusanov pasó a Manchester City desde Lens por 40 millones de euros. Suma su segunda temporada en Inglaterra. Sobresale por su velocidad.

Un paso más allá, para Uzbekistán

El futbolista uzbeko es reconocido por su técnica. Pero en defensa suele distraerse. "Siempre hemos tenido buenos atacantes y centrocampistas creativos, técnicos. Pero nos falta éxito porque hemos sido débiles en defensa", explicó Khaïdrov. Quizá por eso, trajo a un especialista en oficio táctico para dirigir a la Selección en el Mundial.

El italiano Fabio Cannavaro asumió el pasado octubre. Campeón y capitán en 2006 sabe los secretos para fortalecer esa zona. Debutará en el Grupo K ante Colombia, RD Congo y Portugal.

“Yo ya no puedo jugar, pero trataremos de hacer un trabajo de equipo, de poder limitarlos. Soy consciente de que nuestro grupo es muy difícil, pero el fútbol me ha enseñado que no siempre el más fuerte gana”, resumió.

15 años después de apostar por sus juveniles, Uzbekistán jugará el Mundial 2026, primera misión cumplida de su proyecto. Será el 17 de junio, en el estadio Azteca de México, ante Colombia. La paciencia es su mejor aliada en una aventura con mucho por recorrer. Inspirador.