Messi y un récord asombroso en la final del Mundial 2026 que refleja su vigencia con 39 años

Con 39 años recién cumplidos, Lionel Messi lideró a la Selección Argentina a su tercera final de las últimas cuatro ediciones del Mundial. La expectativa, basada en su gigantesca vigencia que refleja su rendimiento estelar, es que sea titular en la definición del domingo, frente a España en Nueva Jersey. De ser el caso, el capitán argentino alcanzaría una nueva marca: sería el primer futbolista en la historia en jugar tres finales desde el inicio.

El único antecedente de un logro similar lo tiene el brasileño Cafú, que hasta la fecha permanece en solitario como el único jugador en decir presente tres veces en una final. Lo hizo de manera consecutiva en 1994, 1998 y 2002, con triunfos en Estados Unidos y Corea del Sur-Japón (este último, como capitán) y derrota en Francia, frente al local.

Sin embargo, el histórico lateral derecho no arrancó su primera definición, frente a Italia en Pasadena, como titular. Quien comenzó el encuentro fue Jorginho, otro futbolista de largo recorrido en la Canarinha, pero tuvo que dejar el equipo a los 21 minutos por una lesión, lo que propició el ingreso del hombre con pasado en Sao Paulo, Roma y Milan.

Otro aliciente que favorece al rosarino tiene que ver con la experiencia y edad de ambos. Cafú jugó sus finales con 24, 28 y 32 años respectivamente, lo que concierne el típico período de pico de rendimiento de un futbolista; jugó un Mundial más con 36, pero Brasil solo alcanzó los cuartos de final. Messi, en cambio, se estrenó en esta instancia ante Alemania en su tercera presentación, una vez cumplidos los 27 en Brasil 2014, y volvió, esta vez para convertir por duplicado y ganar ante Francia, con 35 en Qatar 2022. A falta del partido definitorio en 2026, ya lleva un gol y una asistencia más que en la exitosa campaña anterior, tres años y medio más tarde.

El "club" lo completan otros cuatro futbolistas que formaron parte de tres planteles finalistas, pero solo pudieron jugar en dos partidos cúlmines. Uno de ellos, de hecho, fue un compañero inseparable de Cafú: Ronaldo viajó a Estados Unidos 1994 con apenas 17 años y no sumó minutos, pero fue la estrella de la Brasil que llegó a la final en 1998 y convirtió un doblete para consagrarse en 2002.

Otro brasileño, el legendario Pelé, se mantiene en solitario como el único hombre en ganar tres títulos mundiales. Pero mientras que dejó una huella imborrable en Suecia 1958 (donde firmó un doblete con solo 17 años) y México 1970, su rol en Chile 1962 quedó reducido luego de que una lesión ante Checoslovaquia, en la fase de grupos, lo marginara del resto del torneo.

Los otros dos protagonistas pertenecen al brillante equipo alemán que alcanzó las finales de España 1982, México 1986 e Italia 1990. Lothar Matthäus, el capitán en la conquista de esta última, también arrancó como titular en la derrota ante Argentina en el estadio Azteca, pero solo estaba dando sus comienzos en el plantel teutón que cayó frente a Italia en esa primera definición. Pierre Littbarski, su compañero en el mediocampo en Roma, sí fue de la partida en Madrid, pero no salió del banco de suplentes en Norteamérica.