El campeón guatemalteco revela las lecciones que le dejaron sus sparrings con Crawford y asegura estar listo para enfrentar a Canelo
Cuando el guatemalteco Lester Martínez piensa en el combate entre Canelo Álvarez y Christian Mbilli se le viene a la mente qué él pudiera estar ahí enfrentando al mexicano si lo hubieran declarado ganador en el dramático combate ante ‘La Pantera Negra’ del año pasado en la pelea semiestelar del evento que tuvo a Terence Crawford y Saúl como estelarista en Las Vegas. Terminó en un empate con sabor a victoria y fue seleccionada como pelea del año 2025.
Lester lo sabe y se lamenta por eso, pero a la misma vez es consciente de que no está compitiendo contra el tiempo. “Así son los planes de Dios. Uno no decide las cosas, es Dios quien hace todo esto. Y cuando me toque a mí, que ya no tarda mucho, vamos a aprovechar esa oportunidad al máximo. Todo el mundo sabrá quién es Lester, de dónde es y para dónde va”, comenta para ESPN.
El originario de Petén, una ciudad alejada de la capital de Guatemala, quería ser futbolista de niño. Creció admirando al ídolo del balompié chapín Carlos ‘Pescadito’ Ruiz, pero fue en el pugilismo dónde encontró un camino para marcar su historia al convertirse en el primer campeón mundial interino (CMB) de su país tras derrotar a Immanuwel Aleem en marzo de este año en California por decisión unánime en el peso supermediano.
Aunque Lester poco a poco se ha establecido como un peleador a seguir tras su primera defensa en agosto ante Luka Plantic, a quien noqueó en 10 asaltos, sigue pensando en aquel 13 de septiembre en Las Vegas ante Mbilli. “Yo me sentí un ganador esa noche, más que un ganador. Pero ya después, viendo las cosas y analizándolo bien, a veces el campeón tiene una posibilidad más de mantener el título cuando la pelea es pareja. Y dije: “Está bien, logré el empate contra un campeón cuando nadie me conocía, cuando las apuestas estaban en mi contra y la inteligencia artificial estaba en mi contra. Solo mi fe no estaba en mi contra”.
“Me sentí un ganador, pero después dije que para ganarle a un campeón hay que ser demasiado contundente o incluso llegar al nocaut”, explicó.
Listo para enfrentar a Canelo Álvarez
Cuando le pregunto sobre si se siente listo para enfrentar a Canelo Álvarez no duda en responder con claridad. “Uno se siente listo desde el primer momento en que se vuelve profesional. Yo sí me sentía listo y capacitado desde antes de mi debut, y después de mi debut, que fue hace siete años, también me sentía listo. Sin embargo, no tenía la experiencia en el boxeo profesional. Ahora me siento mucho más que listo. Creo en mis capacidades, en que podemos ganar y en que vamos a ganar”.
Y también Martínez tiene claro la ruta a seguir de cara al futuro. Como campeón interino es el retador directo al ganador entre Canelo y Mbilli, pelea pactada para este 31 de octubre en Riad. “Primero con Saúl y, después, el desempate con Mbilli. No hay descanso. Así es esto, hay que aprovechar”.
Aunque también admite que lo pondría triste si el mexicano decide tomar otro camino en caso de vencer a Mbilli. “Creo que todo el mundo habla de enfrentar a Canelo por lo que es y lo que representa. Aunque haya perdido, muchos lo consideramos como el mero machín, el que está arriba. Todos quieren pelear con el más gallo, con el que está arriba. Y nosotros, que estamos abajo, aunque gracias a Dios no tan abajo, queremos darnos en la madre con él y ganarle al número uno. Claro que sí me pondría triste no poder pelear con él. Pero si pasa eso, nosotros tenemos nuestra carrera, que no depende solo de él”.
Y entre las posibilidades que sean barajado sobre la mesa estaría Jaime Munguía, quien es monarca supermediano de la AMB y tampoco descarta a los otros monarcas de la división. “Esa pelea no la descartamos”, confiesa. A pesar de eso, su entrenador BoMac confesó que sería un rival muy fácil Munguía. “. Cuando BoMac dice algo, lo dice por algo. Créeme, todo lo que dice pasa y ha pasado”, explica.
Su relación con Crawford
La relación entre Lester Martínez y Terence Crawford comenzó en 2023, cuando ambos compartieron ocho asaltos de sparring. “Casi lo noqueo... ¡Mentira! Me encantaría decir eso, sería el sueño de todos, pero no”, recuerda entre risas el guatemalteco, quien posteriormente se convirtió en uno de los compañeros habituales de entrenamiento del estadounidense, bajo la dirección de Brian McIntyre, conocido como BoMac.
“En los sparrings no platicábamos mucho por mi inglés y porque él no habla español, pero te digo que nos comprendíamos a la perfección. Hicimos demasiados sparrings”, recuerda Martínez, quien llegó a conocer de cerca las capacidades de Crawford y estaba convencido de que derrotaría a Canelo Álvarez.
“Sí, yo sabía, pero también sabía que no iba a ser fácil. Incluso hay videos de antes de la pelea en los que daba mi veredicto, explicaba por qué iba a ganar y cómo lo iba a hacer. Recibí muchos comentarios: ‘¿Y este quién es? ¿Este qué hace?’. No porque yo lo dijera iba a pasar, sino porque conocía a Crawford, sus capacidades, y también sabía de Canelo. Pero creía al cien por ciento que Crawford le iba a ganar”.
De Crawford aprendió conocimientos técnicos, como la precisión de los golpes, el manejo del tiempo y los desplazamientos laterales, no obstante, Martínez asegura que su mayor aprendizaje fue la mentalidad competitiva que lo caracteriza tanto dentro como fuera del cuadrilátero.
“Para todo es competitivo, desde lo más fácil hasta lo más complicado. Competía por todo. En ping-pong, en dardos, en juegos de damas, ajedrez... En todo era competitivo, hasta en cosas que yo no sabía que existían. Y si le ganabas, luego decía: ‘Otra vez’. Ese cabrón vive su vida como una competencia”.
Esa relación también ha permitido que Martínez reciba consejos de Crawford sobre sus aspiraciones de enfrentar a Canelo. Aunque el estadounidense no le ha asegurado que pueda derrotar al mexicano, sí lo ha alentado a buscar ese combate.
“Me dice: ‘Tienes que pelear con él, vas a pelear con él, prepárate para pelear’. Y cuando me lo dice es porque esa es la meta, y también porque confía en mis capacidades. Pero más allá de eso, yo confío en mí, en mi preparación, y sé que la preparación será lo más sufrido, pero por una buena causa”.
A sus 30 años Martínez tiene calma y espera pacientemente su oportunidad para Canelo o Mbilli. “Me veo de alguno otra manera ganando, después de eso mi carrera despegaría y Guatemala estaría en los ojos del mundo”.
